domingo, 9 de mayo de 2010

HISTORIA DE LA PRENSA TAURINA DESDE FINALES DEL XVIII A NUESTROS DIAS (Capítulo VI)


LA RADIO Y LA TELEVISION CREAN UN NUEVO LENGUAJE INFORMATIVO

Por El Zubi
Hacia el año 1947 la radio comienza a dar sus primeros balbuceos como nuevo medio de comunicación e información taurina. En pocos años adquirirá una importancia extraordinaria, añadiéndose a la inmediatez de la radio la fuerza pragmática de la televisión, con las retransmisiones en directo y sus programas taurinos monográficos. Se introduce  pues un nuevo elemento en la historia del periodismo taurino, que son los juicios valorativos y opiniones críticas en el momento en que se producen los hechos con las retransmisiones en directo tanto por radio como televisión. Hacia los años sesenta, a la onda media, onda corta y larga en la radio, se incorpora la Frecuencia Modulada (FM) con sonido estereofónico con una calidad sonora extraordinaria, que vendrá con el tiempo a hacerse la dueña de la banda en las emisoras convencionales, dejando en la marginación las emisiones en onda media y corta.
En Televisión los años corren también progresivamente para el medio, no sólo se incorpora el color en las emisiones, sino que las emisiones en digital y satélite vienen a sustituir a la señal analógica, con una calidad de definición de imagen insospechada sólo unos pocos años antes. Para rizar el rizo, veremos además como a finales del siglo XX  se incorporan nuevas tecnologías informáticas a los medios de comunicación. Los periodistas pueden ya escribir en un ordenador portátil la crónica de unos hechos segundos después de que estos ocurran y transmitirla desde la misma plaza de toros en milésimas de segundos a sus emisoras de radio, televisión o redacción de periódico a través del correo electrónico, ya sea a través de su propia wi-fi o con teléfonos móviles vía satélite. Con la llegada del ordenador personal y las nuevas tecnologías informáticas, surgen nuevos medios informativos a través de Internet: periódicos digitales de información general, paralelos a los editados en papel, que cada día cuentan con más adeptos, y que como es natural se van a especializar también en la temática taurina. Surgen así en nuestro país varios “Periódicos Digitales Taurinos” muy visitados que más adelante citaremos. Si  “Don Modesto”, “Dulzuras” o “Sobaquillo” y demás cronistas taurinos de finales del siglo XIX y principios del XX levantaran la cabeza,  se morirían de nuevo del vértigo e impacto que percibirían, como si de un relato de Julio Verne se tratara.   
 Pero empecemos por el principio. Cuenta “Clarito” (César Jalón) en sus  “Memorias”, que el periodismo taurino radiofónico se inició con el gaditano Salvador Rapallo alías “Taleguilla”, primer locutor especializado. Le sucedió el periodista citado en el capítulo anterior “Curro Meloja” y Antonio García-Ramos de Radio Nacional de España y Televisión Española, que nacido en Huelva fue también crítico taurino del periódico local Odiel y corresponsal de El Ruedo.
Otros periodistas taurinos de la época fueron Rafael Campos de España que se prodigó en Radio Nacional de España y en Televisión Española. Manuel Lozano Sevilla que escribió durante muchos años en La Vanguardia. Su voz estaba llena de elocuencia en RNE. Fue el primer crítico taurino que apareció en las pantallas de TVE en aquella su primera época, una televisión aun incipiente y sin medios que emitía en blanco y negro, con muy mala definición de imagen y que llegaba a muy pocas casas en España y con alguna dificultad en sus emisiones.
No podemos olvidar al prestigioso periodista José Luis Sánchez Garrido que firmó sus crónicas como “Jose Luis de Córdoba”, el  cual estuvo como cronista taurino en el Diario “Córdoba” más cuarenta años, simultaneando además las corresponsalías del semanario El Ruedo y de la Agencia EFE, durante el mismo tiempo. “José Luis de Córdoba” fue además, el prototipo de periodista-todo-terreno, pues compaginó la crítica taurina con la información general.  Este insigne periodista llegó a ser el decano de los críticos taurinos hasta que murió en la década del 2000. Estuvo con 92 años, colaborando semanalmente en las páginas del Diario Córdoba, analizando el mundo de los toros con una objetividad ejemplarizante. Su carrera profesional como crítico taurino se dilató durante setenta y cinco años.  Hay que hacer mención especial a aquel pionero de la prensa taurina cordobesa, Tarik del Imperio y a su revista El Califa, que sentó un importante precedente en la prensa taurina local cordobesa. Otro gran profesional de la prensa gráfica taurina fue “Ladis padre”, Ladislao Rodríguez Benítez, que dejó reflejada la historia de la tauromaquia cordobesa del siglo XX. Su Hijo Ladislao Rodríguez Galán “Ladis” , ha sido el continuador de esta dinastía de grandes reporteros gráficos donde debemos de que incluir a Framar y a Ricardo.  
El gran “monstruo” de la radio y de la televisión en está época y hasta nuestros días  fue, es y será siempre Matías Prats Cañete, cordobés de Villa del Río. Un hombre de extraordinaria plástica verbal llena de brillos y expresión. Profesional irrepetible, dotado con un don especial para la comunicación y la narración, siempre muy documentado, que a pesar de su avanzada edad siguió hasta su muerte ilusionado como un principiante por este maravilloso oficio que ha sido su propia vida. Un espejo  donde mirarnos para todos los periodistas que ejercemos diariamente con ilusión y honradez este, a veces, complicado oficio. La voz de Matías Prats era sinónimo de objetividad, calidad, solidez y honradez profesional. Un lujo para los aficionados a la Fiesta y al deporte, que hemos disfrutado hasta el éxtasis con sus extraordinarias e inolvidables retransmisiones. Otros periodistas radiofónicos de estos años que tratamos son: José Antonio del Moral, García-Muñoz Bermejo, Antonio de Olano, Luque del Pino alias “Curro Fetén”, Meléndez Inchausti alias “Pepe-Hillo”.
Entre las décadas de los sesenta a la de los ochenta aparece una gran hornada de extraordinarios críticos taurinos en prensa escrita en Madrid que harán historia: Alfonso Navalón, Vicente Zabala, Carlos de Rojas y Joaquín Vidal Vizcaíno.
Alfonso Navalón fue crítico taurino de Informaciones y Pueblo, colaborador de El Ruedo, luchó por la regeneración, la limpieza y la honradez en la crítica taurina. Nacido en Huelva tuvo un éxito brillante. Siempre estuvo  en primera línea de la crítica.
Vicente Zabala, crítico taurino en un principio de El Alcázar y Nuevo Diario. Sucedió a Antonio Díaz Cañabate en la cátedra de ABC. Cronista objetivo, minucioso y sobrio de gran dignidad, se convirtió en un vigilante obsesivo de la Fiesta. Por desgracia nos dejó hace pocos años al estrellarse el avión en el que viajaba hacia Cali, cuando iba a cubrir informativamente la feria taurina de esta ciudad colombiana. Su muerte fue un fuerte mazazo para la afición y para la profesión periodística española e hispanoamericana. Le sucedió en esta importante sección de ABC su hijo del mismo nombre, Vicente Zabala, que de “tal palo tal astilla” pues ejerce la crítica taurina con la misma brillantez y maestría que su añorado padre.
Joaquín Vidal Vizcaíno, santanderino que comenzó su carrera como crítico en el diario bilbaíno Hierro pasando después a Pueblo e Informaciones, para ser finalmente el titular taurino indiscutible en El País hasta que a principios de abril del 2002 murió. En este periódico nacional sentó cátedra definitiva erigiéndose en el modelo a seguir por los nuevos críticos taurinos de la actualidad. Defensor del toreo en su plenitud máxima, exigente e insobornable, tuvo un estilo certero y un punzante sentido del humor, con una dialéctica prácticamente invulnerable, personal, convincente y de una valerosa objetividad. Crítico coherente y mesurado fue un testimonio irremplazable del toreo de nuestros días, pues puso el dedo en la llaga de los males que aquejan a la Fiesta en la actualidad. Con Joaquín Vidal se renovó sin duda la crítica taurina como género periodístico al que dignificó con su inmensa calidad literaria y personalidad. Tuvo siempre un lugar especial en su corazón para el toreo de verdad y  de arte de Curro Romero y Rafael de Paula, dos toreros a los que sin conocerlos personalmente, dedicó crónicas preciosas y emocionantes. Pero tuvo también ojos para ver a los toreros modestos a los que siempre ponderó y valoró. Con su muerte se fue un gran maestro del periodismo taurino, dejándonos en la orfandad a muchos aficionados que seguíamos día a día con fruición todas sus maravillosas crónicas. Su ausencia ha dejado un hueco en esta profesión difícil de ocupar por nadie. 
(Continúa mañana)

2 comentarios:

  1. Ando un poco atareado estos días; pero no pienses que por ello dejo de leerte.
    Pensé que te ibas a dejar en el tintero la dinastía de reporteros gráficos "Ladis". Pero veo que no, tanto por sus méritos cuanto por la amistad que te une a Ladislao hijo.
    Espero vernos en Córdoba. Después te llamo por teléfono antes de que te vayas para Madrid

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  2. Ya me informarás sobre la evolución del torero. Siento mucho lo ocurrido. El miercoles a mediodia estaré de vuelta. Un abrazo

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