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lunes, 8 de abril de 2013

LA CASA DEL TOREO VISITA LA GANADERÍA DE JARALTA


José Luis Prieto Garrido
Un nutrido grupo de asociados de La Casa del Toreo de Córdoba, acompañados por un espléndido día primaveral de campo, hemos podido disfrutar de la esencia del toro en su hábitat natural. Nuestro destino, Rozas Viejas, ganadería de Jaralta, ubicada en el término cordobés de Pozoblanco.
Tras un plácido y relajado viaje donde la cordialidad, alegría, aptitud y actitud y ganas de disfrutar de este bello animal por parte de todos los aficionados allí presentes, arribamos a la dehesa, donde su mayoral, D. Antonio Amor, nos esperaba para cumplimentar la visita programada.
Nuestro deseo, no era ni más ni menos, que ver, por un lado, los dos toros de la corrida concurso a celebrar con motivo de la Feria de San Jorge, el próximo día 20 de abril en la plaza de toros de Zaragoza, los toros reseñados con el número 40, de nombre Soniquete, y el 61, Despierto, ambos quinqueños, de bella estampa y trapío, y que ustedes pueden contemplar en la imagen adjunta. Los lidiadores, Juan Bautista, Javier Castaño y Ricardo Torres. Una terna de toreros que están pisando muy fuerte, que lidiarán reses , aparte de la de Jaralta, de Murube, Conde de la Maza, Antonio López Gibaja, Ana Romero y Ribera de Campocerrado.
Y, por otro lado, contemplar los toros reseñados para la corrida maña, dentro del mismo ciclo, el próximo día 23, donde Rafael de Julia, Pedro Gutiérrez “El Capea”, y Pérez Mota lidiarán seis astados de ésta ganadería.
Tras la visita, y antes de retornar a nuestra Córdoba llana, nuestro presidente el Dr. Eugenio Arévalo, agradeció, en nombre de los viajeros, la atención y entregó al mayoral unos obsequios recuerdo de nuestra visita.
La jornada concluyó con un almuerzo en la localidad cordobesa de Alcaracejos, saboreando un auténtico cocido serrano junto con exquisita presa ibérica de porcino de Los Pedroches. Platos de lujo que sirvieron de colofón a una magnífica jornada taurina, donde, tras una distendida tertulia, los integrantes de la expedición apostaron y apostamos por organizar, en breve, una nueva visita al CAMPO BRAVO. ¡Y en ello estamos!.

domingo, 2 de diciembre de 2012

LOS CONCHA Y SIERRA DESAPARECEN DEL PAISAJE CAMPERO ESPAÑOL

Mª José Barrera López-Chicheri
El campo bravo español pierde a una de sus ganaderías de más renombre, Concha y Sierra se va a Francia cada vez más interesada por la variedad de encastes.
La ganadería de bravo nunca fue un negocio rentable. Era complemento de otras explotaciones agrícolas y ganaderas.
Se era ganadero por tradición y afición. Por lo que solo unos pocos se dedicaban a ello.
En la época de bonanza económica, personas que con sus negocios habían ganado dinero, se hacían ganaderos buscando notoriedad para su nuevo status social. Poco a poco los nuevos ganaderos comenzaron a abundar. La mayoría de las veces adquirían desechos, o compraban ganaderías a ganaderos que no tenían la afición de sus antepasados. Criaron un toro cada vez menos toro. La selección impuesta por el actual sistema ha traído este toro poco combativo, sin fiereza y sin pujanza. Un toro que permite a los toreros sumar actuaciones con un riesgo prácticamente inexistente. Estos nuevos ganaderos para vender sus camadas bajaban los precios para mantener el mercado, o bien, las vendían de añojos a ganaderos, empresarios y apoderados, para que una vez recriadas, en sus fincas, les dieran salida en las plazas que regentaban. Los ganaderos tradicionales, llenos de romanticismo y valores, siguieron cultivando el legado recibido de sus mayores, continuaron en la cría del toro encastado y salvaje. Con el tiempo fueron marginados, desplazados e incomprendidos. Ante la difícil salida comercial que tienen este tipo de corridas, se vieron obligados a reducir vacas de vientre y a enviar muchas reses al matadero, desapareciendo con ellos encastes irrecuperables, como (Atanasio Fernández, la famosa divisa salmantina con 101 años de historia, Sánchez Cobaleda, más conocida como la de "los patasblancas", también han sacrificado sus otros dos hierros:“ Terrubias”, de encaste Santa Coloma y "José Manuel Sánchez" (cruce entre Murube y El Sierro). El Sierro ha eliminado los machos y las vacas madres se echarán a los charoles.
El legendario hierro de Concha y Sierra es un tesoro genético de la cabaña brava española. Una ganadería sin igual, con muchísimos años de historia y con innumerables tardes gloriosas. Desde las últimas décadas del S. XX los distintos propietarios, de este mítico hierro, se han esmerado en poder devolver todo el prestigio que antaño tenía y nunca debió perder. En los toros de Concha y Sierra, aún perdura, en su aspecto exterior, lo más bello de la raza vazqueña. Es un toro de buen trapío, no excesivamente grande, muy hondo, corto de manos, morrillo astracanado, es característica su variedad de pelajes, negros, cárdenos, sardos, salineros, berrendos, colorados, chorreados, jaboneros, salpicados y con los cuartos traseros, alunarados o estorninos. Es un toro muy bravo en varas, tardo y aquerenciado en el último tercio.

En sus orígenes fue creada por D. Vicente José Vázquez. Dos años después de su muerte, la tercera parte de la ganadería fue adquirida en 1832 por D. Francisco Traviel de Andrade. En 1873 la compró Don Fernando de la Concha y Sierra, fundador de este hierro, añadió una punta de reses de los señores de Castrillón, de Vejer de la Frontera, procedentes de la raza vazqueña de Antonio Mera. La fusión de estas dos partes, la de Traviel de Andrade y Castrillón, le dio excelentes resultados a Don Fernando que no vio culminado su creación pues falleció 14 años después de fundarla. Hereda la ganadería en 1887 su esposa, Celsa Fontfrede, que con el tiempo se convertiría en una de las más célebres ganaderas de todos los tiempos. Sus toros eran conocidos como los “Toros de la Viuda”. En 1929 la vacada la hereda su hija Concepción de la Concha y Sierra y Fontfebre, Viuda de Sarasúa. Tanto la madre como la hija acreditaron y mantuvieron la ganadería en la primera línea durante muchos años. La selección realizada por madre e hija fue siempre encaminada a un toro bravo y con transmisión, propiciando el éxito de muchos toreros. En aquellos años la casta vazqueña era solicitada por los primeros espadas. Tan solo recordar dos importantes tardes: en Madrid el 20 de junio de 1917, Juan Belmonte logró el mayor triunfo de su vida con el toro “Barbero”. Y en Alicante el 2 de agosto de 1942, se lidiaron ocho toros de la divisa blanca, gris plomo y negra en la llamada: “Mejor Corrida de Toros del Año: Fecha Histórica en Alicante”. Se despedía de los ruedos Marcial Lalanda, y se presentaba Domingo Ortega, les acompañaron en ese histórico día Juanito Belmonte y Pedro Barrera. Doña Concepción muere en 1966, y la ganadería pasa a anunciarse a nombre de su sobrino, D. Juan de Dios Pareja- Obregón, que a finales de 1968 la vende a Don José Luis Martín Berrocal, siendo vendida por éste, en 1970 a la Sociedad americana King Ranch S.A., con la denominación de “los Millares”.
De las novilladas lidiadas desde el 2009, varios novillos han sido premiados, en varias ocasiones como mejor novillo y mejor novillada de la Feria del Arroz de Calasparra. Y esta temporada se pudo ver en Madrid la recuperación que está logrando este hierro. A pesar de esta aparente recuperación, al no ser productivo este encaste, han decidido venderle. Los hermanos García Palacios se reservan todos los machos, que lidiarán durante las próximas temporadas. (Esperemos que no se suelten en las calles del levante español).
Ahora se dedicarán al otro hierro familiar, “Albarreal” de encaste "Domecq" y del gusto de los toreros actuales. En 1994 fue adquirida por los hermanos García Palacios, la anuncian a nombre de Concha y Sierra y continuaron con una labor selectiva empeñados en recuperar su pureza para devolver a tan importante vacada al sitio que siempre tuvo.
Concha y Sierra siempre fue la ganadería más “torerista” de la rama vazqueña, pero en la actualidad está vetada por muchos toreros, según ellos, es impropia para el toreo moderno. Y la han dejado en fuera de juego.
“Para construir una ganadería hace falta una vida, para descomponerla solo unos años”, y los hermanos García Palacios, a pesar de su magnífico trabajo, no han tenido paciencia y se han desprendido del sueño que perseguían.
Ahora se dedicarán al otro hierro familiar, “Albarreal” de encaste "Domecq" y del gusto de los toreros actuales

Pedro Barrera en Murcia con uno de Concha y Sierra. Eran otros tiempos
Dirigir esta ganadería es una gran responsabilidad, necesita romanticismo, pasión, dedicación, paciencia, lucha y ser un enamorado del toro bravo.
En 1979 fue adquirida por Don Miguel Báez Espuny “El Litri”, anunciándola a nombre de Toros de Concha y Sierra. Durante esta etapa, Miguel Báez hizo algún cruce con un toro del Conde de la Corte. Al no ligar, eliminó toda la descendencia.
“Días antes de venderla mi hijo lidió cuatro toros, de juego excelente, “El Litri” dejó dos para sementales y comentó: “Que buenos han sido los cuatro que pena que ahora la venda”.
En 1994 fue adquirida por los hermanos García Palacios, la anuncian a nombre de Concha y Sierra y continuaron con una labor selectiva empeñados en recuperar su pureza para devolver a tan importante vacada al sitio que siempre tuvo.
Concha y Sierra siempre fue la ganadería más “torerista” de la rama vazqueña, pero en la actualidad está vetada por muchos toreros, según ellos, es impropia para el toreo moderno. Y la han dejado en fuera de juego.
“Para construir una ganadería hace falta una vida, para descomponerla solo unos años”, y los hermanos García Palacios, a pesar de su magnífico trabajo, no han tenido paciencia y se han desprendido del sueño que perseguían.
De las novilladas lidiadas desde el 2009, varios novillos han sido premiados, en varias ocasiones como mejor novillo y mejor novillada de la Feria del Arroz de Calasparra. Y esta temporada se pudo ver en Madrid la recuperación que está logrando este hierro.
A pesar de esta aparente recuperación, al no ser productivo este encaste, han decidido venderle. Los hermanos García Palacios se reservan todos los machos, que lidiarán durante las próximas temporadas. (Esperemos que no se suelten en las calles del levante español).
Ahora se dedicarán al otro hierro familiar, “Albarreal” de encaste "Domecq" y del gusto de los toreros actuales.

Un abanico con la imagen de uno de los ejemplares de la legendaria ganadería
La ganadería onubense de Concha y Sierra ha sido vendida en su totalidad, así como los derechos del hierro. 80 vacas y 4 sementales, se van a Francia.
El industrial francés Jean Luc Couturier que en febrero adquirió los Conde de la Corte del Cura de Valverde, ha querido ampliar horizontes con el puro encaste vazqueño que le ofrece la afamada ganadería de Concha y Sierra, polo opuesto al encaste del Cura Valverde.
El ganadero francés sostiene que es un orgullo para Francia el tener una ganadería histórica como Concha y Sierra.
El campo bravo español pierde una ganadería de leyenda. Confiemos que el francés Couturier sea un romántico, tenga paciencia y sea un enamorado del toro bravo y no destruya un tesoro de la historia brava española.





domingo, 25 de noviembre de 2012

VIAJE CULTURAL A MIURA: LA CASA DEL TOREO ORGANIZA UNA VISITA A LA MÍTICA GANADERÍA


Tras un aplazamiento por las lluvias caídas en los últimos días, el autocar fletado por la Casa del Toreo de Córdoba, partió con unas treinta personas, camino de Zahariche, la finca sevillana donde pastan las reses mas míticas de la cabaña de bravo de todo el orbe taurino: los Miuras.
El viaje fue muy ameno y entretenido por que estuvo ilustrado con los interesantes datos que sobre esta ganadería explicaban, micro en mano, José Luis Prieto Garrido, veterinario experto en el toro bravo y Aniceto Méndez Catedrático de la UCO y responsable del Aula del Toro Bravo. Ambos desgranaron los pormenores y la composición de este encaste desde su fundación en el siglo XVIII hasta hoy. Con sus trágicas cogidas y sus numerosos éxitos.
El caso es que el viaje, que por si es un paseo, se hizo mucho mas corto. A la hora prevista llegamos a la finca y cuando el grupo posaba bajo el histórico arco de la entrada, apareció el ganadero Eduardo Miura, que amablemente accedió a unirse a la selecta representación de la Casa del Toreo. Foto para la historia.
Recorrido el corto y bien cuidado carril, en el viejo caserón nos esperaba Antonio Miura que subido al remolque con nosotros nos fue desgranando infinidad de comentarios con jugosísimos datos y detalles de las reses que ibamos viendo en la prolongada visita que hicimos por los distintos cercados donde pastan las vacas, becerros, erales y utreros. No pudimos ver las camadas de toros, por culpa de las aguas caídas que hacían intransitable los caminos. Otra vez será.
Concluido el recorrido, compartimos con ambos hermanos y su sobrino Eduardo (continuador de esta histórica ganadería) un sabroso tentenpié que nos hizo aplacar el hambre. En la breve tertulia improvisada, el matador de toros Agustín Castellano "El Puri", dijo a los ganaderos que...tras torear en madrid 19 veces, la vez que sentí mas emoción fue cuando lidié un encierro de esta casa en Bilbao. Se siente uno mas torero delante de estos toros. Nunca había estado en esta finca, era un deseo de siempre y hoy lo he podido cumplir".
Antes de subir de nuevo al autocar, se impuso a los dos hermanos la insignia de la Casa del Toreo y el presidente Rafael Jordano Salinas, les entregó unos presentes en agradecimiento por el tratamiento recibido.
La mañana había sido bien aprovechada. Contamos con un tiempo primaveral que nos hizo disfrutar lo mas grande de paisajes preciosos donde sobre el verde de la tupida hierba, destacaba la silueta de estos ejemplares sorprendentes.
Asi que, de vuelta a Córdoba, todos ibamos muy satisfechos de esta visita cultural que es la primera de una serie que tiene previsto realizar la Casa del Toreo.- L.R.G.










martes, 28 de agosto de 2012

PARAISO DEL BERRENDO : JÓDAR Y RUCHENA TOROS DE EXPOSICIÓN


En nuestro deambular por las ganaderías andaluzas, hemos recalado esta semana en la finca Ruchena donde pastan las reses de Jódar y Ruchena.
Era un día de calor sofocante hasta el extremo de que el termómetro exterior del coche que conducía José Luis Prieto Garrido, el veterinario amigo al que acompaño en este peregrinar para obtener fotografías con el fin de ilustrar su próximo libro, que tratará sobre las pintas y pelos del toro de lidia, marcaba 39 grados. Con nosotros el gran aficionado Antonio Alcántara, otro “loco” que no renuncia a disfrutar del toro bravo en su hábitat, aunque las inclemencias del tiempo aconsejen quedarse en el sofá dando un reparador cabezazo.
El caso es que, tras dos horas de viaje, llegamos a esta espléndida finca a la hora acordada (cinco de la tarde). Allí nos esperaba el joven rejoneador Luis Valdenebro, pues su padre, titular de la ganadería, había tenido que desplazarse a la próxima Sevilla.
Junto al mayoral, en un todoterreno, iniciamos un breve, pero intenso, recorrido por las distintas cercas donde pastan en plenitud los animales que componen esta histórica ganadería. Son ejemplares preciosos, con la característica propia de su morfología y pelaje. El paraíso del berrendo. Los hay con todas las pintas posibles. Son toros que de salida llaman la atención del público por la belleza de su estampa.
Esta ganadería tiene una antigüedad de 2 de Julio de 1967. Su procedencia nace por división de la ganadería de dn. Gabriel González en 1949, su hija María del Amparo González Martín vendió su lote en 1951 a dn. Enrique María Valdenebro, marqués de Jódar, formando dicho señor una nueva ganadería al eliminar todo lo que había adquirido y comprar un lote de vacas y dos sementales a dn. Juan Belmonte y dña. Julia de Cossío, anunciando la ganadería a nombre de Marqués de Ruchena, título noble que también poseía el sr. Valdenebro. En 1985 cede la ganadería a sus hijos. Esta ganadería con divisa amarilla y verde figuraba ya en los carteles en 1763. El 9 de enero de 1989 falleció en Sevilla, a avanzada edad, dn. Enrique María Valdenebro, marqués de Jódar y Ruchena.









martes, 14 de agosto de 2012

TOROS QUE SON OBRAS DE ARTE: CONCHA Y SIERRA


He tenido la oportunidad de disfrutar de una intensa jornada campera con el toro bravo en plenitud, con el toro-toro en su hábitat natural. Ha sido en la emblemática ganadería de Concha y Sierra acompañando a mis buenos amigos José Luis Prieto Garrido y José Del Pino Martínez, veterinarios de las plazas de toros de Córdoba y Granada, respectivamente, que andan metidos en otra aventura literaria, que como las anteriores será un éxito asegurado.
Concha y Sierra es una ganadería emblemática vazqueña pura, cuyas reses pastan en El Campillo, una dehesa ideal para la cría del toro bravo situada en la provincia onubense de San Bartolomé de la Torre.
Su titular, José Luis García-Palacios Álvarez, un romántico del toro-toro, nos recibe con la exquisita acogida que siempre nos ha mostrado. La variedad de capas y particularidades están garantizadas en esta ganadería. Pelajes muy exclusivos se pueden disfrutar en la misma.
Tas recorrer los distintos cercados donde machos y hembras se encuentran ubicados, nos centramos en la impresionante novillada que el día 9 del próximo mes se va a celebrar en el coso madrileño de Las Ventas y de cuyas fotografías pueden ustedes dar crédito, algunos de los cuales con morfología de toros antiguos veragueños, a la vez que disfrutamos con el seguimiento que, sobre los propios todoterrenos, hicimos del ejercicio físico al que se someten los animales a diario para desentumecer músculos y favorecer la oxigenación pulmonar tan importante en la preparación de los animales para la lidia.- L.R.G.









miércoles, 5 de octubre de 2011

MAS DATOS HISTÓRICOS QUE RATIFICAN LA SANGRE JIJONA EN LA GANADERIA DE PEÑAJARA

Por José Luis Prieto Garrido

A mediados del siglo XVII, se tiene constancia escrita de que la ganadería creada por don Juan Sánchez - Jijón de Salcedo y don Pedro Jijón González, fue heredada sin apenas división, por sus hijos Juan Jijón de Salcedo y Pedro Jijón González.

Como bien indica Juan Carlos Gil González, estudioso de esta Casta Fundacional, estos dos ganaderos desarrollaron su labor hasta 1684, dejando la ganadería consolidada y habiendo fijado ya en su ganado unas particularidades propias por selección que las hacía reconocibles como reses de casta Jijona.

Mas tarde, la ganadería quedaría dividida en tres partes. Una correspondería a Juan y José Jijón Salcedo, otra a Blas Antonio Jijón y la tercera a Cristóbal Jijón González.

Avanzando en el tiempo, llegado el siglo XVIII, concretamente entre los años 1743 y 1786, la ganadería pasa a manos de Miguel Sánchez Jijón, y mas tarde a las de su hermano José, ambos sobrinos de José Jijón de Salcedo.

Los toros jijones “presentaban su piel rojiza encendida, tonalidad que las separaba del resto de castas fundacionales, y de voluminosa presencia. Tipo mas bien basto, con un esqueleto desarrollado, de huesos anchos y alzadas grandes y fuertes. Presentaban unas encornaduras finas, acarameladas, muy desarrolladas, cuyos pitones apuntaban en su terminación hacia arriba, es decir, eran ligeramente veletos”.

Mas tarde, la ganadería es heredada por doña Leonor del Águila, esposa de José, quien la mantiene hasta 1822, fecha en que es vendida a doña Manuel de la Dehesa, dejando de esta manera de pertenecer a la familia que durante mas de un siglo la había consolidado.

Dos años mas tarde, Manuel Gaviria, Marques de Casa Gavira, adquiere las ganadería encumbrándola en las cotas más altas de demanda hasta mediados del siglo XIX. Es la época en la que el Duque de Veragua y el Marqués se disputan la hegemonía y el prestigio de las principales plazas.

A mediados de los cincuenta, Julián Casas El Salmanquino, compra la ganadería a Gaviria, momento en que comienza la preocupante decadencia de la misma, debido fundamentalmente a la revolución de la Fiesta por parte de los toreros. Ya no era preparar al toro para la muerte. Ya demandaban ejemplares nobles, mas fijados en los engaños y menos bruscos y violentos.

Ildefonso Sánchez Tabernero adquiere la ganadería y la cruza con reses de Contreras - Murube. Avanzamos en el tiempo y es en 1852, cuando Vicente Martínez, hombre de negocios, inteligente  donde los haya, decide hacerse ganadero. Para ello adquiere la ganadería de Juan José Fuentes , pura Jijona vía Díaz-Hidalgo. En 1875 cruza sus vacas con un toro berrendo en negro llamado “Español”, de Joaquín Pérez de la Concha  (vazqueño), lo que favoreció la aparición de ese pelaje.

En 1904, en manos de Luis Gutiérrez, incorpora a la ganadería los sementales “Diano” y “Dudoso” de don Eduardo Ibarra, con excelentes resultados, a los que siguen “Vinagrero” y “Ramito”, igualmente de origen ibarreño pero adquiridos por  Fernando Parladé.

Volvemos a dar un salto en el tiempo, y nos trasladamos a pleno siglo XX. Tras la guerra española del 36, la ganadería queda muy diezmada, pero sin llegar a desaparecer, en manos de Julián Fernández Martínez, y de este a Jerónimo Díaz Alonso, quien incorpora a su ganadería originaria de origen Contreras  58 eralas de la ganadería adquirida a Julián, procedente de uno de los tres lotes en que se había dividido la ganadería de Vicente Martínez (puro Jijona, vía Díaz-Hidalgo).

Finalmente, al concluir la guerra civil, la ganadería de Jerónimo pasa a manos de Manuel González “Machaquito”, y de este, en 1957 a Baltasar Ibán. Es decir, le llega dicha ganadería de origen Contreras, con las eralas de Julián Fernández Martínez, puro Martínez (puro Jijona), que había mezclado con sangre Vistahermosa procedente de Ibarra y Parladé.

Es en 1977 cuando Manuel Rueda compra un lote de vacas y sementales de Baltasar Ibán. La Facultad de Veterinaria madrileña representa un referente en estudios científicos , y mas concretamente en estudios de ADN. Si se ha realizado un estudio, en el que previamente se valorado la pureza de 79 ganaderías, y que concretamente, en el caso de Peñajara se ha observado un 82% de grado de pureza respecto de Baltasar Ibán, lo que significa que cuenta con un 18% de otras sangres, y visto lo anterior muy posiblemente esas 58 eralas procedentes de Julián Fernández Martínez  (puro Jijona vía Diaz-Hidalgo), estén dando reses bravas muy similares a los originarios troncos jijoneses (Juan Carlos Gil González). Además, Peñajara genéticamente no procede directamente de Baltasar Ibán, sino de uno de los troncos comunes del estudio genético.

Bien es verdad que pienso, que mas que “Peñajara de casta Jijona” esta ganadería debería denominarse “Peñajara de encaste Jijón”, al intervenir en las mismas sangres de otras procedencias. (José Luis Prieto Garrido). A nadie corresponde la total atribución de la razón. Desconozco, es mas ignoro y tengo mis dudas, si la historia hace fiel reflejo de la realidad acontecida a lo largo de los siglos, pero lo que si tengo muy claro es que en el siglo XXI, el ADN es la prueba mas fehaciente y mas veraz para sopesar y valorar el transcurrir, la evolución y la identidad del soma humano y animal, y si el inagotable Rilke advirtió que la poesía era algo mas que sonoridad intraductible, la genética... ¿por qué no nos puede retroceder al pasado y vivificar una vez mas, aunque solo sea en unas fecundas gotas, la casta Jijona?. Los sueños son...pero a veces se cumplen (Juan Carlos Gil González).

lunes, 3 de octubre de 2011

¿LA CASTA JIJONA, AÚN EXISTE?

Por José Luis Prieto Garrido

No es el título de una película, ni tampoco el deseo de este articulista, sino una realidad que, aun hoy en estudio, muestra unas premisas y unas conclusiones orientadas a una realidad bastante contrastada.

Cuando don José Rufino Martín compra a finales de 1996 la ganadería a don Manuel Rueda Morales, hoy inscrita en el Registro de la Unión de Criadores de Toros de Lidia como “Peñajara de Casta Jijona”, sus ideas innovadoras eran bien claras: conseguir un prototipo de toro muy bello y a su vez que mostrara una estremecedora batalla en la plaza.

Ahondando en la genealogía de la ganadería, la primera conclusión que se puede sacar  es que la matriz base es la casta Jijona originaria mezclada con los Toros de la Tierra, y prueba de ello es la pervivencia de las reatas que en la actualidad conserva esta ganadería sevillana y que entroncan directamente con lo de Vicente Martínez. Así, las  vacas Bandoleras, Clavijeras, Costureras, Peluqueras..., entre otras.

Paralelo a este aspecto genealógico está el fenotípico. En Casa Reina dehesa situada en Fuente del Arco, en pleno paraje Los Serrano en la provincia de Badajoz, son Habituales los toros coloraos encendidos, los castaños y los retintos, a la vez que sardos, negros, ensabanados, cárdenos y jaboneros, acompañados de una considerable cantidad de particularidades. Para Lorenzo Cerón, es una prueba mas del origen Jijón, pues mantiene que “existen reseñas de toros jijones lidiados en tiempos de Sánchez Jijón, que eran negros, cárdenos y berrendos”.

Por otro lado, y continuando con el fenotipo, las jijonas mostraban un esqueleto eumétrico (mediano peso y tamaño) con ligeras desviaciones hacia hipermétrico (gran peso y tamaño), y de buena alzada, llamando la atención en las reses coloradas las astas muy desarrolladas, finas y de coloración acaramelada, y un signo, yo diría patognomónico, que es la frecuente aparición del flequillo (melena) en sus ejemplares, rasgo característico de la casta Jijona, aspectos que se mantienen en la ganadería de Peñajara.

Pero, posiblemente el argumento de mayor peso sea el estudio del ADN. Para ello, Javier Cañón, catedrático de genética de la Facultad de Veterinaria de Madrid y Julio Fernández veterinario responsable del libro genealógico de la UCTL, realizaron en el 2006 un estudio de 79 ganaderías, donde se puso de manifiesto el grado de pureza de los animales en estudio. En el caso Peñajara, el porcentaje de pureza respecto a Baltasar Ibán era del 82 %. Como quiera que a éste último le llegó la ganadería de origen Contreras mezclada con 58 eralas de Julián Fernández Martínez, puro Martínez, se deduce que hay posiblemente esas hembras sean las que estén dando reses bravas muy extremadamente similares a las originarias del tronco Jijón.

Suerte y ánimo al ganadero, y desde esta página le felicito por su tenacidad. Independientemente de los gustos y las modas taurómacas de los tiempos, la casta Jijona nunca debería desaparecer.


sábado, 13 de agosto de 2011

VISITA A LA GANADERÍA DE CEBADA GAGO: TOROS DE LEYENDA


Acompañando a mi querido amigo José Luis Prieto Garrido, estuve en la finca “Las Zorreras” donde pastan los legendarios toros de Cebada Gago. En el coche viajaban también Rafael Jiménez Barra “Barrita”, novillero puntero en la década 50-60 del siglo pasado  y Antonio Alcántara Luque aficionado de pro. Cuatro “locos” amantes de la fiesta que disfrutamos lo indecible en estas breves excursiones al paraíso del toro bravo.

El motivo de la visita era la recopilación de datos y toma de fotografías para el próximo libro de José Luis que tratará sobre las ganaderías bravas históricas. Una joya.

Esta reunión en la finca la concertó “Barrita” con Salvador  García Cebada, titular de la ganadería de Hros. de Cebada Gago, con el que le une una gran amistad, cimentada a través de los años.

Salvador es un hombre muy amable, cumplirá en breve 94 años de edad, y sigue al pié del cañón con una vitalidad envidiable. Tras la entrevista, realizada en el zaguán del cortijo, en un 4x4 recorrimos la dehesa donde pudimos contemplar estos preciosos ejemplares de capas muy variadas y trapío de respeto (no aptos para “figuras con dodotis”, claro).

Del centenar largo de fotografías que tomé, he seleccionado este puñado para que disfrutéis del bello espectáculo que es el toro bravo en su plenitud.
¿Quién pensaba que el toro bravo es solo el que sale en la mayoría de nuestras plazas?. Nada de eso. El toro bravo, como estamos comprobando, en esta serie de viajes, sigue en las dehesas. Según nos comentó el ganadero este mes lidiará, entre otras plazas, en el Puerto de Santa María y Albacete.- L.R.G.