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lunes, 26 de abril de 2010

SEVILLA: LOS MIURA LLEVARON LA EMOCIÓN Y EL MIEDO A LOS TENDIDOS DE LA MAESTRANZA EN LA ULTIMA DE FERIA


Domingo  25 de abril. 18ª y última de Feria. Plaza de la Maestranza: más de tres cuartos de entrada. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Eduardo Miura (Lora del Rio. Sevilla) y un sobrero del Conde de la Maza.  La corrida estuvo muy bien presentada. Toros con peligro, complicaciones y emoción. Abrieron plaza: José Pedro Prados “El Fundi” (fuerte ovación y saludos desde el tercio y ovación y saludo desde el tercio), Juan José Padilla (aplausos y saludo desde el tercio) y Rafael Rubio “Rafaelillo” (aplausos y fuerte ovación con saludo desde el tercio. Dos avisos).Presidió el festejo Anabel Moreno.
Por El Zubi
Corrida muy complicada para los tres espadas ayer en la última de Feria. La emoción y el miedo estuvieron presentes durante toda la tarde en los tendidos de la Maestranza por los toros de Miura, que apenas si dieron opciones ni siquiera de ser toreados, a no ser por lo que los tres toreros arriesgaron como valientes, tragándole hasta lo indecible a estas alimañas. Y es que el recuerdo del cornalón recibido por José Tomás en Aguascalientes 24 horas antes, revoloteó como un fantasma hasta el último reducto de la plaza. El Fundi, Padilla y Rafaelillo demostraron ayer lo que es ser torero, un oficio seguramente el mas difícil y sacrificado de todos cuantos existen, pues para vérselas con los seis trolebuses que ayer salieron por toriles en la Maestranza hay que tener muchos conocimientos, mucha afición,  valor, mucha cabeza y un corazón de torero enorme. Es lo que tienen estos toros de Miura con este encaste puro y antiguo, que hay que torearlos como se hacía antiguamente, con aquella tauromaquia de dominio, de poder a poder entre el toro y el torero y que debe desembocar  en el triunfo del torero que acaba domeñando al burel. Lo de ayer fue la lucha de tres gladiadores contra siete fieras con muy malas ideas.
José Pedro Prados El Fundi tuvo un merito y un valor enormes con su primero. Un trolebús de 595 kilos de nombre “Majalero”, un toro largo, alto y grande con el cuello muy largo, la cara lavada y muy huesudo. Un bicho enorme. Fundi lo recibió a la verónica en el tercio, entró dos veces al caballo dando cabezazos en los estribos delpicador. Ya en el primer pase de tanteó que el madrileño le dio con la muleta en el tercio, el toro hizo por él. Lo sacó a los medios y por el pitón derecho buscaba al torero. Lo cambió a la izquierda pero el bicho se revolvía como una víbora buscando al torero, alargando el cuello de una manera escalofriante de tal manera que le puso los pitones a milímetros del cuello del torero en varias ocasiones. El toro lo esperaba a cada pase haciéndose el tontorrón y teniendo una embestida muy irregular, pero El Fundi sabía lo que tenia enfrente y estuvo firme con él,  lo doblegó a su muleta  y le pudo la pelea, con habilidad, moral y torería. Y es que ponerse delante de un bicho como estos tiene un mérito extraordinario. Lo mató de una estocada caída en buen sitio y fue premiado por el público con una fuerte ovación y saludo desde el tercio. La afición sevillana supo valorar durante toda la corrida el esfuerzo que los tres toreros hicieron delante de los miuras.
A su segundo lo saca a los medios con una tanda de tres muletazos inverosímiles y uno de pecho, pues torear a estos animales es tremendamente difícil. Le da una tanda con la derecha y comienzan ya oírse esos olés de  la Maestranza que llenan de emoción a los toreros y los hace crecerse. Le dio  una tercera tanda de cinco muletazos y uno de pecho y fue muy aplaudido. Con la izquierda le dio siete naturales, muy despacito, sin violentar ni forzar al toro, que es la única manera de poder hacer algo con estos bichos. Ya se arranca la música pues lo que está haciendo el torero madrileño es de mucho valor y mérito. Y es que entendió muy bien al toro, dándole los tiempos precisos y sacándole una faena de emoción y torería a este toro tan complicado. Tiene la oreja ya en la mano….pero da dos pinchazos que le hacen perder las opciones a cualquier triunfo; recibe el primer aviso y una estocada en todo lo alto y el toro al suelo. Recibió el reconocimiento del público con una fuerte ovación y saludo desde el tercio.
Juan José Padilla recibió a su primero toreándolo muy bien a la verónica, gustándose… le dio cinco lances que fueron muy aplaudidos. El toro parecía que podía ser toreable. En el caballo perdió las manos dos veces y Padilla le colocó tres pares de banderillas de poder a poder, muy aplaudidos. Brindó el toro al maestro Ruiz Miguel que se encontraba en el callejón. Todos pensábamos que iba a haber faena pero fue un espejismo, pues al final al toro le salió la alimaña que llevaba dentro. Le partió la muleta de un tornillazo al inicio de la faena. El toro se revolvió como un perro de presa dos veces seguidas, buscando la barriga del torero. Lo mató de una gran estocada en todo lo alto y recibió los aplausos del público saludando desde el tercio. Su segundo de nombre “Removido” perdía los cuartos traseros, por lo que fue protestado por el público por inválido. Fue devuelto a corrales y salió un sobrero del Conde de la Maza con 610 kilos, de nombre “Cocheroncero”… tan grande como un autobús de dos plantas. El torero no estaba contento con el cambio y mandó que le dieran café al toro en el caballo. Le dieron tres puyazos tremendos. El primero espectacular de Antonio Núñez, que demostró ser un gran caballista. El toro salió del caballo hecho unos zorros y es que el torero lo quería pasadito, pues lo toreó con desgana, la misma que demostraba  el toro conforme iban pasando los minutos pues tenía medias embestidas solamente. Al toro ya no le quedaba nada, salía de los engaños con la cara arriba sin entregarse y con mucha sosería. Al final el toro cantó la gallina y se declaró manso…pero es que le dieron en el caballo barrenazos más que puyazos. Lo mato de una estocada tendida y fue aplaudido.  
El murciano Rafael Rubio Rafaelillo dejó ayer en la Maestranza su nombre por todo lo alto. Recibió a su primero de una larga cambiada de rodillas que sobrecogió de miedo a los tendidos. Paró al toro en el terció y le dio una tanda de verónicas muy buenas que fueron muy aplaudidas. La faena la comenzó sacando al toro del tercio a  los medios y una vez allí comenzó con la izquierda con naturales. En el primer pase el toro casi le quita la cartera. Lo prueba con la derecha y el toro buscaba al torero desentendiéndose del engaño. Prueba otra vez con la izquierda y le robó siete naturales de antología a un toro que era una auténtica alimaña mala. Le saca una tanda de derechazos a base de tragarle al toro lo indecible, tornillazos y cabezazos en cada encuentro. El toro es que se revolvía por piernas y a la salida de un pase de pecho le dio un pitonazo en la axila a Rafaelillo, que acabó lastimado y con una fuerte paliza a base de pitonazos, enganchones, golpes con los cuernos. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para acabar con este toro que no se dejaba matar, y le tapaba la salida al torero y lo buscaba a la salida del embroque. Le llenó los brazos de golpes y cardenales  hasta que después de varios pinchazos logró cazarlo de media estocada. Fue fuertemente ovacionado.
A su segundo, de nombre “Soberbio”, negro bragao de 593 toros lo recibió de una larga cambiada de rodillas en el tercio. El público estaba pasando auténtico mal rato pues la estatura del torero era menor que la del toro, y todo el mundo pensaba que le podía echar mano en cualquier momento. A pesar de eso logró pararlo y darle tres verónicas de antología.  El toro en la muleta daba cabezazos a diestro y siniestro, no obstante repetía y el torero aguantándole mucho al toro logró darle unas cuantas de tandas con la derecha.  Con la izquierda le dio siete naturales y uno de pecho de un mérito extraordinario. Aquello se vino arriba del todo. Rafaelillo le aguantó el tipo delante del toro como un jabato, como un gladiador frente a una fiera.  Cogió de nuevo la muleta con la derecha y logró meter al bicho en el talego pues le dio una tanda despatarrado… sintiéndose la emoción en cada pase y los olés del público que no se podía cree como David le estaba pudiendo a Goliat. Le dio aun otra tanda mas, aguantándole al toro lo indecible. Se dio un atragantón de toro y fue muy aplaudido por su actitud en la cara de “Soberbio”, que al final sacó su nobleza y repitió una y otra vez con su embestida y celo a los engaños de Rafaelillo. El torero ya soñaba junto al público con cortarle la oreja, pero tuvo mala suerte. Dio un pinchazo sin soltar y como la faena había sido larga sonó el primer aviso. Intenta igualarlo pero el miura cada vez que veía montar la espada hacía por él, y se vio en serias dificultades para poder matarlo. Los minutos pasaban y sonó el segundo aviso… y la situación no se solucionaba pues el toro ya sabía lo que le iba a ocurrir. Justo unos segundos antes de que la Presidenta del Festejo sacara el pañuelo para el tercer y último aviso David le dio un estoconazo en todo lo alto a un doblegado Goliat y el toro rodó por los suelos. Todos el público se levantó aplaudiendo de sus asientos, celebrando que no hubiese sonado el tercer aviso, que hubiera sido tremendamente injusto con el trabajo y el esfuerzo realizado en el albero por el torero de Murcia. Recibió una fortísima ovación de un público entregado por completo. Tuvo que salir al tercio a saludar y agradecer los aplausos de la afición de la Maestranza, que ayer si disfrutó  de una emocionante tarde de toros.  

domingo, 25 de abril de 2010

SEVILLA: ¡ATENCIÓN…SE BUSCA TORO BRAVO!


Sábado  24 de abril. 16ª de Feria. Plaza de la Maestranza: cartel de no hay billetes. Se lidiaron 7 toros de la ganadería de Torrestrella (encaste Juan Pedro Domecq con Núñez). Hubo que lidiar un sobrero al lesionarse el 5º de la tarde.   La corrida estuvo presentada de manera irregular. Toros con escasa fuerza, casta y bravura. Abrieron plaza: Manuel Díaz “El Cordobés” (aplausos y aplausos), Francisco Rivera Ordoñez (aplausos y silencio) y David Fandila “El Fandi”(aplausos y saludo desde el tercio y fuerte ovación y saludo desde el tercio). Presidió el festejo Francisco Teja Delgado.
Por El Zubi
Lo de ayer fue un espectáculo circense más que una corrida de toros. Parece mentira que este empresario “tuerce botas”, de nombre Canorea, haya programado para la Feria de Abril,  en unas de las principales plazas del mundo como es la Maestranza de Sevilla, una corrida de toros propia de los carteles de cualquier feria de pueblo de Andalucía. La típica corrida que podemos ver en Estepa, en Lucena, Cabra, Ubrique, Linares… Un espectáculo casi circense programado para que el populacho se divierta durante sus fiestas patronales con sus toreros mediáticos mas famosos, algunos de ellos mas conocidos por sus faenas de bragueta que por las realizadas con la muleta… pero esto es lo que hay… y a mamar sin remedio.  Ya es grave que sigan trayendo a Sevilla corridas de toros del “monoencaste”  Juan Pedro Domecq, que parece ser que esta metido en el noventa por ciento de las ganaderías españolas. Y ya se sabe…ves una corrida y ves todas… pues los toros son todos por el estilo: noblones, faltos de fuerza, de casta,  de raza y de bravura. Con más tardes como esta, como la de ayer, como la de antes de ayer  y demás días de la Feria de Abril, es que se le quitan a uno las ganas de pisar mas una plaza de toros en su vida. Habría que poner por cada esquina de la Maestranza de Caballería carteles con el lema: “¡ATENCIÓN…SE BUSCA TORO BRAVO! Se premiará a quien lo encuentre y lo traiga aquí”. En fin que los que somos aficionados a la Fiesta y la amamos profundamente, debemos de tener claro que los verdaderos enemigos de ella no son los antitaurinos-nacionalistas-catalanes-ecologistas, sino los empresarios sin escrúpulos, los ganaderos peseteros y los toreros paniaguados que se prestan a torear a “cabras” como  las que ayer se lidiaron en la Maestranza de Sevilla en vez de toros bravos de verdad. Lo único que valió la pena de toda la tarde fueron los pares de banderillas de El Fandi, sobre todo a su segundo toro, donde se jugó la vida en varias ocasiones, así como en su inesperada faena de muleta. Demostró que él si que es un torero con casta.
La cosa se inició con Manuel Díaz “El Cordobés”, un personaje mediático y televisivo que no tiene nada que decir actualmente en el mundo de la Fiesta, y que es propio de las ferias de los pueblos de España porque los públicos en los tendidos, disfrutan con su desparpajo, atrevimiento y su capacidad comunicativa con los tendidos. En fin que es una buena persona… incluso divertida, pero no es un torero para una Feria de Sevilla. El primer toro que le echaron por toriles se llamaba “Cabrito”… fíjense ustedes que premonición, hijo de la vaca “Cabra” y como era una cabrita pues perdía las manos de salida  porque estaba justito de fuerzas. Fue un toro noblón, tontorrón y flojeras, un toro “gili” sin clase ni casta ninguna pues no transmitía absolutamente nada. “El Cordobés”  vino a Sevilla dispuesto a sacar del muestrario su repertorio de atropellos, enganchones, saltos de la rana y otras locuras que tanto gustan a los públicos que acuden a verlo, pero es que el toro no se prestaba ni a eso siquiera. No obstante el torero no perdió la sonrisa en toda la tarde, ni sus miradas de complicidad al respetable que eran muy aplaudidas. Despachó al cabrito de una estocada en todo lo alto. Aplausos. Hizo el mismo intento de agradar a su público con su segundo toro, pero era un clon del primero: otra cabra llamada “Ganador” que perdió las manos en el caballo. El torero mira a los tendidos y sonriendo menea la cabeza como diciendo: “me cachis… que mala suerte estoy teniendo con las cabras estas”  y el público de ayer, que fue a la Maestranza pensando que era el Circo Mundial que hay en el Ferial, pues lo aplaudía y todo, porque el torero es que es muy simpático. Tampoco en esta ocasión pudo hacer el salto de la rana para el disfrute de sus seguidores ayer en esta plaza. Dio un pinchazo sin soltar y estocada en todo lo alto. Aplausos.
Francisco Rivera Ordoñez  tampoco tuvo suerte con su lote. Él es otro torero mediático, guapo y televisivo, famoso por sus amores y desamores con las mujeres más guapas y más hermosas de España y parte del extranjero… y tampoco tiene ya mucho que aportar a la Fiesta de los Toros en estos momentos. Es posible que la gran influencia que su ex suegra y leal admiradora, la Duquesa de Alba tiene aun en la sociedad sevillana,  haya influido para que el empresario lo metiera con calzador en este cartel de feriantes populacheros. De otra manera no se puede entender como lo han podido incluir  en un cartel de farolillos de la Feria de Abril de Sevilla. El único que faltaba para completar el cartel es Jesulín de Ubrique…menos mal que no llegaron a un acuerdo cuando elaboraban este cartel, pues de haber habido acuerdo los llevan a los tres a hacer una turné por Rusia y por ahí donde hace tanto frio. Rivera Ordoñez a su primer toro le dio pases sueltos por la derecha y por izquierda, pero no llegó a crear ni un atisbo del concepto que debe de tener una faena compacta de ligazón. El toro desde luego no se prestaba para muchos trotes pues como quedó dicho anteriormente, era cabra y no toro. Visto lo visto, Fran Rivera lo mandó al otro mundo de dos pinchazos y estocada. Fue muy aplaudido por el público… ignoro la razón (tal vez por guapo), pero así fue. A su segundo como se lesionó, lo mandaron sin torear al desolladero y sacaron al sobrero de nombre “Gondolero” que también se volteó al meter los cuernos en el albero y se hizo un daño horrible en los riñones. Fran veía que la tarde se le iba sin haber dado palo al agua, y decidió poner banderillas. Cuando apareció con los palos se arrancó la banda de música. Desde que se fue el Maestro Tristán padre, ya le tocan la música en esta plaza hasta al torilero, que se llama de apellido Bohórquez, pues esta visto que las prioridades musicales se ajustan ahora por el apellido. Puso tres pares sin pena ni gloria, o mejor dicho con pena pues teniendo al lado al monstruo de los rehileteros que es El Fandi, lo suyo fue un inmenso atrevimiento y un gran error. No obstante, como el público había ido al circo a divertirse, pues aplaudieron muchísimo el gesto del nieto de Ordoñez. Cuando cogió la muleta para torear el toro le dijo a Fran que no era toro, que era cabra disfrazada de lagarterana, pues se aculó en tablas y le dijo al torero que se fuera a la feria. Vamos un toro, este “Gondolero”, que no valía un duro. Se echó y todo al lado de las tablas cuando intentaba torearlo, como diciendo aquella frase de Santa Teresa: “vivo sin vivir en mi…” y nadie protestaba ayer en la plaza, y juro que no se por qué.  En un descuido de la cabra, el torero la mató de una estocada certera y todos descansamos. Hubo algunos sectores de los tendidos que aplaudían con timidez (por guapo…ya digo), pero la inmensa mayoría de la plaza optó por guardar silencio. Los silencios de la Maestranza….
David Fandila “El Fandi” mostró ayer en la Maestranza que en lo suyo es el número uno mundial. Que  no hay torero en el mundo que coloque los garapullos con mas riesgo y dando mas espectáculo que él. Lo mejor de este torero es que además torea muy bien a la verónica y con la muleta es honesto y firme delante de los toros. Al primero de su lote lo templó muy bien a la verónica en el tercio cerca de las tablas. Lo llevó al caballo de forma muy torera, galleando con chicuelinas. Puso tres pares de banderillas extraordinarias y llenas de emoción… y logró despertar a todo el público que había ido al circo y se vio de pronto, por arte de magia potagia… en una plaza de toros viendo a El Fandi poniendo banderillas estupendamente bien. El toro galopaba bien aunque no tenía ninguna clase, y en la muleta le ganó la partida al torero granadino  pues logró desarmarlo dos veces, por la derecha y por la izquierda.  Le dio un mete-y-saca o “sartenazo” que logró que el público le perdonase por la contundente estocada que a continuación le dio al toro, que cayó al albero patas arriba. Fue muy aplaudido y tuvo que saludar desde el tercio. Su segundo toro, de nombre “Toledano”,  negro burraco de 545 kilos, seguramente fue el único toro salvable de esta corrida incapaz e infumable. El granadino lo recibió a la verónica, entró dos veces al caballo y le puso cuatro pares de banderillas que puso a toda la plaza de pié, pues se jugo literalmente la vida arriesgando lo indecible. Un gesto propio de un gran torero como sin duda es El Fandi, que en el futuro debería de evitar las malas compañías pues al final solo le van a perjudicar. El toro era muy rebrincado pero galopaba,  repetía con ahínco y embestía. Le dio dos tandas muy buenas por la derecha con el trapo pegadito a la cara para que repitiera. Pon la izquierda el toro repetía pero sin humillar, aunque lo templó muy bien al no permitir que le tocara el engaño. Poco a Poco David Fandila fue hilvanado una faena inesperada, labrada  a base de firmeza ante la cara de un toro que tuvo su dificultad y que el  torero supo entender jugándose en varias ocasiones la vida. Lastima que falló con la espada, pues dio un pinchazo hondo y le dieron un primer aviso ya que su faena fue larga y trabajada. Lo mató finalmente de una estocada en todo lo alto fulminante. El público ovacionó con fuerza a El Fandi, pues con su esfuerzo los despertó del sopor del circo de los payasos y equilibristas, y los devolvió a una plaza de toros. Tuvo que saludar desde el terció con toda la plaza en pie. Algo es algo. Al menos ayer vimos a un torero.

sábado, 24 de abril de 2010

SEVILLA: DECEPCIONANTE MANO A MANO DE PERERA Y LUQUE CON LOS FUENTE YMBRO


Viernes  23 de abril. 15ª de Feria. Plaza de la Maestranza: cartel de no hay billetes. Se lidiaron 7 toros de la ganadería de Fuente Ymbro (Jerez de la Frontera). Hubo que lidiar un sobrero al lesionarse durante la lidia el 5º.  Mano a mano entre: Miguel Ángel Perera (Aplausos, aplausos y pitos) y Daniel Luque (aplausos, silencio y pitos).
Por El Zubi
Si el mano a mano entre Miguel Ángel Perera  y Daniel Luque, tenía que haber servido para sacar del bache en que se encuentran los dos toreros después de haber pasado tres tardes por Sevilla con mas pena que gloria, la realidad fue muy otra, pues el bache en que se han metido es aun mas hondo después de la actuación de ambos con los toros de Fuente Ymbro en la Maestranza de Sevilla en esta 15ª corrida de Feria. La plaza estuvo ayer otra vez hasta la bandera, y los tendidos de sombra con mas gente guapa que nunca, como corresponde a esta recta final de farolillos, que por cierto… se aburrieron como una ostra con una insulsa tarde de toros en la que los de Fuente Ymbro, aunque muy bien presentados todos, no estuvieron tampoco muy finos o bravos, ya que los dos primeros fueron mentirosos: muy fieros de salida y ambos acabaron a los cinco minutos cantando la gallina mostrándose mas mansos que un buey. El ganadero Ricardo Gallardo pasó una tarde de infarto, un mal trago en cada toro. Mucho sufrimiento. La excepción fue  el 3º correspondiente al lote de Miguel Ángel Perera, que fue el único potable de toda la corrida. Fue un toro bravo, con repetición y motor y durante su lidia, fue en el único tramo de la corrida en que sonó la banda de maestro Tejero: ayer el maestro “Tristán hijo” casi se va a casa sin dar palo al agua. Pero también fue un espejismo pues de donde no hay no se puede sacar nada y Perera tampoco acabó entendiéndose con el toro. Los aficionados que acudieron a la plaza estuvieron toda la tarde muy protestones. Desde el sol hubo pitos y algún griterío, insultos… reproches a los toreros…mayormente, y también al ganadero y a Canorea, el empresario. Lo cierto es que  con esta crisis que nos acucia a todos, gastarse una pasta gansa en una entrada en esta Feria, para encima aburrirse como un ermitaño en la montaña, pues tiene su guasa y su mala leche…y claro el respetable al final  acabó hastiado de tanta mediocridad de toros y toreros. Lo que pudo ser una estupenda tarde de toros acabó siendo un auténtico petardo. Se dejó ver por la plaza el torero mexicano Arturo Macías “El Cejas” que acudió a los servicios médicos de la Maestranza para quitarse ya los puntos de su cornada y parece que estará listo para su cita en mayo en Madrid.
La cosa prometía en los prolegómenos del evento. Los dos toreros con cara de perro en el patio de cuadrillas, haciendo el paseíllo ante una tarde que era una auténtica apuesta de responsabilidad. Ambos perdieron la apuesta y se volvieron al hotel con la talega llena de billetes y el crédito como toreros bajo mínimos. El primero toro de Miguel Ángel Perera manseó de salida en el caballo, buscando la querencia de las tablas en cada encuentro con el equino. Es verdad que tuvo movilidad que esta sirvió para que el banderillero Joselito Gutierrez pusiera dos pares extraordinarios  que le valieron para desmonterarse desde el tercio. El toro daba cabezazos cuando salía de la muleta, siempre con la cara arriba. La tomaba bien pero cuando el muletazo era para fuera el toro protestaba y miraba al torero, que procuró llevar al toro muy tapadito con la muleta para que no se le fuera a las tablas. Pero no bastó con la técnica de Perera pues  “Laurel”,  que así se llamaba este primero, cantó la gallina y dijo que se quería ir a su casa, a la dehesa que se encuentra  allá por San José del Valle muy cerquita de Jerez de la Frontera (Cádiz), a seguir pasteando con las vacas y con su buen pienso. Estocada trasera y tendida le valieron al toro para cumplir su deseo del sueño eterno, y al torero para recibir los aplausos del respetable que aun no había comenzado a aburrirse. Su segundo toro fue el mejor de toda la corrida. Se llamaba “Ostrero”, un toro negro y bravo de 532 kilos, que transmitía la emoción de la que Perera adoleció en toda la tarde. Se vino arriba en banderillas y humillaba tanto que dejó el albero lleno de carriles… de tanto arrastrar el morro cuando buscaba con ahínco el vuelo de  la muleta. Vamos  que el argot taurino este toro fue lo que se llama “un caramelito” para un torero. Pero claro si el torero no esta fino el caramelito se malogra y sabe amargo en vez de dulce. Perera comenzó con un pase cambiado desde los medios; le dio varias tandas de derechazos por bajo muy buenas y en esto… arrancó la banda que dirige el maestro Tristán hijo. El toro transmitía emoción, era noble y bravo…un toro que ayer en otras manos hubiera sido de lío gordo, pero aquello comenzó en segundos a afearse y a desinflarse, y de la emoción se pasó en milésimas de segundos a la decepción. La banda dio un golpe de bombo y volvió el silencio a la Maestranza. Pinchazo y gran estocada…y aplausos para el toro en el arrastre y también para el torero. El tercero de su lote “Maestro”  de nombre prometía pues humillaba y se revolvía con ambición, tanta que se hizo daño en una de las embestidas y resultó lesionado. El sobrero de nombre “Taranta”, salió con toda su buena voluntad de toro, pero a estas alturas de corrida (era el quinto en lidiar) la gente estaba ya harta y dormía dulcemente. Pareció un espejismo….como si hubiera salido un toro verdadero, de carne y hueso, y el público despabiló.  El toro galopaba en sus embestidas y daba emoción al encuentro. Repetía con celo y emoción…pero el público ya estaba en contra de los toreros,  pues ambos había tenido tres tardes en Sevilla y se iban de la Feria sin hacer nada. Y es que Perera no está bien…algo le pasa, pues no es normal que un toro como este le dieran tantos enganchones a la muleta, y es que no templaba bien. Estocada, primer aviso y descabello. El público aplaudió al toro en el arrastre y pitó sonoramente al torero. 
Daniel Luque estuvo en sintonía con su oponente Perera. Un torero que ha perdido la confianza en sí mismo pero con la diferencia con Perera de que el extremeño es veterano y el sevillano es bisoño y está empezando. Lo cierto es que Daniel Luque estuvo voluntarioso y por agradar. Recibió a su primero muy bien y lo llevó por verónicas hasta los medios. Tuvo el fallo de comenzar su faena en el tercio por alto con estatuarios, que no sirvieron para centrar al toro, ya que tenía cierta tendencia a tablas. Metió pico con la muleta en una tanda de derechazos. Con la izquierda varias tandas con enganchones y sin templar y es que el toro comenzó también a cantar la gallina y a mostrarse como lo que era… manso, y esa era la respuesta a su falta de transmisión y de entrega. Luque comenzó a taparlo con la muleta, muy cosidito a ella para que no se le fuera el toro a las tablas a pastear… pero el toro no transmitía nada. En manos de otro torero seguramente le hubiera sacado algún partido. Toro y torero no acabaron entendiéndose y el público de sol, que es donde están los auténticos aficionados que entienden, comenzó a pitar y a desesperarse ante tanta mediocridad de toros y toreros. Pinchazo y estocada tendida y aplausos. Salió el segundo de Daniel Luque de nombre “Sabueso”, un toro negro con mucho tranco que resultó finalmente falto de fuerza, pues durante toda su lidia tuvo un sospechoso “trotecillo cochinero”  propio de los toros sin gracia, sin fuerza y sin casta. Mas que picarlo le hicieron dos arañazos en el morrillo, no fuera a ocurrir que el morlaco se viniera abajo. Intentó Luque hacerle las cosas bien, sacándolo del tercio con muletazos, con los trastos muy en alto para que no se le cayera el bicho al suelo, cuidando al toro entre algodones. Tan alta le ponía la muleta que el toro le dio un gañafón  en la rodilla arrancándole un alamar de la taleguilla. Las cosas comenzaron a ponerse feas para el torero, que no acababa de verlo claro… y el público ya se impacientaba… tanto que una voz desde los tendidos de sol dijo como una sentencia:”Luque…el año que viene que te traigan cuatro tardes en vez de tres”... El torero estaba muy desanimado pues no sabía como enderezar las cosas, no se acoplaba con el toro y los pitos del público eran una demostración clara de que no les gustaba lo que estaba haciendo el torero. Media estocada tendida y descabello. Silencio.
Al último toro de la tarde se lo llevó hasta la boca de riego toreándolo con la verónica y forzándolo, y la gente se lo reprochó pues el toro cayó al albero como si le hubieran disparado con un rifle con mira telescópica.  Lo picaron con dos puyazos señalados y simbólicos, pues “Hurón”, que así se llamaba este soso toro de color negro, tenía menos fuerzas que un mosquito, y el publico ya es que tenía un cabreo muy grande encima, tanto con los toreros como con los toros, con la empresa, el ganadero y hasta con la madre que los parió a todos, juntos y por separado…porque esto, en vez de una tarde de toros parecía una función del circo. La primera tanda que el torero le da al toro va el animal y se echa… y se sienta en el albero muy altivo… encampanado, como diciéndole al público: “que este tío toree a su madre que yo ya estoy harto”. La gente ya vociferaba y comenzó a mentar a las madres de unos cuantos. El toro salía de la muleta desentendido del torero con sosería. El público cabreado daba una gran pitada general. ¡Tocan a arrebato!... Daniel Luque se pone nervioso, monta la espada y… dos pinchazos y el toro se cae al albero simulando que lo habían matado de un disparo en la sien. Lo levantaron entre todos… tirándole del rabo…como haciéndole un favor al pobre torito bravo que pasaba por allí casualmente… La desesperación del público se hizo la dueña del la plaza… Daniel Luque ya descompuesto monta de nuevo la espada y le da una estocada como un puñetazo en el morro…pero ya no valía, y ahora si que se murió el pobre  burel. La pitada general fue la despedida del público y de los toreros. Tanta mujer guapa de la capital de España ayer allí en la Maestranza… para nada. Tanto figurín repeinado también de la capital del reino… para nada… Como no se divirtieran  luego en el ferial con el rebujito y la manzanilla, el jamón, las gambas y el baile… me parece a mi que esta gente tan guapa no vuelven mas a una tarde de toros en Sevilla en su vidas.

 


miércoles, 21 de abril de 2010

SEVILLA, 13ª DE FERIA: ¿DONDE HAS COMPRADO LOS TOROS… EN LOS CHINOS…?


Miércoles  21 de abril. 13ª de Feria, tercera de farolillos. Plaza de la Maestranza: cartel de no hay billetes. Se lidiaron 8 toros, siete de la ganadería del Puerto de San Lorenzo (encaste Atanasio Fernández/Conde de la Corte), en Salamanca y uno de Guadalest. Corrida de irregular presentación. El encierro fue manso, sin casta, sin clase y sin fuerza. Abrieron plaza: Enrique Ponce (Silencio y silencio), Manuel Jesús El Cid (aplausos y petición de oreja con vuelta al ruedo) y Alejandro Talavante (Aplausos y saludo desde el tercio y silencio).
Por El Zubi
Ocurrió durante la lidia del sexto toro, que salía del caballo suelto y sin ganas de pelea. El público de la Maestranza muy discreto y educado siempre, estaba ya muy aburrido y deseando que la cosa acabara, después de aguantar en los tendidos una tarde lluviosa y gris y una corrida más mansa que los cabestros que estaban en los chiqueros. En uno de esos silencios que sólo se viven en la Maestranza, desde los tendidos de sol sonó una voz fuerte y recia que dijo como una sentencia: “Canorea… ¿dónde has comprado los toros… en los chinos…? La carcajada  y la ovación cerrada fue de toda la plaza que agradecía así una gota de humor en una tarde tediosa y amargante, pues toros mas malos… los de Palha y Victorino de hace unos días. Y es que el sentido del humor es lo último que se puede perder en esta vida y además es un síntoma de inteligencia. Y si se muestra en una plaza de toros… es la voz del pueblo la que habla con su sabiduría por si sola. Hay que decir que en esta corrida se han visto algunas cosas positivas también. Por un lado hemos visto al mexicano Arturo Macías “El Cejas” en el callejón… vestido de ciudadano,  muy sonriente y bastante recuperado del cornalón que le dio el toro de Palha el otro día. Estos toreros están hechos de una pasta especial, como si fueran de goma… Por otro lado también hemos presenciado el inicio de la recuperación de Manuel Jesús El Cid que casi consigue una oreja al segundo de su lote, el único toro potable de toda la corrida. El público se Sevilla es que es muy buena gente, pues estuvo toda la tarde animando al torero de Salteras, como empujándole, casi toreando ellos desde los tendidos… para que salga pronto de ese bache psicológico en el que se encuentra… y casi lo logran… o al menos podemos decir que ha comenzado la recuperación de El Cid.  Pero empecemos por el principio.
Una corrida de toros esta del Puerto de San Lorenzo infumable, como sacada de una de esas tiendas de los chinos de todo a un euro. Salieron dos sobreros, los dos correspondientes al lote que le cayó por mala suerte a Enrique Ponce que no tuvo opciones con ninguno de los dos ya que fueron dos auténticos bueyes. A mi me da… que el mayoral de la ganadería salmantina se equivocó en el embarque de la corrida. Como si lo hubieran hecho  de noche, y ya se sabe… de noche se ve poco y todos los gatos son pardos, y metió, sin darse cuenta claro…, no a dos gatos sino a dos de los bueyes cabestreros que tenían por allí para manejar el ganado. Pues nada que fueron lidiados en La Maestranza como si fueran toros de verdad. El primer toro de Ponce es que se caía nada mas mirarlo. Un torito de chocolate y como ayer  a pesar de la lluvia hacia cierto calorcito primaveral, pues se ve que al toro se le doblaban las patas porque era un toro de mentira, un toro de chocolate. Lo echaron para atrás… y le sacan a Ponce un toro que era como he dicho antes un buey, de nombre “Gañaflero” colorado regordío de  597 kilos, y mas grande que un caballo de cartón de los de antiguamente. La cosa  es que el buey tenía mala leche y miraba mucho al torero…tanto que cuando salía de la muleta lo intentaba cazar. No tenía clase ninguna, pues se cruzaba cuando salía de los engaños. Lo probó por la derecha e iba muy mal. Lo probó por la izquierda… y nada igual que por la derecha. Ponce se fue por la espada y le dio media estocada y dos descabellos. Silencio.
Su segundo, cuarto en la lidia, perdía las manos y se caía mas que una señorita de dieciséis años en su puesta de largo. Vamos que el toro era un inválido absoluto a quien el ganadero o el empresario  podría haber puesto en la Puerta del Príncipe a vender lotería, estampitas del Cristo del Gran Poder o de la Macarena  o algo así… y seguro que hubiera pasado desapercibido. Claro… lo echaron para atrás, y en esos momentos de la corrida salió el arco iris en el cielo y el público que ya estaba muy aburrido señalaba con sus deditos el fenómeno meteorológico que nos venía a decir que la lluvia se iba. Todos pensaron que era una señal del cielo, un augurio de que la corrida iba a cambiar de signo y que ahora iba a salir un sobrero muy bueno. Y salió “Rinconcito” un buey negro bragao de 555 kilos, que al principio parecía un toro pues empujaba mucho en el caballo pero como toro mentiroso que era, se declaró descaradamente manso de solemnidad. Enrique Ponce tenía un cabreo enorme  pues maldecía públicamente su mala suerte. Para picarlo tuvieron serias dificultades hasta que le taparon la salida y pudieron darle por fin un poco de café… a ver si se despabilaba y se volvía toro en vez de buey. Pero los milagros no se prodigan mucho en estos tiempos tan descreídos. Ponce comienza a acercarse al todavía toro “Rinconcito” y el toro tiró el disfraz y salió corriendo. Ponce  no podía creerse lo que le estaba pasando. El toro era un buey más grande que un dromedario. Intentó taparle la cara con la muleta para fijarle la embestida y el animalito como era un buey y no un toro…pues protestaba mucho.   El torero se vio impotente pues con una cosa así no había nada que hacer…y se fue a por la espada. Ese fue otro problema  en el que él no había reparado. La altura del bicho le impedía entrar a matar pues lo intentó en falso cuatro veces. La primera fue media desprendida y muy tendida y casi de milagro, pues es que no llegaba. El torero comenzó a impacientarse pues estaba pasando un trago difícil ya que le habían dado un aviso. Optó por descabellarlo. Dos veces lo intentó y a la segunda lo mandó al otro mundo y respiró. Silencio. Se fueron los bueyes.
Si hay que buscar un triunfador en esta aciaga tarde, ese fue Manuel Jesús El Cid que ayer volvió a encontrarse a sí mismo ya que estuvo voluntarioso y con ganas en su dos toros. El primer toro fue un manso al que logró darle unas buenas tandas de derechazos pero en la cuarta tanda el toro se vino a bajo y dijo que ya estaba para el arrastre….que le habían dado ya muchos pases. Un pinchazo media estocada y dos descabellos fueron suficientes para mandarlo al sueño eterno. Fue el segundo de su lote, quinto en la lidia, de nombre “Garlitero”, negro de 579 kilos, el único toro potable de toda la corrida. Un toro bravo, encastado y con motor que se comía los engaños. Aunque estuvo  mal lidiado por la cuadrilla de El Cid, fue dos veces al caballo  con ambición.  El Cid le dio tres tandas con la derecha con unos muletazos a gusto y sentidos. Ahí comenzó a sonar por primera vez la banda de música. El maestro Tristán hijo se iba a ir de la plaza sin estrenarse y fue El Cid el que lo puso a trabajar. Le dio otra  tanda muy buena con la derecha y se lo pasó a la izquierda dándole cinco muletazos con su sello y uno de pecho que llenaron de “olés” la Maestranza. Estocada a volapié en todo lo alto y el toro cae como si el de Salteras le hubiera dado un tiro. Gran ovación  y petición de oreja en los tendidos de sol. En la sombra a penas si se veían los pañuelos y en esta plaza, por desgracia pesan mas los pañuelos de sombra que los de sol… siempre ha habido clases, gente y gentecilla… y el presidente…ya se sabe, como la santa madre iglesia… a favor de los pudientes. Se llevaron al toro al desolladero entre aplausos y una fuerte pitada llenó la Maestranza además de gritos a la Presidencia de: “fuera, fuera, fuera…”. Y es que hay todavía Presidentes por las Plazas de toros del mundo, que se creen que son la reencarnación viva del mismo Dios, y olvidan que la reglamentación en este país dice que la primera oreja la otorga el público y la segunda es opción del Presidente. El Cid, animado por Pirri y por El Boni, los hombres de su cuadrilla, se decide con timidez a dar una vuelta al ruedo, emocionado y con las lágrimas en los ojos. Se sentía de nuevo torero.   Sabía que había empezado su recuperación.
Quien pasó sin pena ni gloria en su última comparecencia en La Maestranza fue Alejandro Talavante. A su primer toro, a pesar de que manseaba sin escrúpulos, podía haberle cortado las orejas pero el animal se quedó sin fuelle a mitad de la faena porque sus banderilleros le habían robado todos los pases que tenía a causa de una lidia desastrosa. Lo malo del asunto es que  Talavante no se había dado cuenta del faenón que le hicieron sus subalternos, y le echaba la culpa a la poca fuerza del toro. Hombre el toro de salida prometía… tenía un buen nombre: “Bilbaino” y ya se sabe… todo lo que suene a Bilbao es sinónimo de fuerza y de cojones… pero al final todo quedó en un quiero y no puedo. Talavante estuvo voluntarioso con él,  le dio   media estocada y un descabello y recibió los cariñosos aplausos de la afición sevillana, tantos que saludó desde el tercio. No se si después de la corrida puso firmes a sus hombres. Lo cierto es que le hicieron bien la puñeta. El segundo de su lote le duró diez minutos en el albero. Un toro soso, sin clase, descastado y sin fuerza. Le dio tres mantazos y lo despachó con un pinchazo, media estocada y dos descabellos... y a ducharse al hotel con la talega llena de billetes. Silencio. Así termino esta plomiza tarde, pesada y plomiza como la tarde lluviosa y gris  que fue a pesar de que saliera el arco iris. 
 

martes, 20 de abril de 2010

SEVILLA: MORANTE HIZO UNA FAENA EXTRAORDINARIA E INESPERADA A SU SEGUNDO


Lunes  19 de abril. 11ª de Feria, primera de farolillos. Plaza de la Maestranza: cartel de no hay billetes. Se lidiaron 8 toros de la ganadería de Jandilla (encaste Juan Pedro Domeqc), de Vejér de la Frontera (Cádiz), 2º y 5º devueltos y salieron dos sobreros. Corrida bien presentada, aunque todo el encierro con poca casta, poca clase y falta de bravura. Abrieron plaza: Julio Aparicio (aplausos y aplausos), Morante de la Puebla (aplausos y petición de oreja) y Cayetano Rivera Ordoñez (aplausos y saludo desde el tercio y aplausos) se presentaba en Sevilla como matador de toros.
Por El Zubi
Decían ayer por el barrio del Baratillo que el duende andaba suelto, porque iban a torear por la tarde en la Maestranza tres toreros con mucho arte. Efectivamente los toreros pusieron de su parte pero los toros de Jandilla fallaron más que una escopeta de caña. ¿Será por el encaste de Juan Pedro Domeqc que llevan en sus sangres?... Respondan ustedes mismos… Quien confirmó que es un torerazo como la copa de un pino es José Antonio Morante de la Puebla, pues además de mucho arte, tiene mucho valor y técnica para enfrentarse a toros de cualquier ganadería. Y mira que tuvo mala suerte pues le echaron para atrás a los dos toros de su lote. Al primero, ”Entusiasta” de nombre, por romperse un pitón desde la raíz por la gracia de los subalternos de encelar a los toros escondidos en el burladero enseñándole la puntita del capote. Y pasa lo que ya pasó en otra corrida hace unos días, que provocan que los toros se descuernen a topetazos contra las tablas. A su segundo, “Dicharachero”  lo devolvieron a corrales por causas indeterminadas, pues nadie de los allí presentes le vimos ningún defecto en la lidia. De buenas a primeras, el Presidente del Festejo, Julián Salguero, sacó el pañuelito verde y para adentro. Morante, que es muy educado y discreto no dijo nada, pero por dentro tenía un cabreo de mucho cuidado, pues ambos toros tenían tranco y casta por lo poco que le pudimos ver en la plaza y el segundo embestía bien y metía la cara en los engaños. Sin embargo le echaron un primero llamado “Miliciano”  que era un toro vulgar y sin casta, brutote en los engaños que topaba a cabezazos en la muleta. Morante lo recibió a la verónica con hondura y sus formas… y a la tercera casi le roba la cartera con el pitón, pues logró desabrocharle el chalequillo. El torero de la Puebla lo intentó torear pero es que la embestida del toro no tenía ninguna calidad y estaba siempre a la defensiva porque no era bravo ni noble. Lo mandó al otro mundo de estocada trasera y caída. Aplausos. Por su segundo sobrero llamado “Flamenco”, un negro bragao y meano de 511 kilos,  nadie daba un duro por él de salida, pues el toro tenía aspecto avacado y la carita lavada. El toro resultó muy complicado de torear. Un toro que por su comportamiento y embestida no era del estilo de Morante, un torero con arte que se le presupone que arriesga lo justo y si puede interpretar su arte. Pero no fue así. Morante estaba muy enfadado con su suerte y lo metió en el canasto a fuerza de torería, valor, técnica y también mucho arte, pues este torero es que tiene arte hasta para andar por la plaza. Lo sacó del tercio con la muleta dándole pases por bajo con la rodilla flexionada, pases muy toreros con mucho arte. Ya fuera del tercio se fajó con él a base de derechazos muy emocionantes pues el toro se revolvía en un palmo del albero y le buscaba los tobillos al torero pues sabía lo que se dejaba atrás. Morante se puso aun mas valiente y flamenco delante de “Flamenco” y tanda a tanda con la derecha, con mucha firmeza, torería y con la cabeza muy despejada hizo que el toro se tragara su mal genio. El torero de Puebla no se achicó ante el bicho. Todo lo contrario. Con arte y mucho valor le pudo la pelea a un toro que aunque embestía apuntaba a alimaña revolviéndose en un palmo de suelo. Lo hizo tan bien que se arrancó la banda del maestro Tejera (esta vez si estuvo acertado el maestro Tristán hijo), pues Morante le estaba pudiendo a uno de esos toros que cualquier torero pasa un miedo  horrible delante de ellos. Le dio una tanda con la izquierda para acabar… que el público de la Maestranza ya se puso de pié, pues hubo en ella una emoción muy grande. El torero de la Puebla del Río, como por arte de magia se sacó de su chistera una faena impensable y sorpresiva que nadie se podía esperar, propia solo de quien efectivamente es una gran figura del toreo. Al toro lo despachó de un pinchazo hondo y descabello. Hubo petición de oreja muy numerosa en los tendidos de sol, pues lo hecho por el torero fue de mucho mérito, una petición que no fue secundada ayer por los de sombra, en donde ayer ya había mucho glamur, mucha gente guapa y figureo social, y desde luego pocos aficionados que entendieran de toreo, y claro…el Presidente que debe de ser miope no le echó cuentas a los aficionados de sol y le negó el trofeo. Cuando arrastraron al toro el público le dio al señor Presidente una sonora pitada.
Ayer es que fue un día de toros raro ¿saben?. Se notaba que habíamos entrado ya en la semana de farolillos y había mucha mujer guapa y niño bien por los tendidos. Lo de las mujeres lo entiendo pues fueron a ver a Cayetano, y lo de los hombres… pues también… pues ahora en este país está bien mirado incluso que a los hombres les gusten los hombres… Cayetano Rivera Ordoñez  en verdad tuvo una actuación positiva en su presentación como matador de toros en Sevilla, aunque abusó del “pico” en sus dos toros contagiado tal vez por Julio Aparicio, y nadie se atrevió a reprochárselo. Yo si me atrevo porque a mi me gustan las mujeres. Su primer toro fue “Zángano”, un negro mulato con poca fuerza pues perdió las manos a la primera de cambio y lo tuvieron entre algodones durante toda la lidia no fuera que le diera de nuevo el arrebato al Presidente y se lo mandara a los corrales. Lo cierto es que el toro estaba también muy justito de raza. Le brindó su muerte a su hermano Francisco Rivera que andaba en la barrera dándole consejos de aquí para allá. Muy emotivo, la verdad. Lo sacó del tercio con estatuarios muy bellos y le dio una tanda con la derecha francamente mala  pues metía constantemente el pico, y es que el zángano del toro tenía menos fuerza que un mosquito y no trasmitía emoción ni nada. Se lo quitó de encima de una gran estocada a volapié que tumbó al toro en 12 segundos por cronómetro. Una estocada de las que antes valían una oreja. A él sólo le aplaudieron sus admiradores/as y tuvo que saludar desde el tercio. A su segundo lo recibió con una tanda de verónicas con la rodilla flexionada muy bellas y de gran empaque que levantó los aplausos en los tendidos de sombra. Tras llevarlo al caballo le hizo un quite por delantares con un remate de una larga cordobesa bellísimos, que hizo que todos sus partidarios se frotasen las manos, pues parecía que allí había toro. Comenzó su faena con muchos enganchones en la muleta y su hermano Francisco desde la barrera le decía: “por bajo Cayetano…por bajo”. Y eso hizo Cayetano… y la cosa fue un poco mejor pero no mucho pues el toro no valía un duro: no tenía recorrido ni casta ni clase y visto lo visto, la única opción que tuvo fue matarlo de una gran estocada que fue premiada con aplausos.
Abrió plaza Julio Aparicio que le tocó en suerte tal vez el toro más potable de la corrida, de nombre “Zarandajo” un negro mulato de 532 kilos con mucho motor, casta y bravura. Estuvo además muy bien lidiado por la cuadrilla de Aparicio, y Morante le hizo un quite con verónicas que nos dejó a todos con la boca abierta. Julio Aparicio comenzó a torear con la derecha metiendo pico y más pico y el pico ya no se le fue en toda la tarde a pesar de que metiera los riñones con la izquierda. El toro se vino abajo, pues entre los quites de Aparicio y el de Morante dio de si todo lo que tenía. Pinchazo, estocada y toro al suelo. Aplausos. Su segundo, de nombre “Fullero”  perdió las manos en el caballo, fue noble pero con poca fuerza y casta. Aparicio fue mas fullero que el toro, pues  vio la cosa como estaba con este “gato” burraco y le dio a Cayetano una lección “magistral” de cómo hay que meter pico con la muleta. Sin embargo nadie en la plaza se lo reprochó, menos mal que el que estaba a mi lado también veía el pico que de lo contrario podría pensarse que fue una alucinación mía. Mató al toro de una gran estocada y fue muy aplaudido por ello. Y eso fue todo lo ocurrido ayer. El público, me dio a mí la impresión, que no era ayer muy de aficionados, sino más bien de los que en determinadas fechas de farolillos se dejan ver por la plaza para decir “aquí estoy yo…vivo y coleando”. Todo el mundo tenía la cabeza en el ferial y en la cena del "pescaito”, pero para pescaditos los Jandillas. 

lunes, 19 de abril de 2010

SEVILLA: SENSACIONAL MANZANARES EN LA 10ª DE FERIA


Domingo  18 de abril. 10ª de Feria. Plaza de la Maestranza: lleno hasta la bandera. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Pilar, en Salamanca (encaste Aldeanueva y Juan Pedro Domeqc), que tuvieron buen comportamiento excepto el primero que fue manso. Corrida bien presentada. Abrieron plaza: Manuel Jesús El Cid (silencio y pitos), Sebastián Castellá (silencio y una oreja) y José María Manzanares (ovación y saludo desde el tercio y una oreja con fuerte ovación).
Por El Zubi
José María Manzanares podría haber salido por la Puerta del Príncipe de no haber fallado con la espada en sus dos toros. Aun así le concedieron la oreja de su segundo y dejó al público de la Maestranza con la boca abierta de tanta belleza, tanto toreo bueno de verdad y tanto arte y temple. Tuvo mas merito si cabe su actuación con el primero de su lote, “Mancerito” de nombre, negro de 576 kilos. Un medio-toro con muchas complicaciones y con poca clase que Manzanares supo domeñar  e ir metiéndolo en la talega poco a poco hasta hacerlo bueno. Sus dos toros tuvieron muy buena lidia. En el primero, el puyazo de “Chocolate” fue muy aplaudido por el público, así como el par de banderillas de Luis Blázquez que tuvo que desmonterarse ante los aplausos del público.  El toro humillaba pero le costaba salir de la muleta, incluso acudir a ella, pero Manzanares le sacó todo lo que tenía dentro y lo que no tenía… estando siempre por encima del toro, con técnica, sabiduría y sobre todo mucha belleza. Dio varias tandas con la derecha llenas de inspiración, sentimiento, hondura, poderío y empaque. Tanto que la banda del Maestro Tejera, ahora dirigida por Manuel Tristán hijo, tuvo hoy mucho trabajo, pues con un toreo como el de José María Manzanares es como para no parar. Fue esta una faena de mucho valor pues el toro tenía muchas complicaciones. Faena de gran capacidad técnica, pues le sacó al toro lo que el cornúpeta no sabía que tenía dentro y por tanto no quería mostrarlo.  Lo mató de un pinchazo y dos estocadas incluso le dieron el primer aviso justo cuando el toro caía en el albero. Perdió las orejas pero recibió una fortísima ovación y tuvo que saludar desde el tercio. El sabio público sevillano supo valorar lo que el alicantino había hecho con ese toro. Al segundo lo recibió con una tanda de verónicas hondas lentas muy bellas y  remató con dos delantares de una factura bellísima. La cuadrilla de Manzanares hizo una lidia ejemplar. Juan José Trujillo puso dos pares de banderillas de antología y el público le obligó a desmonterarse y a saludar desde el tercio. Manzanares saca a los medios a “Dudeto”, que así se llamaba este toro colorado de 574 kilos, muy astifino y con dos leños que daban susto. Comenzó a darle tandas de derechazos templados y hondos… y la Maestranza comenzó a rugir con esos “olés” que suenan tan bien solo en esta plaza, que suenan a gloria bendita,  con los pasodobles de fondo… y Manzanares fajado con el toro,  muletazos templados, hondos, lentos, con cadencia y una belleza extraordinaria. “Dudeto” fue un buen toro. Un toro bravo que repetía con ambición, bravura y nobleza. Manzanares se cambiaba de mano la muleta con la embestida del toro y aquello, la plaza de la Maestranza,  parecía que se iba a caer, que la Maestranza se había convertido en un manicomio a causa de tanta belleza. Qué bien torea este torero que en estos momentos se encuentra en estado de gracia. Con la izquierda lo toreo muy despacito, con el toro cosidito en la muleta. Fueron cinco tandas con la derecha de auténtica locura. Un gusto enorme torear de esa manera. Nadie esperaba que volviera a fallar con la espada, una suerte en la que esta temporada ha demostrado mucha seguridad y solvencia. Sin embargo dio un pinchazo y una estocada fulminante, que le valió la concesión de una oreja… y qué mas da ya una oreja o dos…después de haber realizado esa obra de arte tan perfecta… de habernos dejado a todos borrachos de arte.
 
También triunfó el francés Sebastián Castellá que a su segundo le logró cortar otra oreja. El primero de su lote fue un toro vulgar,  muy soso y sin gracia. Lo despachó de estocada casi entera y un descabello. Silencio. A su segundo lo toreó muy bien a la verónica. “Guajiro” fue el toro mejor presentado de la corrida: grande, bravo, con volumen y con dos leños astifinos como leznas. Castellá vio las condiciones del toro y lo puso al caballo de lejos. Las dos veces que entró de lejos derribó al caballo y al picador, pues aquello parecía un autobús que chocaba de frente contra una pared que caía al suelo. Picador y caballo por los suelos. La cuadrilla del francés le hizo muy buena lidia. Dos pares de banderillas muy buenos de Curro Molina que tuvo que desmonterarse con la música de la banda de fondo. Una música que solo suena cuando hay cosas buenas que resaltar…y los dos pares de este ejemplar torero de plata pusieron en pie al público de la Maestranza. Comienza la faena Castellá. La Maestranza se queda en un sonoro silencio….como si fuera a ocurrir algo muy importante. Y así fue pues el francés citó al toro de lejos dándole en el encuentro dos espeluznantes pases cambiados con su sello. Cuatro tandas con la derecha  poniéndole la muleta muy bien, hondas y profundas. Dio una estocada en todo lo alto y obtuvo una oreja.
Quien anda francamente mal es Manuel Jesús El Cid, que ayer abría plaza. Anduvo toda la tarde inseguro, descentrado, como si no se encontrara a sí mismo. Una sombra de lo que fue. Atraviesa un mal momento y es una lástima pues quien lo hemos visto muchas veces torear corridas durísimas sabemos que es un gran torero, pero en estos momentos anda como alma en pena  por las plazas. Lo malo de esto es que ese mal momento de forma se lo ha contagiado como un virus, como la gripe,  a todos los miembros de su cuadrilla, unos extraordinarios toreros de plata (Boni, Alcalareño y Pirri) que ayer estuvieron muy desafortunados en la lidia de los dos toros. Ayer El Cid es que metió hasta pico con la muleta en sus dos toros. A su primero lo mató de una estocada atravesada que le salió al morlaco por el costado de manera muy fea.  Silencio. Lo peor fue su segundo toro, de nombre “Resistente”  negro de 572 kilos, un toro que humillaba y que embestía y repetía en los engaños. Un buen toro que El Cid desaprovechó y no supo torear…porque este toro era de esos que valen pero que tiene mucho que torear…con complicaciones pero que si un torero le toca las teclas y lo sabe llevar hubiera sido de lío gordo. Sin embargo Manuel Jesús El Cid estuvo por debajo del toro. Le dio un mete y saca y una estocada. El toro fue aplaudido en el arrastre y el torero pitos y abucheos.  Algo triste y que no gusta a quien lo hemos visto triunfar en las plazas mas importantes del mundo. Pero el mundo del toro como la vida… es así. Un tiovivo. Hoy estás arriba y mañana abajo por caprichos de la vida y las circunstancias. Solo cabe desearle que se recupere pronto y que recobre la confianza y la seguridad en sí mismo.  




domingo, 18 de abril de 2010

SEVILLA: UNA MANSADA DE GAVIRA DESLUCIÓ LA 9ª DE FERIA


Sábado  17 de abril. 9ª de Feria. Plaza de la Maestranza: lleno hasta la bandera. Se lidiaron 7 toros de la ganadería de Gavira (encaste Jandilla, Conde de la Corte, Pablo Romero y Domeqc), mansa, sin fuerza y muy descastada. El segundo toro fue devuelto a corrales por falta de fuerza y hubo que echar un sobrero de la misma ganadería. Corrida bien presentada. Abrieron plaza: Morante de la Puebla (silencio y silencio), Alejandro Talavante (fuerte ovación y saludo desde el tercio y aplausos y saludo desde el tercio) y Daniel Luque (silencio y silencio).
Por El Zubi
Contar en una crónica taurina que el quite que Daniel Luque le hizo al primer toro de Morante de la Puebla, ha sido lo único destacable de la tarde, da una idea de por donde han ido los tiros en la 9ª de Feria en la Maestranza. Aunque si hay que buscar triunfadores habría que señalar a Alejandro Talavante, pues fue fuertemente ovacionado y obligado a saludar desde el tercio en su primero y casi lo mismo en su segundo. Y es que el encierro de hoy mas  que de toros ha sido de bueyes pues el que no era manso era mas flojo que una tuerca suelta y el que de entrada se mostraba bravucón cuando llegaba a la mitad de la lidia cantaba la gallina y salía corriendo buscando la puerta para volverse a su casa, allí a la dehesa gaditana, donde vivía muy bien con su pienso, con sus vacas y los aires de la marisma y el salitre del mar lejano y marinero. En fin un desastre de corrida por culpa de los toros, pues ni el mas crítico podrá decir que los tres toreros no vinieron con ganas a su cita con Sevilla.
Morante de la Puebla, hizo lo que pudo y no tuvo en su primero ni siquiera opción a darle ni un muletazo. El toro de salida huyó de la pelea y no quería ni ver ni a los capotes ni al caballo. Tuvo por tanto una lidia muy difícil. En la muleta topaba mas que embestía. Visto lo visto, Morante no lo dudo ni un segundo y se fue por la espada y lo despacho con una estocada trasera. A su segundo, de nombre “Tomatero” le dieron dos buenos puyazos en el caballo, pues salió de chiqueros con mucho genio, y diciendo aquí estoy. Daba tornillazos, no humillaba y salía rebrincado  de los engaños. Aunque los hubo, pudimos ver pocos detalles a Morante, que se esforzó tragándole con valentía a este toro manso como todos sus hermanos. Morante es un torero que da gusto verlo andar por la plaza. Al menos nos premió con dos tandas con la izquierda que se tragó el toro aguantándole los cabezazos hasta que se fue por la espada y tiró por la calle de en medio con media estocada y tres descabellos.
Alejandro Talavante, pecó en su primero, que era el más potable, de permitir que lo lidiaran tan malamente. Baste decir que desde la salida, ponerlo en el caballo y el tercio banderillas el toro recibió más de cuarenta capotazos. Ocurrió lo esperado… que el toro llegó a la muleta con la lengua arrastrándola por los suelos y sin fuerza. No obstante se llevó tres buenas tandas de derechazos y un pase redondo invertido surgido al tardear por la izquierda. En ese momento de la faena, el toro “Canterero” un negro meano de 540 kilos, comienza a sentir nostalgia de la dehesa y a mirar a las tablas y a apagarse como una vela. Talavante lo mando al otro mundo de una estocada que le valió una floja petición de oreja, fuerte ovación del público y saludo desde el tercio. Igual de mal lidiado su segundo toro, aunque este fue manso pues salía de la muleta huyendo como si Talavante fuera Satanás y oliera a azufre. El toro, al igual que sus hermanos, añoraba los aires de la dehesa gaditana donde nació. Quería volverse a casa por las buenas, sin peleas con nadie.   No obstante el torero de Badajoz logró sacarle algunos pases pegadito a las tablas donde pudo por fin hacer a media faena.   Tres estocadas tres descabellos y un aviso, valieron para que el aburrido publico sevillano lo premiara con aplausos que el torero agradeció desde el tercio.   
Con Daniel Luque más de lo mismo al primero de su lote, muy protestado por el público, lo echaron para atrás por falta de fuerza pues perdía las manos con mirarlo. Le sacaron al sobrero, de nombre “Oprimido”, el mas grande de todos con 590 kilos, negro bragao y meano y fue un toro sincero desde la salida. Descompuesto en el capote, muy justito de fuerza  y manso de solemnidad como sus hermanos de camada. Fue un toro que salía desentendido del capote y que no quería ver al caballo ni en pintura, a tal extremo que el picador tuvo que hacerle la “carioca” para poder picarlo. En banderillas salía de la suerte con un trotecillo cochinero que daba pena. Daniel Luque comenzó su faena con la izquierda y el toro salía de la muleta dando cabezazos y con la lengua que le llegaba ya al suelo. No transmitía nada a pesar del esfuerzo del mairenero, tal fue la cosa que el publico aplaudió al torero cuando se dirigió a las tablas a por el estoque y se decidió a matar a este marrajo. Estocada y silencio sepulcral. En realidad Daniel Luque ya no necesitaba ni orejas después de la fortísima  ovación recibida por el quite que le hizo al primero toro de Morante: dos verónicas y una media de antología que le devolvieron las ánimos perdidos en Madrid al sevillano hace unos meses.
A su segundo Luque lo toreó muy bien con el capote acompañando la embestida del toro hasta el final con su cuerpo. Lo llevó al caballo por chicuelinas muy despacito. Su subalterno Mariano de la Viña demostró su maestría con la buenísima lidia que le hizo a este toro, de nombre “Cantarero”, pero ya se sabe: “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”  y “Cantarero” comenzó a sacar lo que tenía dentro que era mas cobarde que el malo de la película y que lo que le apetecía era volverse también a la dehesa gaditana con sus hermanos, a pastear allí con las vacas y a oler los aires de la lejana Bahía de Cádiz, que allí llegan con unos aromas especiales. El toro protestaba en cada muletazo y le decía al torero que lo dejara en paz.. que dos no se pelean si uno no quiere y que él se quería volver por donde había venido. Daniel Luque, que estuvo toda la tarde dispuesto, con ganas y valiente entró a matar con una estocada en todo lo alto con la que “Cantarero” estaba a los pocos segundo con las patas por alto, y cogiendo el sueño eterno de su dehesa. Una corrida de bueyes mansos  para olvidar, y les voy a decir una cosa para terminar: que  ayer… Dios tampoco tuvo ganas de bajar a la tierra a merendar y tomarse un chocolatito calentito con churros…y ya se sabe, si no hay un toque divino en esto… aquí no se puede ver torear. Mañana mas.