martes, 20 de abril de 2010

SEVILLA: MORANTE HIZO UNA FAENA EXTRAORDINARIA E INESPERADA A SU SEGUNDO


Lunes  19 de abril. 11ª de Feria, primera de farolillos. Plaza de la Maestranza: cartel de no hay billetes. Se lidiaron 8 toros de la ganadería de Jandilla (encaste Juan Pedro Domeqc), de Vejér de la Frontera (Cádiz), 2º y 5º devueltos y salieron dos sobreros. Corrida bien presentada, aunque todo el encierro con poca casta, poca clase y falta de bravura. Abrieron plaza: Julio Aparicio (aplausos y aplausos), Morante de la Puebla (aplausos y petición de oreja) y Cayetano Rivera Ordoñez (aplausos y saludo desde el tercio y aplausos) se presentaba en Sevilla como matador de toros.
Por El Zubi
Decían ayer por el barrio del Baratillo que el duende andaba suelto, porque iban a torear por la tarde en la Maestranza tres toreros con mucho arte. Efectivamente los toreros pusieron de su parte pero los toros de Jandilla fallaron más que una escopeta de caña. ¿Será por el encaste de Juan Pedro Domeqc que llevan en sus sangres?... Respondan ustedes mismos… Quien confirmó que es un torerazo como la copa de un pino es José Antonio Morante de la Puebla, pues además de mucho arte, tiene mucho valor y técnica para enfrentarse a toros de cualquier ganadería. Y mira que tuvo mala suerte pues le echaron para atrás a los dos toros de su lote. Al primero, ”Entusiasta” de nombre, por romperse un pitón desde la raíz por la gracia de los subalternos de encelar a los toros escondidos en el burladero enseñándole la puntita del capote. Y pasa lo que ya pasó en otra corrida hace unos días, que provocan que los toros se descuernen a topetazos contra las tablas. A su segundo, “Dicharachero”  lo devolvieron a corrales por causas indeterminadas, pues nadie de los allí presentes le vimos ningún defecto en la lidia. De buenas a primeras, el Presidente del Festejo, Julián Salguero, sacó el pañuelito verde y para adentro. Morante, que es muy educado y discreto no dijo nada, pero por dentro tenía un cabreo de mucho cuidado, pues ambos toros tenían tranco y casta por lo poco que le pudimos ver en la plaza y el segundo embestía bien y metía la cara en los engaños. Sin embargo le echaron un primero llamado “Miliciano”  que era un toro vulgar y sin casta, brutote en los engaños que topaba a cabezazos en la muleta. Morante lo recibió a la verónica con hondura y sus formas… y a la tercera casi le roba la cartera con el pitón, pues logró desabrocharle el chalequillo. El torero de la Puebla lo intentó torear pero es que la embestida del toro no tenía ninguna calidad y estaba siempre a la defensiva porque no era bravo ni noble. Lo mandó al otro mundo de estocada trasera y caída. Aplausos. Por su segundo sobrero llamado “Flamenco”, un negro bragao y meano de 511 kilos,  nadie daba un duro por él de salida, pues el toro tenía aspecto avacado y la carita lavada. El toro resultó muy complicado de torear. Un toro que por su comportamiento y embestida no era del estilo de Morante, un torero con arte que se le presupone que arriesga lo justo y si puede interpretar su arte. Pero no fue así. Morante estaba muy enfadado con su suerte y lo metió en el canasto a fuerza de torería, valor, técnica y también mucho arte, pues este torero es que tiene arte hasta para andar por la plaza. Lo sacó del tercio con la muleta dándole pases por bajo con la rodilla flexionada, pases muy toreros con mucho arte. Ya fuera del tercio se fajó con él a base de derechazos muy emocionantes pues el toro se revolvía en un palmo del albero y le buscaba los tobillos al torero pues sabía lo que se dejaba atrás. Morante se puso aun mas valiente y flamenco delante de “Flamenco” y tanda a tanda con la derecha, con mucha firmeza, torería y con la cabeza muy despejada hizo que el toro se tragara su mal genio. El torero de Puebla no se achicó ante el bicho. Todo lo contrario. Con arte y mucho valor le pudo la pelea a un toro que aunque embestía apuntaba a alimaña revolviéndose en un palmo de suelo. Lo hizo tan bien que se arrancó la banda del maestro Tejera (esta vez si estuvo acertado el maestro Tristán hijo), pues Morante le estaba pudiendo a uno de esos toros que cualquier torero pasa un miedo  horrible delante de ellos. Le dio una tanda con la izquierda para acabar… que el público de la Maestranza ya se puso de pié, pues hubo en ella una emoción muy grande. El torero de la Puebla del Río, como por arte de magia se sacó de su chistera una faena impensable y sorpresiva que nadie se podía esperar, propia solo de quien efectivamente es una gran figura del toreo. Al toro lo despachó de un pinchazo hondo y descabello. Hubo petición de oreja muy numerosa en los tendidos de sol, pues lo hecho por el torero fue de mucho mérito, una petición que no fue secundada ayer por los de sombra, en donde ayer ya había mucho glamur, mucha gente guapa y figureo social, y desde luego pocos aficionados que entendieran de toreo, y claro…el Presidente que debe de ser miope no le echó cuentas a los aficionados de sol y le negó el trofeo. Cuando arrastraron al toro el público le dio al señor Presidente una sonora pitada.
Ayer es que fue un día de toros raro ¿saben?. Se notaba que habíamos entrado ya en la semana de farolillos y había mucha mujer guapa y niño bien por los tendidos. Lo de las mujeres lo entiendo pues fueron a ver a Cayetano, y lo de los hombres… pues también… pues ahora en este país está bien mirado incluso que a los hombres les gusten los hombres… Cayetano Rivera Ordoñez  en verdad tuvo una actuación positiva en su presentación como matador de toros en Sevilla, aunque abusó del “pico” en sus dos toros contagiado tal vez por Julio Aparicio, y nadie se atrevió a reprochárselo. Yo si me atrevo porque a mi me gustan las mujeres. Su primer toro fue “Zángano”, un negro mulato con poca fuerza pues perdió las manos a la primera de cambio y lo tuvieron entre algodones durante toda la lidia no fuera que le diera de nuevo el arrebato al Presidente y se lo mandara a los corrales. Lo cierto es que el toro estaba también muy justito de raza. Le brindó su muerte a su hermano Francisco Rivera que andaba en la barrera dándole consejos de aquí para allá. Muy emotivo, la verdad. Lo sacó del tercio con estatuarios muy bellos y le dio una tanda con la derecha francamente mala  pues metía constantemente el pico, y es que el zángano del toro tenía menos fuerza que un mosquito y no trasmitía emoción ni nada. Se lo quitó de encima de una gran estocada a volapié que tumbó al toro en 12 segundos por cronómetro. Una estocada de las que antes valían una oreja. A él sólo le aplaudieron sus admiradores/as y tuvo que saludar desde el tercio. A su segundo lo recibió con una tanda de verónicas con la rodilla flexionada muy bellas y de gran empaque que levantó los aplausos en los tendidos de sombra. Tras llevarlo al caballo le hizo un quite por delantares con un remate de una larga cordobesa bellísimos, que hizo que todos sus partidarios se frotasen las manos, pues parecía que allí había toro. Comenzó su faena con muchos enganchones en la muleta y su hermano Francisco desde la barrera le decía: “por bajo Cayetano…por bajo”. Y eso hizo Cayetano… y la cosa fue un poco mejor pero no mucho pues el toro no valía un duro: no tenía recorrido ni casta ni clase y visto lo visto, la única opción que tuvo fue matarlo de una gran estocada que fue premiada con aplausos.
Abrió plaza Julio Aparicio que le tocó en suerte tal vez el toro más potable de la corrida, de nombre “Zarandajo” un negro mulato de 532 kilos con mucho motor, casta y bravura. Estuvo además muy bien lidiado por la cuadrilla de Aparicio, y Morante le hizo un quite con verónicas que nos dejó a todos con la boca abierta. Julio Aparicio comenzó a torear con la derecha metiendo pico y más pico y el pico ya no se le fue en toda la tarde a pesar de que metiera los riñones con la izquierda. El toro se vino abajo, pues entre los quites de Aparicio y el de Morante dio de si todo lo que tenía. Pinchazo, estocada y toro al suelo. Aplausos. Su segundo, de nombre “Fullero”  perdió las manos en el caballo, fue noble pero con poca fuerza y casta. Aparicio fue mas fullero que el toro, pues  vio la cosa como estaba con este “gato” burraco y le dio a Cayetano una lección “magistral” de cómo hay que meter pico con la muleta. Sin embargo nadie en la plaza se lo reprochó, menos mal que el que estaba a mi lado también veía el pico que de lo contrario podría pensarse que fue una alucinación mía. Mató al toro de una gran estocada y fue muy aplaudido por ello. Y eso fue todo lo ocurrido ayer. El público, me dio a mí la impresión, que no era ayer muy de aficionados, sino más bien de los que en determinadas fechas de farolillos se dejan ver por la plaza para decir “aquí estoy yo…vivo y coleando”. Todo el mundo tenía la cabeza en el ferial y en la cena del "pescaito”, pero para pescaditos los Jandillas. 

lunes, 19 de abril de 2010

SEVILLA: SENSACIONAL MANZANARES EN LA 10ª DE FERIA


Domingo  18 de abril. 10ª de Feria. Plaza de la Maestranza: lleno hasta la bandera. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Pilar, en Salamanca (encaste Aldeanueva y Juan Pedro Domeqc), que tuvieron buen comportamiento excepto el primero que fue manso. Corrida bien presentada. Abrieron plaza: Manuel Jesús El Cid (silencio y pitos), Sebastián Castellá (silencio y una oreja) y José María Manzanares (ovación y saludo desde el tercio y una oreja con fuerte ovación).
Por El Zubi
José María Manzanares podría haber salido por la Puerta del Príncipe de no haber fallado con la espada en sus dos toros. Aun así le concedieron la oreja de su segundo y dejó al público de la Maestranza con la boca abierta de tanta belleza, tanto toreo bueno de verdad y tanto arte y temple. Tuvo mas merito si cabe su actuación con el primero de su lote, “Mancerito” de nombre, negro de 576 kilos. Un medio-toro con muchas complicaciones y con poca clase que Manzanares supo domeñar  e ir metiéndolo en la talega poco a poco hasta hacerlo bueno. Sus dos toros tuvieron muy buena lidia. En el primero, el puyazo de “Chocolate” fue muy aplaudido por el público, así como el par de banderillas de Luis Blázquez que tuvo que desmonterarse ante los aplausos del público.  El toro humillaba pero le costaba salir de la muleta, incluso acudir a ella, pero Manzanares le sacó todo lo que tenía dentro y lo que no tenía… estando siempre por encima del toro, con técnica, sabiduría y sobre todo mucha belleza. Dio varias tandas con la derecha llenas de inspiración, sentimiento, hondura, poderío y empaque. Tanto que la banda del Maestro Tejera, ahora dirigida por Manuel Tristán hijo, tuvo hoy mucho trabajo, pues con un toreo como el de José María Manzanares es como para no parar. Fue esta una faena de mucho valor pues el toro tenía muchas complicaciones. Faena de gran capacidad técnica, pues le sacó al toro lo que el cornúpeta no sabía que tenía dentro y por tanto no quería mostrarlo.  Lo mató de un pinchazo y dos estocadas incluso le dieron el primer aviso justo cuando el toro caía en el albero. Perdió las orejas pero recibió una fortísima ovación y tuvo que saludar desde el tercio. El sabio público sevillano supo valorar lo que el alicantino había hecho con ese toro. Al segundo lo recibió con una tanda de verónicas hondas lentas muy bellas y  remató con dos delantares de una factura bellísima. La cuadrilla de Manzanares hizo una lidia ejemplar. Juan José Trujillo puso dos pares de banderillas de antología y el público le obligó a desmonterarse y a saludar desde el tercio. Manzanares saca a los medios a “Dudeto”, que así se llamaba este toro colorado de 574 kilos, muy astifino y con dos leños que daban susto. Comenzó a darle tandas de derechazos templados y hondos… y la Maestranza comenzó a rugir con esos “olés” que suenan tan bien solo en esta plaza, que suenan a gloria bendita,  con los pasodobles de fondo… y Manzanares fajado con el toro,  muletazos templados, hondos, lentos, con cadencia y una belleza extraordinaria. “Dudeto” fue un buen toro. Un toro bravo que repetía con ambición, bravura y nobleza. Manzanares se cambiaba de mano la muleta con la embestida del toro y aquello, la plaza de la Maestranza,  parecía que se iba a caer, que la Maestranza se había convertido en un manicomio a causa de tanta belleza. Qué bien torea este torero que en estos momentos se encuentra en estado de gracia. Con la izquierda lo toreo muy despacito, con el toro cosidito en la muleta. Fueron cinco tandas con la derecha de auténtica locura. Un gusto enorme torear de esa manera. Nadie esperaba que volviera a fallar con la espada, una suerte en la que esta temporada ha demostrado mucha seguridad y solvencia. Sin embargo dio un pinchazo y una estocada fulminante, que le valió la concesión de una oreja… y qué mas da ya una oreja o dos…después de haber realizado esa obra de arte tan perfecta… de habernos dejado a todos borrachos de arte.
 
También triunfó el francés Sebastián Castellá que a su segundo le logró cortar otra oreja. El primero de su lote fue un toro vulgar,  muy soso y sin gracia. Lo despachó de estocada casi entera y un descabello. Silencio. A su segundo lo toreó muy bien a la verónica. “Guajiro” fue el toro mejor presentado de la corrida: grande, bravo, con volumen y con dos leños astifinos como leznas. Castellá vio las condiciones del toro y lo puso al caballo de lejos. Las dos veces que entró de lejos derribó al caballo y al picador, pues aquello parecía un autobús que chocaba de frente contra una pared que caía al suelo. Picador y caballo por los suelos. La cuadrilla del francés le hizo muy buena lidia. Dos pares de banderillas muy buenos de Curro Molina que tuvo que desmonterarse con la música de la banda de fondo. Una música que solo suena cuando hay cosas buenas que resaltar…y los dos pares de este ejemplar torero de plata pusieron en pie al público de la Maestranza. Comienza la faena Castellá. La Maestranza se queda en un sonoro silencio….como si fuera a ocurrir algo muy importante. Y así fue pues el francés citó al toro de lejos dándole en el encuentro dos espeluznantes pases cambiados con su sello. Cuatro tandas con la derecha  poniéndole la muleta muy bien, hondas y profundas. Dio una estocada en todo lo alto y obtuvo una oreja.
Quien anda francamente mal es Manuel Jesús El Cid, que ayer abría plaza. Anduvo toda la tarde inseguro, descentrado, como si no se encontrara a sí mismo. Una sombra de lo que fue. Atraviesa un mal momento y es una lástima pues quien lo hemos visto muchas veces torear corridas durísimas sabemos que es un gran torero, pero en estos momentos anda como alma en pena  por las plazas. Lo malo de esto es que ese mal momento de forma se lo ha contagiado como un virus, como la gripe,  a todos los miembros de su cuadrilla, unos extraordinarios toreros de plata (Boni, Alcalareño y Pirri) que ayer estuvieron muy desafortunados en la lidia de los dos toros. Ayer El Cid es que metió hasta pico con la muleta en sus dos toros. A su primero lo mató de una estocada atravesada que le salió al morlaco por el costado de manera muy fea.  Silencio. Lo peor fue su segundo toro, de nombre “Resistente”  negro de 572 kilos, un toro que humillaba y que embestía y repetía en los engaños. Un buen toro que El Cid desaprovechó y no supo torear…porque este toro era de esos que valen pero que tiene mucho que torear…con complicaciones pero que si un torero le toca las teclas y lo sabe llevar hubiera sido de lío gordo. Sin embargo Manuel Jesús El Cid estuvo por debajo del toro. Le dio un mete y saca y una estocada. El toro fue aplaudido en el arrastre y el torero pitos y abucheos.  Algo triste y que no gusta a quien lo hemos visto triunfar en las plazas mas importantes del mundo. Pero el mundo del toro como la vida… es así. Un tiovivo. Hoy estás arriba y mañana abajo por caprichos de la vida y las circunstancias. Solo cabe desearle que se recupere pronto y que recobre la confianza y la seguridad en sí mismo.  




domingo, 18 de abril de 2010

SEVILLA: UNA MANSADA DE GAVIRA DESLUCIÓ LA 9ª DE FERIA


Sábado  17 de abril. 9ª de Feria. Plaza de la Maestranza: lleno hasta la bandera. Se lidiaron 7 toros de la ganadería de Gavira (encaste Jandilla, Conde de la Corte, Pablo Romero y Domeqc), mansa, sin fuerza y muy descastada. El segundo toro fue devuelto a corrales por falta de fuerza y hubo que echar un sobrero de la misma ganadería. Corrida bien presentada. Abrieron plaza: Morante de la Puebla (silencio y silencio), Alejandro Talavante (fuerte ovación y saludo desde el tercio y aplausos y saludo desde el tercio) y Daniel Luque (silencio y silencio).
Por El Zubi
Contar en una crónica taurina que el quite que Daniel Luque le hizo al primer toro de Morante de la Puebla, ha sido lo único destacable de la tarde, da una idea de por donde han ido los tiros en la 9ª de Feria en la Maestranza. Aunque si hay que buscar triunfadores habría que señalar a Alejandro Talavante, pues fue fuertemente ovacionado y obligado a saludar desde el tercio en su primero y casi lo mismo en su segundo. Y es que el encierro de hoy mas  que de toros ha sido de bueyes pues el que no era manso era mas flojo que una tuerca suelta y el que de entrada se mostraba bravucón cuando llegaba a la mitad de la lidia cantaba la gallina y salía corriendo buscando la puerta para volverse a su casa, allí a la dehesa gaditana, donde vivía muy bien con su pienso, con sus vacas y los aires de la marisma y el salitre del mar lejano y marinero. En fin un desastre de corrida por culpa de los toros, pues ni el mas crítico podrá decir que los tres toreros no vinieron con ganas a su cita con Sevilla.
Morante de la Puebla, hizo lo que pudo y no tuvo en su primero ni siquiera opción a darle ni un muletazo. El toro de salida huyó de la pelea y no quería ni ver ni a los capotes ni al caballo. Tuvo por tanto una lidia muy difícil. En la muleta topaba mas que embestía. Visto lo visto, Morante no lo dudo ni un segundo y se fue por la espada y lo despacho con una estocada trasera. A su segundo, de nombre “Tomatero” le dieron dos buenos puyazos en el caballo, pues salió de chiqueros con mucho genio, y diciendo aquí estoy. Daba tornillazos, no humillaba y salía rebrincado  de los engaños. Aunque los hubo, pudimos ver pocos detalles a Morante, que se esforzó tragándole con valentía a este toro manso como todos sus hermanos. Morante es un torero que da gusto verlo andar por la plaza. Al menos nos premió con dos tandas con la izquierda que se tragó el toro aguantándole los cabezazos hasta que se fue por la espada y tiró por la calle de en medio con media estocada y tres descabellos.
Alejandro Talavante, pecó en su primero, que era el más potable, de permitir que lo lidiaran tan malamente. Baste decir que desde la salida, ponerlo en el caballo y el tercio banderillas el toro recibió más de cuarenta capotazos. Ocurrió lo esperado… que el toro llegó a la muleta con la lengua arrastrándola por los suelos y sin fuerza. No obstante se llevó tres buenas tandas de derechazos y un pase redondo invertido surgido al tardear por la izquierda. En ese momento de la faena, el toro “Canterero” un negro meano de 540 kilos, comienza a sentir nostalgia de la dehesa y a mirar a las tablas y a apagarse como una vela. Talavante lo mando al otro mundo de una estocada que le valió una floja petición de oreja, fuerte ovación del público y saludo desde el tercio. Igual de mal lidiado su segundo toro, aunque este fue manso pues salía de la muleta huyendo como si Talavante fuera Satanás y oliera a azufre. El toro, al igual que sus hermanos, añoraba los aires de la dehesa gaditana donde nació. Quería volverse a casa por las buenas, sin peleas con nadie.   No obstante el torero de Badajoz logró sacarle algunos pases pegadito a las tablas donde pudo por fin hacer a media faena.   Tres estocadas tres descabellos y un aviso, valieron para que el aburrido publico sevillano lo premiara con aplausos que el torero agradeció desde el tercio.   
Con Daniel Luque más de lo mismo al primero de su lote, muy protestado por el público, lo echaron para atrás por falta de fuerza pues perdía las manos con mirarlo. Le sacaron al sobrero, de nombre “Oprimido”, el mas grande de todos con 590 kilos, negro bragao y meano y fue un toro sincero desde la salida. Descompuesto en el capote, muy justito de fuerza  y manso de solemnidad como sus hermanos de camada. Fue un toro que salía desentendido del capote y que no quería ver al caballo ni en pintura, a tal extremo que el picador tuvo que hacerle la “carioca” para poder picarlo. En banderillas salía de la suerte con un trotecillo cochinero que daba pena. Daniel Luque comenzó su faena con la izquierda y el toro salía de la muleta dando cabezazos y con la lengua que le llegaba ya al suelo. No transmitía nada a pesar del esfuerzo del mairenero, tal fue la cosa que el publico aplaudió al torero cuando se dirigió a las tablas a por el estoque y se decidió a matar a este marrajo. Estocada y silencio sepulcral. En realidad Daniel Luque ya no necesitaba ni orejas después de la fortísima  ovación recibida por el quite que le hizo al primero toro de Morante: dos verónicas y una media de antología que le devolvieron las ánimos perdidos en Madrid al sevillano hace unos meses.
A su segundo Luque lo toreó muy bien con el capote acompañando la embestida del toro hasta el final con su cuerpo. Lo llevó al caballo por chicuelinas muy despacito. Su subalterno Mariano de la Viña demostró su maestría con la buenísima lidia que le hizo a este toro, de nombre “Cantarero”, pero ya se sabe: “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”  y “Cantarero” comenzó a sacar lo que tenía dentro que era mas cobarde que el malo de la película y que lo que le apetecía era volverse también a la dehesa gaditana con sus hermanos, a pastear allí con las vacas y a oler los aires de la lejana Bahía de Cádiz, que allí llegan con unos aromas especiales. El toro protestaba en cada muletazo y le decía al torero que lo dejara en paz.. que dos no se pelean si uno no quiere y que él se quería volver por donde había venido. Daniel Luque, que estuvo toda la tarde dispuesto, con ganas y valiente entró a matar con una estocada en todo lo alto con la que “Cantarero” estaba a los pocos segundo con las patas por alto, y cogiendo el sueño eterno de su dehesa. Una corrida de bueyes mansos  para olvidar, y les voy a decir una cosa para terminar: que  ayer… Dios tampoco tuvo ganas de bajar a la tierra a merendar y tomarse un chocolatito calentito con churros…y ya se sabe, si no hay un toque divino en esto… aquí no se puede ver torear. Mañana mas.
 


sábado, 17 de abril de 2010

SEVILLA: “EL JULI” ABRIO LA PUERTA DEL PRINCIPE CORTANDO TRES OREJAS


Viernes  16 de abril. 8ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Muy buena entrada, casi lleno. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Ventorrillo (encaste Juan Pedro Domecq) que dieron desigual juego y tuvieron diferente  comportamiento. Corrida muy bien presentada. Abrieron plaza: Julián López “El Juli” (oreja y 2 vueltas al ruedo y dos orejas), Sebastián Castellá (aplausos  y aplausos) y Miguel Ángel Perera (aplausos y silencio). Tarde lluviosa. Asistió en el Palco Real la Infanta doña Elena.
Por El Zubi
Julián López “El Juli” cortó ayer tres orejas en Sevilla en la Feria de Abril y logro salir por la Puerta del Príncipe. Es verdad que tuvo suerte con su lote pues sus dos toros fueron los mejores de la corrida para lograr el triunfo. A ambos toros los lidió maravillosamente bien, recibiéndolos a la verónica y haciéndoles una lidia rápida y muy aseada. Su primer toro, de nombre “Ilusión”, negro meano de 519 kilos, fue un toro con casta, bravura y motor. El toro perfecto para logar un gran triunfo a cualquier torero que sepa lidiarlo… y “El Juli” supo hacerlo pero que muy bien.  Le buscó los terrenos adecuados para torearlo, casi en los medios, donde le cuajó una faena formidable, con largas tandas por la derecha llevando al toro muy templadito y cosidito a la muleta, lo mismo que las tandas con la izquierda. Lo templó muy bien por ambos pitones y puso en práctica el madrileño su tauromaquia…la que traía en la cabeza. “El Juli” se encuentra en un momento de madurez perfecto, pues incluso para colocarlo en la suerte suprema le dio siete muletazos que se caían los tendidos. Entró a matar  de manera espectacular, como un cañón, como un puñetazo en el morro, saliéndose por el rabo. A los pocos segundos el toro estaba en el suelo patas arriba. El público le pidió las dos orejas pero el Presidente del Festejo, Francisco Teja, no sabemos si por cobardía, por ser un indocumentado o por falta de vergüenza y honradez le negó la segunda, actitud que fue muy protestada pues fue bronqueado duramente por el público. El torero tuvo que dar dos vueltas al ruedo mientras el público pedía a gritos al Presidente “fuera, fuera, fuera”. La tarde se complicó con la lluvia pues nada mas comenzar el festejo comenzó a caer cada vez con más insistencia. Pero eso no amedrentó  a “El Juli” que enrabietado por la clamorosa injusticia del Presidente en su primer toro, salió a recibir a su segundo de nombre “Botijito” con una tanda de verónicas llenas de hondura y temple. Centró al toro en el tercio lo sacó a los medios y se hartó de toréalo por ambos pitones dejándole la muleta en la cara del toro y llevándolo muy templado  y muy toreado. Dio una serie de pases en redondo que al público ya no le importaba ni la lluvia ni nada, pues solo veían a un torero extraordinario toreando divinamente. Vamos que “El Juli” armó ayer un lio en la Maestranza. Otra estocada antológica y esta vez el Presidente, Francisco Teja, acobardado, arrepentido y con cierto complejo de culpa por la bronca del respetable en el toro anterior sacó directamente los dos pañuelos para que  nadie tuviese dudas . “El Juli” fue sacado a hombros por la Puerta del Príncipe al Paseo de Colón donde toco la gloria de los héroes con las yemas de sus dedos.
No tuvo suerte el francés Sebastián Castellá con su lote. El primero de ellos adoleció de casta y al final acabó cantando la gallina y sacando lo que tenía dentro: mansedumbre y falta de casta. Le dio un pitonazo al torero al darle un pase rodilla en tierra. Buscaba las tablas continuamente, salía suelto y descompuesto de los pases, buscando la puerta de toriles para volverse a su casa pues no quería pelea. Castellá le dio una estocada y lo mandó al otro mundo. Aplausos. En su segundo se encontró con un toro muy problemático que se frenaba al final de los pases, tenía mucho genio y daba tornillazos en la muleta y tenía intención de robarle la cartera al francés. Seguramente la culpa de este comportamiento la tuviera el propio Castellá pues mandó no picarlo apenas para comérselo crudito. El toro no acabó de romper. Fue muy áspero en la muleta y el francés le trago lo indecible. Estocada y aplausos.
Menos suerte tuvo aun el extremeño Miguel Ángel Perera, pues si el primero de su lote perdía las manos y tenia menos fuerza que un mosquito, el segundo es que fue un manso ”pregonao” de libro, ya que toro y torero invirtieron los papeles. Era el torero quien corría detrás del toro  a ver si podía darle algún muletazo. El toro se acobardó y cada vez que veía aproximarse al torero salía corriendo como alma que se lleva el diablo. Entre toro y torero corrieron los 100 metros lisos. Ganó la carrera el toro claro está….hasta que Perera pudo hacerse con él y matarlo de una estocada entera. Aplauso en el primero y silencio en el segundo que fue pitado en el arrastre.
Tarde lluviosa y gris esta octava de Feria, pero hoy al menos hemos visto torear a “El Juli” que ha estado inconmensurable. Mañana torea Morante…y ya hay “rum rum”  en el Baratillo. Dios quiera que los toros embistan.  

viernes, 16 de abril de 2010

SEVILLA: DECEPCIONANTE ENCIERRO DE VICTORINO MARTIN

Jueves 15 de abril. 7ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Muy buena entrada. Se lidiaron 7 toros de la ganadería de Victorino Martín, el quinto toro se mandó a corrales por inválido y se lidió un sobrero. Corrida muy bien presentada aunque descastada y sin fuerza. Abrieron plaza: Antonio Ferrera (aplausos y aplausos), Manuel Jesús El Cid (silencio y silencio) y Cesar Jiménez (aplausos y silencio).

Por El Zubi

Había a mediodía de ayer “rum rum” en el barrio del Baratillo, en el Arenal... En los bares aledaños al coso de La Maestranza no se hablaba de otra cosa: “hoy los Victorinos”. Había una gran expectación, pero la expectación se tornó en desengaño y decepción, pues la realidad fue que el encierro de Victorino fue una monumental decepción para la afición que ayer si llenaba casi toda la plaza. Ahora se entiende que el ganadero de Galapagar no quisiera ir este año a San Isidro, a lidiar a Madrid a Las Ventas, pues allí no le perdonan la corrida que ha traído a Sevilla. Sin clase, sin casta, sin bravura y ni siquiera sin alimañas. No atraviesa un buen momento esta ganadería. Ya tiene su mérito haber estado durante 40 años ahí arriba… llenando plazas y escribiendo una leyenda, a base de bravura y casta. Pero lo lidiado ayer no se parecía en nada a lo que conocíamos de Victorino. Toros sin clase, sin emoción y sin casta, que tardeaban en ir al caballo, en acudir a los engaños y que mas que alimañas…parecían gatos con malas entrañas de 500 kilos. No se si este es el comienzo del declive de una gran ganadería…esperemos que no. Además es la primera vez que se han visto pañuelos verdes en los tendidos de la Maestranza, pidiendo la devolución de un toro a los corrales, y que esta circunstancia sea, desde mi punto de vista, la noticia más llamativa de esta corrida, pues resulta algo inaudito aquí. Una plaza esta, muy respetuosa siempre con toros, ganaderos y toreros, pero es que esta Feria de Abril de 2010 está tomando unos derroteros que la verdad…es para darse de baja y aficionarse a la opera, pues el aburrimiento y la desesperación se han apoderado de la afición, y si en las próximas fechas no viene algún ganadero que levante esto con toros bravos…no sé qué podrá pasar.

Hay que dejar claro que los tres toreros estuvieron muy dignos y con ganas, tapándoles los múltiples defectos que sacaron a relucir todos los toros lidiados. Antonio Ferrera, que abría plaza, estuvo valiente y sincero con sus dos toros, sobre todo en el tercio de banderillas en el que arriesgó lo indecible. En su primero se topó con un toro falto de casta y sin emoción que no puso nada de su parte ni presentó pelea. Ferrera se lo quitó de en medio con un pinchazo, media estocada y tres descabellos. En su segundo más de lo mismo. Un toro que no se entregaba, que daba medias arrancadas. Ferrera optó por sacarlo a los medios pero a pesar de darle otra tanda de derechazos, el toro se fue a peor, pues sabia ya lo que se dejaba atrás y no hacia nada mas que mirar al torero, protestando en cada pase muy descompuesto y sin un ápice de bravura. De media estocada lo mandó al otro mundo y el torero fue premiado por la afición con aplausos por el esfuerzo ante un marrajo de tan mala calaña.

Manuel Jesús El Cid sigue desdibujado. No acaba de encontrase a si mismo y desde luego…con toros como estos seguirá perdido. Su primer toro, un cárdeno veleto de 565 kilos, fue aplaudido a su salida de toriles por su aspecto de bravo y su belleza. Pero fue pura apariencia pues no tenía un pase. Es verdad que la cuadrilla del Cid le hizo una lidia muy desafortunada, impropia de la veteranía de El Boni, Alcalareño y Pirri. Pero el toro es que tenía muchas complicaciones. Manuel Jesús El Cid se fue a por la espada y lo mató de una estocada y un descabello. El toro fue pitado merecidamente por el público en el arrastre y El Cid premiado con un doloroso silencio. A esta altura de corrida el publico sevillano, siempre tan correcto y educado, estaba ya bastante enfadado…o mas bien cabreado, vamos a llamar a las cosas por su nombre. El remate vino cuando al segundo toro de el de Salteras lo devuelven a corrales por inválido. Todos pensábamos que “Paqueveas”, el sobrero negro de 522 kilos, iba a ser quien levantara la tarde y la carrera del torero bastante torcida desde el año pasado, pero “Paqueveas” en vez de ver los engaños perdía las manos de salida. El Cid lo mantuvo en pie entre algodones durante toda su mala lidia (ayer no fue el día bueno de su cuadrilla precisamente. Somos humanos…). Dos tandas por la derecha dejaron ver su falta de fuerza, su vulgaridad y sosería. Los toros de Victorino han perdido la viveza de antes y ni siquiera sirven como alimañas. El Cid perdió su fe y se vino abajo. Necesitó entrar cuatro veces a matar. La última media estocada y un descabello.

Con Cesar Jiménez ocurrió otro tanto. Un torero que necesita meterse en la pomada de los de arriba y que desde hace unos años ha perdido su sitio, quería ayer recuperar puestos, pero la falta de celo, de entrega y de bravura de su primero, (que fue el mas potable de todo el encierro) mandaron al traste sus ilusiones. Le dio tres tandas con la derecha y el toro se vino a menos pues ya costaba una vida sacarle un pase. Le dio media estocada tendida mientras le daban un aviso y el animalito se quedó descansando. Su segundo,un calco del primero. Un toro cambiante y desconcertante, que estaba muy pendiente del torero y que anunciaba cornada, pues sus embestidas eran auténticos topetazos contra la muleta. Jiménez se fue por la espada, dio un pinchazo sin soltar, una estocada y tres descabellos…y gracias a Dios la corrida acabó por fin y todos nos fuimos cantando bajito a nuestras casas llenos de tristeza y decepción. Por el camino me preguntaba: ¿Qué le ha pasado a esta ganadería? ¿habrán hecho cruces inadecuados…de consanguineidad o algo así? ¿será la culpa de los sementales? ¿Qué es lo que está pasando en esta ganadería?....eso solo Victorino y Dios lo pueden saber. Dios hace tiempo que no baja a merendar chocolate con churros y el puñetero de Galapagar no dice ni mus. Mañana más…..esperemos que veamos toros y algo de toreo, pues hasta la presente….solo Oliva Soto y el Conde de la Maza.



jueves, 15 de abril de 2010

LA FALTA DE FUEZA DE LOS TOROS DE “EL TORREON” IMPIDIERON EL TRIUNFO DE LOS TOREROS



Miércoles 14 de abril. 6ª de Feria. Plaza de la Maestranza: media entrada, con tarde lluviosa. Se lidiaron 6 toros de la ganadería del Torreón (con encaste Domecq) y un sobrero del Conde de la Maza al romperse un pitón el cuarto de la tarde. Corrida bien presentada aunque muy falta de fuerza. Abrieron plaza: Antonio Barrera (aplausos y aplausos), Luis Bolívar (aplausos y silencio) y Salvador Cortés (aplausos y silencio).
Por El Zubi
Volvemos al problema de muchas otras veces de la Fiesta: la falta de fuerza de los toros con encaste Domecq. Una sangre que se encuentra ya en el noventa por ciento de las ganaderías españolas y que a pesar de que digan que son toros para que triunfen los toreros, yo pienso que esa es la autentica lacra de la Fiesta en España desde hace años. Es verdad que la corrida estuvo cuidadosamente presentada por el maestro Cesar Rincón, ahora ganadero, pero a pesar de la presencia de los toros y de los “leños” enormes que portaban, un toro tiene que tener fuerza y motor para llegar a la muleta y mostrar su bravura y su nobleza. Pero ninguno de ellos tuvo esa virtud, excepto el cuarto de la tarde de nombre “Trajeazul” un colorado de 569 kilos que nunca sabremos que juego podría haber dado, pues fue devuelto a los corrales al partirse el pitón derecho desde la mazorca, al derrotar a la salida contra las tablas. Es mas, el primer toro del lote de Antonio Barrera fue manso y descastado, aunque de salida se mostró bravucón y mentiroso, hasta que fue a la muleta. Allí se vencía por el pitón derecho hasta que se vino abajo, se rajó y “cantó la gallina” mostrando lo que tenía…que era manso y descastado. Lo despachó con una gran estocada. Este toro lo brindó Antonio Barrera a su padre que murió anoche y que será enterrado mañana. Aun y así, estando su padre de cuerpo presente, el torero sevillano estuvo a la altura, cumplió con la afición y acudió a su cita en la Maestranza. El segundo de su lote, un sobrero del Conde de la Maza, tuvo muy poca fuerza y también muy malas ideas, pues no humilló nunca, dando continuos derrotes como si quisiera quitarle la cartera al torero. Lo mató de media estocada y dos descabellos.
Menos suerte aun tuvo el colombiano Luis Bolívar, que estuvo toda la tarde vagando como un alma en pena por la plaza si encontrase. Desaprovecho las buenas cualidades de su primer toro, de nombre “calentura” (568 kilos), un colorado ojo de perdiz que estuvo por encima del torero. Bolívar no supo acoplarse al ritmo del toro y hubo y clamoroso desencuentro entre toro y torero. Lo despacho de una buena estocada y recibió tibios aplausos. El segundo de su lote fue un toro con peligro y dificultades que hizo dudar continuamente a Bolivar, que sin duda tiene perdido el sitio. Le dio tres mantazos y se fue por la espada. Fue un toro al que podía haberle sacado algo de provecho si hubiese sabido o podido, que nunca se podrá saber, pues es normal que un toro te mite y te mida, pero para eso tienen los toreros la muleta, para domeñarlo y meterlo en el canasto y Luis Bolívar no supo hacerlo. Se deshizo de la molestia con media estocada, que fue premiada por el público sevillano con un clamoroso silencio.
Lo mejor de la tarde sin duda fueron los dos pares de banderilla que Luis Mariscal, matador de toros, hermano y banderillero de la cuadrilla del mairenero Salvador Cortes, le puso al primer toro de Salvador. Fueron dos pares en todo lo alto, asomándose al balcón y sacando los palos de abajo a arriba. Fueron tan buenos que fue la única vez que se arrancó la Banda del Maestro tejera a tocar pasodobles, barómetro de la Maestranza para los no entendidos en toros. Cuando la Banda toca hay arte y hay toreo, y este banderillero, torero de plata, puso ayer la única torería de toda la corrida. Saludó desde el tercio a los aplausos merecidos del público. Este primer toro era un colorado con dos leños como un taxi con las puertas abiertas. El diestro sevillano lo recibió a portagayola con una larga cambiada. Luego vimos que el toro no tenía fuerza y que llegó a la muleta con la lengua en el suelo. A pesar de lo voluntarioso y entregado que estuvo Salvador Cortés, solo pudo despacharlo de una gran estocada, por la que fue premiado con aplauso y saludo desde el tercio. El segundo de su lote mas de lo mismo, aunque fue emotivo que el torero de Mairena del Aljarafe le hiciera el brindis a Antonio Barrera, en reconocimiento por haber venido a torear estando su padre de cuerpo presente. Con este segundo de su lote otra larga cambiada a portagayola en toriles y otra vez el toro rodando por el albero como un saco de patatas. Lo despachó de un pinchazo y estocada casi entera. El público le premio con un silencio producto ya del aburrimiento y el desánimo… de una tarde gris, plomiza, lluviosa donde de nuevo la falta de fuerza de los toros enturbia un espectáculo que debe de tener magia y frescura. Habrá que esperar a mañana a ver si hay más suerte.

miércoles, 14 de abril de 2010

SEVILLA: ARTURO MACIAS SUFRIO UNA GRAVE CORNADA DE UN TORO DE PALHA

Por Rafael González Zubieta

Martes 13 de Abril

Sevilla. Plaza de toros de La Maestranza. Feria de Abril. Quinta de abono. Más de media entrada. Toros de la ganadería de Palha, para los diestros Serafín Marín, Arturo Macías e Iván Fandiño.

Corrida de desigual presentación, sin casta, sin clase y sin bravura. El primero de ellos manso como un buey, 2º,3º,4º,5º y 6º, auténticas alimañas, que no embistieron a los toreros.

El diestro mexicano Arturo Macías fue corneado de gravedad por el quinto toro de la tarde, el segundo de su lote, negro, de nombre “Rebordado” de 540 kilos. El animal mostró desde la salida su falta de fijeza, dando regates ante los engaños. La cogida se produjo al inicio de la faena, en el sexto muletazo el toro miraba continuamente al torero y sabía desde el principio donde estaba Macías. Fue a la salida del lance cuando lo empaló por la pierna izquierda con el pitón derecho y al caer el torero, lo corneó en un derrote con saña con el pitón contrario. Fueron unos segundos espeluznantes, pues se vio perfectamente como le entraba el pitón por la cara interna del muslo derecho. El torero quedó tendido en el albero y llevado rápidamente por las asistencias a la enfermería, momentos en que Arturo Macías se quejaba de fuertes dolores en la ingle. A la hora den redactar esta crónica de urgencia el doctor Ramón Vila estaba operando al diestro. El toro fue estoqueado por Serafín Marín.

Seguramente la cornada de Arturo Macías es lo único destacable de una impresentable corrida, aburrida hasta lo indecible. Seguramente el ganadero estará haciendo planes de futuro para dedicarse a criar terneros retintos y dejar de presentar por las plazas del mundo esperpentos como los llevados a la Feria de Abril de Sevilla, que francamente…no se merece esto. Por lo demás hay que decir que la labor de los tres toreros fue irreprochable y hasta muy meritosa, pues ponerse delante de semejantes marrajos debería de tener como recompensa un altar en el cielo. Otro altar el público que ayer acudió a La Maestranza, que además de bostezar sonoramente, tuvieron la educación de no maldecir al ganadero Palha, por el comportamiento de sus animalitos y por su presentación, pues el segundo de la tarde, primero de Arturo Macías, de nombre Garrapato” a pesar de dar en la báscula 515 kilos tenia “culo pollo”, y era escurridito de carnes y con la cara muy chica, además de ninguna casta ni bravura. Arturo Macías cometió el error de intentar torear a unos bichos que no tenían un pase y que deberían haber ido directamente al matadero sin pasar por la Maestranza. De una ganadería legendaria como Palha solo queda la leyenda, pues la realidad es que año tras año lo único que llevan a las plazas de toros son burros con muy mala leche en vez de toros bravos y con casta. Serafín Marín dio dos estocadas certeras a sus dos toros y otra más al de Macías, al cual por cierto, el toro con el que abría plaza el catalán le dejo como tarjeta de visita la rotura de la taleguilla. De tal manera, el mexicano salió a torear a su primero de la tarde con una calzona blanca que le buscaron en los vestuarios de los operarios de la plaza. Iván Fandiño vino también a jugársela, pero tras la cogida de Macías ya estaba avisado del peligro que corría y se alivió con un estoconazo, que permitió al numeroso público sevillano, mexicano y catalán allí congregado ayer para ver a sus ídolos, pudiera salir de la plaza y descansar de uno de los espectáculos mas aburridos y desagradables que habrán presenciado en sus vidas. Ya me lo decía mi abuelo: “13 y martes…ni te cases ni te embarques” …y ayer por desgracia se cumplió el refrán.

PARTE FACULTATIVO DE LA PLAZA

En la enfermería de la Real Maestranza de Caballería ha sido operado Arturo Macías, con anestesia epidural, de "herida en cara interna, tercio medio muslo derecho que atraviesa el Sartorio y vasto interno, llegando hasta parte posterior del fémur en extensión de veinte centímetros.
Otra herida con trayectoria hacia arriba y hacia fuera de diez centímetros, sin lesionar paquete vascular.

Pronóstico grave.

Doctor Ramón Vila".



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