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sábado, 3 de agosto de 2013

POSTALES ANTIGUAS SOBRE PELÍCULAS TAURINAS RODADAS EN CÓRDOBA

L.R.G.

De vez en cuando apetece echar la vista atrás y recordar acontecimientos dignos de archivar. Hoy nos paramos a contemplar dos postales relacionadas con el mundo del toro cuyos protagonistas fueron personajes cordobeses.

LOS DUENDES DE ANDALUCÍA (1966)
La actriz madrileña Ana Mariscal en su faceta de directora de cine rodó once películas en total. De ellas, dos trataron el tema taurino. La primera , Los Duendes de Andalucía (1966), estaba protagonizada por el matador de toros Victoriano Roger Valencia y participaba un joven Sancho Gracia. Para una escena rodada en el Parador de La Arruzafa se contó, como figurantes, con nuestros queridos compañeros los periodistas José Luis Sánchez Garrido que firmaba sus crónicas como "José Luis de Córdoba" y Justo Urrutia, que firmaba como "Rafael Mezquita". Al terminar de grabar la escena posaron con el torero.

EL PASEÍLLO (1968)
Para la otra película, titulada El Paseíllo (1968), la directora contrató como protagonistas a los matadores de toros cordobeses José María Montilla y Agustín Castellano "El Puri" que en aquellos tiempos eran figuras triunfadores en los ruedos. Diferentes escenas se rodaron en los rincones más emblemáticos de nuestra ciudad ( en la foto aparecen los dos protagonistas con Ana Mariscal ante el monumento a Manolete en Santa Marina) y el resto en los estudios que la productora Bosco Films tenía en Madrid, propiedad de Mariscal y su marido.

jueves, 13 de junio de 2013

EFEMÉRIDES TAURINAS: SE CUMPLEN 500 AÑOS DE LA PRIMERA FIESTA DE TOROS EN LA PLAZA DE LA CORREDERA DE CÓRDOBA

Celso Ortiz, cirujano taurino

El próximo día 15 de Junio se cumplen 500 años de la celebración en la Plaza de La Corredera de la primera Fiesta de Toros en este recinto, del que se tiene noticia escrita en el archivo del Cabildo Municipal. No constan otros datos más "que se celebraron corridas de toros y cañas a base de muy diestros caballeros". Estos festejos probablemente se organizaron para celebrar la incorporación de Navarra al Reino de Castilla, tres años antes de la muerte del rey Fernando el Católico.
Esta Plaza, al parecer anteriormente llamada del Rastro Viejo, al final de la calle de San Fernando posiblemente pasó a denominarse Corredera, como en muchas otras poblaciones, por ser el punto en que, por su extensión, se celebraban los actos más concurridos y en particular por las corridas de toros, cintas y cañas. En aquella época sería más pequeña que como la conocemos en la actualidad, ya que a lo largo de la historia ha sufrido varias ampliaciones y demoliciones. En esta plaza se celebraron múltiples festejos taurinos durante los siglos XVI, XVII y XVIII, unas veces para festejar las visitas de reyes y príncipes, otras para recaudar fondos para asilos y orfanatos ó para dar gracias por la extinción de epidemias y la mayoría de ellas durante las fiestas de los patronos de la ciudad.
Sin embargo sí se tienen noticias de festejos anteriores celebrados en otros lugares como el que en 1492, en lo que hoy es el Alcázar de los Reyes Cristianos, se celebró “en honor y divertimento del príncipe D. Juan”, único hijo varón de los Reyes Católicos.
Así mismo en 1505 se publica un edicto municipal por el que se dictan órdenes “de que no se lidien toros en el matadero por los graves percances que en ellos se producen”, lo que indica que en este recinto municipal ya se lidiaban las reses destinadas a abasto.
Con posterioridad también se lidiaron toros en la calle de la Feria (1.594 y 1.651) y en la Plaza de la Magdalena (1.691) para pasar posteriormente a las plazas de madera instaladas en el Campo de la Merced junto al Matadero (1.774), hasta la definitiva en el Coso de los Tejares ( 1846).




domingo, 14 de abril de 2013

EFEMÉRIDES TURINA EN CÓRDOBA: EL LAUREADO CLUB CALERITO CUMPLE SESENTA Y CINCO AÑOS


Ladislao Rodriguez Galán
Aunque Manuel Calero Cantero "Calerito" había nacido en el pueblo serrano de Villaviciosa, su juventud la vivió afincado en nuestra ciudad, siendo su primer domicilio en la calle Horno 24, ubicándose, posteriormente y hasta su fallecimiento, en la Puerta del Rincón. Considerandosele siempre un torero más del barrio de Santa Marina. En este rincón universal contactó con aficionados que de una u otra manera le alentaron en su afán de ser torero. En ese ramillete de amigos se encontraba Enrique Luque Navas, un apasionado de siempre al arte de Cúchares, con quien el torero mantenía una fluída y entrañable amistad. Hasta el punto que junto a un grupo de aficionados y simpatizantes decide crear una peña en homenaje al, aún, novillero triunfador. Y así el 14 de noviembre de 1948 se inaugura el Club Taurino Calerito, en un salón de casa Vidalín, un bar muy popular del barrio de Santa Marina. A la inauguración asistió "Calerito" constituyendo un multitudinario acto que revolucionó este tranquilo enclave cordobés. Poco tiempo después, al ir creciendo el número de socios, se trasladan a Casa Doroteo, igualmente en el barrio, para mudarse, en el año 1964 ya definitivamente, a la sede actual en la calle Moriscos (local propiedad de Enrique Luque), llevando en él cerca de cincuenta años. Al año de crearse el Club (1949) se instituye el trofeo Oreja de Oro para premiar al novillero triunfador de nuestra feria de Mayo. Este prestigioso galardón, que lucen en sus vitrinas afamados toreros, lo consiguió el diestro titular en su primera edición, conquistándolo posteriormente "Parrita", Alfonso González "Chiquilín", Andrés Vázquez, "Paquirri", "El Soro", Fernando Tortosa, "Finito de Córdoba", Rafael González "Chiquilín", Rubén Cano "El Pireo", "El Juli", Fermín Vioque, Maribel Atienzar, etc. Se da la feliz circunstancia que también lograron la Oreja de Oro "El Cordobés", J.M. Montilla y Gabriel de la Haba "Zurito", los tres diestros que inauguraron la plaza de Los Califas. Como un último apunte reseñar que ha sido José Luis Moreno el único que la conquistó en tres ediciones seguidas.
Cuando el 13 de noviembre de 1960 fallece el torero titular, su amigos deciden mantener viva su memoria y afecto, fortaleciendo el Club y desarrollando diversas actividades que llegan hasta nuestros días.
Enrique Luque, que cuenta actualmente con 81 años, lo ha presidido en cinco ocasiones estando al frente del mismo mas de treinta años, razón por la que se le nombró Presidente de Honor, una justa consideración a un hombre que es el alma de esta entidad que mantiene la misma actividad e ilusión que cuando se fundó. Ni el paso del tiempo, ni las lógicas bajas (suplidas rápidamente) ocasionadas por el fallecimiento de los socios, han mermado la intensidad de trabajo de sus componentes, que en la actualidad alcanza la cifra de treinta.
El Club Calerito, que con sus 65 años, es la mas veterana de las asociaciones peñisticas cordobesas, muestra con orgullo muchísimas distinciones entre las que destacan Medalla de Plata al Mérito Taurino de la Real Federación Taurina de España, Potro de Oro de la Federación de Peñas Cordobesas en el XXV Aniversario, también Potro de Oro al Club más veterano, Guadamecil de la Federación de Peñas Cordobesas al cumplir 50 años, Medalla y Diploma de la Federación Provincial Taurina de Córdoba por el Cincuenta Aniversario, todas ellas como reconocimiento a una entidad incansable que venera con respeto y admiración la memoria de Calerito.
La actual junta directiva esta formada por Juan de Dios Martínez Tena, presidente, José Montero Martínez, vicepresidente, José Uruburu, secretario, Rafael Luque Prieto, tesorero, Javier García Castilla, vicetesorero y los vocales: Rafael Tapia Querido ( relaciones públicas), Antonio Luna Piney (actos taurinos), Fernando Flores Flores (festejos), Francisco Martos López (mantenimiento del Club) y Enrique Luque Navas, Presidente de Honor.

BREVE APUNTES SOBRE CALERITO

Manuel Calero Cantero "Calerito" tomó la alternativa en Córdoba el 26 de mayo de 1950 de manos de Agustín Parra "Parrita", siendo testigo José María Martorell. El toro del doctorado atendía por "Noquerillo" de la ganadería de Vda. de Galache. Confirmó la alternativa en Madrid el 29 de junio de 1952, con toros de Aleas, siendo el padrino Fermín Rivera y el testigo Antonio Caro. Este año se alzó con el Trofeo Municipal Manolete que alcanzaba su tercera edición.
Su muerte le sobrevino, tras cruel enfermedad, el 13 de noviembre de 1960, cuando contaba con 33 años de edad. Había toreado hasta entonces 130 corridas de toros. El pueblo de Córdoba le costeó el panteón que se puede observar en el cementerio de San Rafael.-






viernes, 5 de abril de 2013

EL ACTOR CÓMICO CORDOBÉS BARBUDO, TRATÓ A CUATRO DE LOS CINCO CALIFAS DEL TOREO



Ladislao Rodriguez Galán

Con 91 años Juan José Roldán Barbudo presume de una memoria prodigiosa, casi fotográfica. Se expresa muy bien y recuerda nombres, fechas y situaciones como si las hubiera vivido ayer mismo. A través del teléfono concertamos una charla y nos espera en su casa junto a su esposa Antonia y enseguida entablamos el diálogo.

- Como conoció a Manolete?

- Manolete estudio en Salesianos a la vez que yo. El tenía catorce años y yo diez, como era mayor estaba en otro curso superior y no coincidó con el, pero cuando comenzó a torear y saber que era antiguo alumno, ibamos algunos compañeros a la plaza a verlo, sobre todo de novillero. Me lo encontré una vez por la calle y le dije que había estudiado en el mismo colegio y me contestó "Habras cogido una carrera mas fácil que la mía".

- Y a Machaquito...

- Mi madre había sido niñera de Machaquito y cuando se encontraban se saludaban. Una vez, siendo niño, iba con ella por Santa Marina y me lo presentó. Después le vi varias veces, me daba a conocer y hablaba con él.

- Y a Guerrita...

- El día 1 de enero de 1937 fué la primera vez que le ví. Estaban borbandeando Córdoba y nos metió en su casa, en un sótano, para huir de las bombas. Se portó muy bien con nosotros. Después me gustaba ir a verle al Club Guerrita a la calle Gondomar. Siempre estaba allí con su sombrero de ala ancha y sus amigos. Llamaba la atención su empaque.

- Y a "El Cordobés"...

- Fue de una forma muy curiosa. Tío de mi mujer era Ángel García, muchos años delegado gubernativo en Los Tejares. Un día que estaban los burladeros llenos, saltó un toro y le infirió una cornada. Lo llevaron a Cruz Roja y cuando fuimos a visitarlo estaba en la habitación "El Cordobés", que también lo visitaba. Mi señora estaba embarazada de nuestro cuarto hijo ( tenemos cinco) y al saludarnos y percatarse nos dijo que quería apadrinar al niño, pero ya lo teníamos decidido. En ese tiempo (1961) estaba triunfando como novillero. Era un muchacho muy simpático. Despues fuimos muchas veces a verlo a la plaza, lo abordé en el patio de cuadrillas y me preguntaba como estaba el niño.

- De cinco Califas ha conocido a cuatro...

- Y les he llevado flores a los cinco a sus respectivas tumbas. A "Lagartijo" no pude conocerlo porque murió en 1900 y yo nací en 1921. También me hubiera gustado conocerle por que soy muy aficionado a los toros. Yo trabajaba en una peluquería que había en la Fuenseca de la que era cliente Manuel Blancas, el fabricante de las mejores banderillas que había. Se hablaba de toros y a los muchachos nos contagió la afición.La primera vez que acudí a Los Tejares, fue en los años treinta a ver una novillada. Con el paso de los años fui apoderado de un novillero y mantuve una buena relación con el empresario José Escriche y con los toreros cordobeses de la época, como Martorell. Aunque el mejor torero que he visto ha sido Manolete y de los actuales Enrique Ponce. Siempre he ido a los toros, pero ahora, por mis achaques, solo veo los toros en la TV.

- Aunque no fue profesional vd. ha sido un magnífico actor cómico.

- De siempre me gustaba el teatro y actuar se me daba bien. Un puñado de amigos nos organizamos en grupo y actuábamos en el teatro del Colegio Salesianos todas las semanas. Mi nombre artístico era Barbudo. Montábamos sainetes de los Álvarez Quintero y otros autores con los que no tendríamos problemas con la censura. Comenzamos en el año 38 y estuvimos haciendo funciones hasta los años 70. De ese grupo salió Paco Morán que luego se convirtió en un actor muy popular a nivel nacional. Los que componíamos esa compañía de aficionados nos llevamos muy bien, y los que quedamos, una docena, nos reunimos en una comida anual en octubre: Rafael Morales Castejón, Luis Segura Moreno, Luis Ruiz Moreno... Casi todos rondamos los noventa años.

- Como ve el teatro en el momento actual?

- La TV se esta cargando el teatro. Falta nueva afición. Los jóvenes están por el futbol que se promociona más en la prensa. El teatro, aparte de entretenimiento, es cultura. Había que protegerlo mucho más.

martes, 12 de marzo de 2013

JORNADA TAURINA EN CÓRDOBA: ALTERNATIVAS A LA CRISIS DE LOS ESPECTÁCULOS PÚBLICOS. GARCÍA ESCUDERO,PRESIDENTE DEL SENADO,CLAUSURA LA REUNIÓN



Organizada por el Ayuntamiento de Córdoba y la Asociación Taurina Parlamentaria, se ha celebrado en el Alcázar de los Reyes Cristianos una jornada taurina con el tema la "Alternativa a la Crisis de los Espectáculos Taurinos" como base de los debates.
El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, dió la bienvenida al centenar de participantes y cedió la palabra a Pedro Ángel Plasencia Fernández, vocal asesor de Asuntos Taurinos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que desarrolló la ponencia "Perspectivas jurídicas y económicas para la Fiesta de los Toros", quien hizo hincapié en que en la pasada temporada de 2012 ha seguido la tendencia a la baja en la organización de espectáculos taurinos, aportando el dato de que tan solo en seis años se ha reducido a la mitad, siendo mas incisiva esta cifra en nuestra región donde han pasado de 401 a 190 festejos. Sin embargo el número de profesionales en las distintas categorías, inscritos en el Registro del Ministerio ha subido de 7.370 en 2007, a 9.293 en 2011, suponiendo un incremento del 21%. La asistencia de espectadores no ha dejado de ser negativa desde 2007, con un promedio de desminución del 8´5 %. Incidiendo en que ademas de la influencia de la crisis económica hay otras importantes amenazas como el deterioro de la imagen de la Fiesta debido a las corrientes críticas de opinión, la pérdida del apoyo social, la competencia de otras opciones de ocio, el envejecimiento del público aficionado, la disminución de la calidad de los festejos, el poco apoyo por parte de los medios de comunicación, o determinadas iniciativas legislativas contrarias a las corridas de toros, que están en la mente de todos.
Para todos estos problemas explicó que la Asociación se encuentra buscando las mejores solucciones.
Le siguió en el uso de la palabra María Teresa Cobaleda Hernández, Diputada al Congreso por Salamanca, con la ponencia "De la ética y la estética de la cultura del toro", haciendo un pormenorizado recorrido por la historia del toro bravo desde sus ancestrales orígenes hasta nuestros días.
Posteriormente se constituyó una mesa redonda presidida por Carlos Núñez, ganadero, presidente de la Mesa del Toro y de la Unión de Criadores del Toro de Lidia, José Luis Moreno, matador de toros, Jorge Fajardo Liñeira, presidente de la Unión de Federaciones Taurinas de Aficionados de España (UFTAE), Eduardo Martín Piñato, investigador taurino y Cristóbal Cruz, aficionado, tratando diversos aspectos de la Fiesta participando con el público asistente en un enriquecedor debate.
Clausuró la Jornada Pío García Escudero, Presidente del Senado, que reflexionó sobre lo debatido auspiciando un futuro optimista para nuestra Fiesta.- L.R.G.








domingo, 13 de enero de 2013

EFEMÉRIDES TAURINA: ESTE AÑO SE CUMPLE EL CINCUENTA ANIVERSARIO DE LA ALTERNATIVA DE MANUEL BENÍTEZ " EL CORDOBÉS"

MARCÓ UNA ÉPOCA Y FUE EL TORERO MAS REVOLUCIONARIO DEL SIGLO XX


Texto: Ladislao Rodríguez Galán, fotos: Ladis

Con un ambiente de lujo la plaza de toros de "Los Tejares" de nuestra ciudad fue testigo de un hecho histórico ocurrido el día 25 de Mayo de 1963: la alternativa de "El Cordobés", que como se recordará había sido suspendida el día 12 de Octubre de 1962 por causa de la lluvia. Córdoba se convirtió, por este motivo, en cita obligada de todo el planeta taurino, pues nadie quería perderse el doctorado de un novillero que había arrasado allá por donde actuaba. Para este día tan especial, se habían encerrado seis toros de la ganadería de Samuel Flores, de Albacete, bien presentados y bravos que contribuyeron al éxito del nuevo matador. Completaban el cartel Antonio Bienvenida, padrino de la ceremonia y José María Montilla como testigo. El aforo de la plaza resultó insuficiente ante la demanda de localidades para este magno acontecimiento. Cientos de personas quedaron fuera al no conseguir boleto y los afortunados nunca olvidarán lo acontecido en el ruedo. Al término del paseíllo una ovación atronadora obligó a "El Cordobés" a salir a los medios a saludar, honor que compartió, gentilmente, con sus dos compañeros. El toro de la alternativa se llamaba "Palancar", pesó 464 kilos y estaba marcado con el número 88. Salta el toro a la arena y desde que Benítez se abrió con el capote, para enjaretarle una serie de ajustadas verónicas rematadas con dos medias de ensueño, la plaza comienza a hervir. El burel toma dos varas y tras ser banderilleado se procede a la ceremonia del doctorado. El público está en pié aplaudiendo a rabiar. Brinda este primer toro de su vida al respetable y comienza la faena. Pases de todas las marcas pisando un terreno inverosímil con el tendido completamente entregado. "El Cordobés" no se cansa y, como el toro repite una y otra vez, la faena se prolonga entre el delirio de los tendidos. Termina su labor con unas manoletinas de cartel y una estocada entera que acaba por desbordar el entusiasmo general. El público, que ya agitaba los pañuelos en plena faena, pide con fuerza los máximos trofeos pero el palco solo concede las dos orejas. El diestro es obligado a dar dos vueltas al ruedo y la presidencia se lleva una bronca de antología. Pero si Manuel Benítez formó un gazpacho en el toro de la alternativa, en su segundo enemigo, sexto de la tarde, organizó un cacao que hizo temblar los cimientos de la plaza. Este animal atendía por Lamparilla, estaba marcado con el nº 149, pesaba 543 kilos y lucía unos pitones terroríficos que en absoluto amedrentaron al matador. Muy al contrario, salió como un rayo del burladero en su busca y lo recibió con un ramillete de verónicas, con el sello de la casa, que pusieron el horno hirviendo. El toro, en su pelea en varas, hirió a un caballo y derribó estrepitosamente a otro. "El Cordobés" comenzó la faena con su clásico pase del desprecio para irse de inmediato a los medios. Series en redondo, molinetes, naturales de ensueño y desplantes, todo con la plaza entregada y la música tocando sin descanso. Monta la espada y esta no entra. Ejecuta unas manoletinas de lujo antes de volver a volcarse en el morrillo del toro, pincha y a la siguiente consigue enterrar todo el estoque en la misma cruz. El tendido se puebla de pañuelos y esta vez sí, el presidente acata el fervor popular y concede las dos orejas y el rabo dando Benítez una clamorosa vuelta al ruedo saliendo de la plaza a hombros acompañado de Montilla que había logrado un balance de oreja y vuelta al ruedo. Por su parte, Antonio Bienvenida, cosechó silencio y palmas. La cuadrilla de Benítez estuvo formada por los subalternos Pepín Garrido, Agustín Quintana y Antonio Iglesias y los picadores "Joseíto" y "Ratón". Las cabezas de los toros de "El Cordobés" fueron adquiridas y mandadas disecar por el aficionado cordobés José Ángel Ramírez y lucen en su salón campero.
Manuel Benítez nació en Palma del Río el día 4 de Mayo de 1936, así pues este año cumplirá 77 años. Sus padres fueron José Benítez Méndez y Ángeles Pérez Regal, es el más pequeño de cuatro hermanos, Ángeles, Encarnación, Carmen y José. Manolo fue bautizado en la iglesia de Santa Bárbara de Peñarroya (19 de marzo de 938) ya que la familia se trasladó allí al estallar la guerra civil. Siendo un niño queda huérfano al fallecer, primero su madre y después su padre. De joven comenzó un duro peregrinar por tentaderos y dehesas acompañado de sus amigos Juan María Horrillo y Manuel Rodríguez Requena. Se traslada a Madrid donde trabaja de albañil. Ya para entonces se había lanzado de espontáneo en las plazas de Córdoba, Aranjuez y Madrid. Su primer traje de luces lo viste el día 15 de agosto de 1959 en Talavera de la Reina (Toledo), un terno alquilado por el empresario de la obra en que trabajaba. Al principio era conocido como "El Renco", aunque en sus primeras actuaciones se anunciaba como "Palmeño". Cuando estaba dispuesto a marchar a Francia, a trabajar en la recogida de la uva, conoce a Rafael Sánchez "Pipo", un afamado taurino que confía en el muchacho y le organiza una exaustiva preparación por ganaderías salmantinas. La temporada de 1960 es la del inicio de su exitosa carrera. La primera actuación, de esta nueva y definitiva etapa, utilizando ya el nombre de "El Cordobés", tiene lugar en Córdoba, el 15 de mayo. Logra triunfar y se comienza a hablar de un torero diferente. A partir de ahí sus actuaciones se multiplican y decide debutar con caballos en su localidad natal el día 27 de Agosto de 1960 enfrentandose a tres novillos de Juan Pedro Domecq con un éxito apoteósico. El balance de su primer temporada es contundente: torea 16 novilladas sin caballos, 14 con picadores y tres festivales. En total 33 festejos en los que consiguió noventa orejas, treinta y un rabos, trece patas y 30 salidas a hombros. En 1961 torea sesenta y siete festejos, presentandose en las plazas mas importantes y perdiendo varias novilladas por diferentes cornadas graves. La temporada de 1962 alcanza a torear 109 novilladas. La de su alternativa (1963) toreó 13 novilladas y 63 corridas de toros. En 1965 consiguió un récord al torear 111 festejos de los cuales 31 fueron en el mes de Agosto. Este récord fue pulverizado por el mismo en 1970 al lograr torear 121 corridas. El día 1 de junio de 2002, su hijo Manuel le corta la coleta en la plaza de toros de Los Califas tras obtener los máximos trofeos a un toro de María José Barral. "El Cordobés" rodó dos películas "Aprendiendo a morir" y "Chantaje a un torero".

EL 29 de Octubre de 2002, en un acto multitudinario, fue nombrado V Califa del Toreo.-











viernes, 28 de diciembre de 2012

TRES GENERACIONES DE MAYORALES: ABUELO, HIJO Y NIETO CUIDAN LA GANADERÍA DE MADROÑIZ


L.R.G.
Hace veintitres años que Francisco Romo Calvente pisó por primera vez la finca ganadera Lo Mato, en el término municipal de Belalcázar. Allí pastan las reses del ganadero José García Guillén que lidia con el nombre de "Madroñiz", nombre adoptado porque desde todos los ángulos de la finca se puede observar el majestuoso castillo de Madroñiz.
Pues bien, desde el primer momento pasó a desarrollar las labores de mayoral gracias a los conocimientos que poseía sobre el ganado. Ha visto crecer la ganadería y disfruta constantemente con el desarrollo de estos nobles animales que son el orgullo del ganadero por su buen comportamiento en la lidia.
Los toreros saben, por propia experiencia, que tentar en "Madroñiz" es sinónimo de diversión. El que viene repite y Francisco ha tenido la enorme satisfacción de haber podido saludar a toreros de la talla de Manuel Benítez "El Cordobés", Manuel Rodríguez, "Espartaco", Miguel Ángel Perera, Pepín Liria, "Chiquilín", Antonio Ferreras, "El Juli", José Luis Moreno, Julio Benítez, Miguel Ángel Moreno, etc.
Pero Francisco no esta solo en las duras labores de campo, desde hace seis años cuenta con la ayuda de su hijo Paco al que se ha unido desde hace poco menos de un año su nieto Daniel. Tres generaciones unidas en un trabajo ingente pero satisfactorio: la crianza y cuidado del toro bravo. Uno de los animales mas bellos y nobles del planeta.-

lunes, 26 de noviembre de 2012

LA ALMOHADA QUE INFLUYÓ EN LA HISTORIA DEL TOREO

EL V CALIFA MEDITÓ SOBRE ELLA SU RETIRADA DE LOS RUEDOS


LADISLAO RODRIGUEZ GALÁN

La fiesta de los toros vivía una época de esplendor desde que apareció en escena Manuel Benítez "El Cordobés". Las plazas se llenaban de un público heterogéneo y apasionado y los empresarios cuidaban al mítico torero porque les suponía una garantía económica. En los albores de la nueva temporada, año 1967, ya se habían cerrado muchas ferias y como en ediciones anteriores el torero de Palma del Río era base imprescindible en todas ellas.
Pero en la mañana del día 1 de Febrero, a través del teléfono, se nos citaba a los medios informativos para una rueda de prensa urgente de Manuel Benítez. Personados en las oficinas que el diestro tenía en Avda. del Generalísimo (hoy Ronda de Tejares) este comunica su decisión de retirarse del toreo. La noticia fue una bomba en todo el orbe taurino, ya que solamente en España tenía firmadas cerca de 120 corridas de toros. Paco Fernández, su mozo de espadas, le corta simbólicamente la coleta.
José Luis de Córdoba le pregunta a que se ha debido esta sorprendente decisión y Manuel Benítez se sincera de esta manera: " Lo he consultado con mi almohada. No sabría explicarlo, ha sido como una revelación, algo misterioso. Prefiero irme de la Fiesta en pleno triunfo a tener que marcharme fracasado. Ahora gozo de la máxima popularidad. Tengo decidido no torear en absoluto en este año. Acaso el próximo tome parte en algun festival benéfico. Pero vestido de luces no pienso hacerlo jamás".
Como es fácil de comprender cuando esta noticia se divulgó se produjo un maremoto en la Fiesta de los toros. Se había ido el mejor, el más grande. La base de todas las ferias. Además de en nuestro País, hubo reacciones de sorpresa y preocupación en Francia, México y en los demás países sudamericanos que celebran festejos taurinos. Todo estaba convulso. Había sido muy fuerte. Ningún torero tenía el tirón de Manuel Benítez y la fiesta se resentiría. Era el caos. Los grandes empresarios lamentan la noticia y enseguida montan su estrategia, cuyo primer paso es venir a Córdoba a hablar directamente con el torero e intentar que diera marcha atrás en su inesperada decisión.
Y, solamente cinco días después, el día seis, Córdoba se convierte en el centro de atención de los medios de información de medio mundo. Todos estamos citados, a las doce de la mañana, en el hotel Córdoba Palace. La expectación era tremenda, periodistas nacionales y extranjeros, fotógrafos, cámaras de TV. No faltaba nadie, incluso hasta varios maletillas montaban guardia a las puertas del hotel esperando la presencia del diestro. Mientras tanto la plana mayor del empresariado taurino iba llegando: Diodoro Canorea, Livinio Stuyk, Pedro Balañá ( que representaba además a su socio Pablo Martínez "Chopera"), José Barceló, Andrés Gago, Alberto Alonso Belmonte, Antonio Bonau y gran cantidad de taurinos. Por el ambiente se asemejaba a un día de corrida grande.
De momento el empresario de la Real Maestranza, Diodoro Canorea, es requerido al teléfono. Al momento regresó indicando que el torero nos esperaba en Villalobillos. Y allá que nos fuimos en caravana en lo que se llamó la " Peregrinación de los empresarios".
Llegamos alrededor de la una de la tarde. "El Cordobés" se encuentra acompañado de su abogado Manuel Núñez, su cuñado y apoderado Juan Antonio Insúa, sus hombres de confianza Luis González, Rafael Piédrola, Antonio Hernández, su banderillero Pepín Garrido y su mozo de espadas Francisco Fernández. Enseguida comenzó la reunión del diestro, su abogado y apoderado con los empresarios. La "cumbre" duró menos de una hora. Mientras tanto se habían encerrado tres novillos de su ganadería para lidiarlos, posteriormente, en la plaza de la finca.
Terminada la reunión el primero en tomar la palabra fue el empresario de la plaza de Las Ventas de Madrid, Livinio Stuyk para decirnos, lleno de alborozo, que el torero había dicho que si, que reconsideraba su postura y anulaba su decisión de retirarse del toreo. Manuel Núñez, el abogado, había redactado un comunicado oficial, del que se hicieron algunas copias a máquina (favor al que se ofreció Justo Urrutia) para repartirlas entre los redactores presentes. "El Cordobés" declaró: "He reconsiderado mi postura porque mi responsabilidad es tremenda. He comprendido que tienen razón. Me debo a los demás y no a mí mismo. Reconozco que obré un tanto ligeramente, pero es que tenía decidido no volver a torear. Me ha costado mucho decir ahora que sí".
En principio se acordó quemar la almohada que ha tenido la culpa de los acontecimientos que han cimbreado la fiesta, pero "El Cordobés" quiere guardarla como recuerdo. Pedro Balaña obtiene como regalo la funda de la almohada en la que estampamos la firma todos los presentes. Posteriormente los periodistas "Leafar" y López Cansinos proponen subastarla para un fin benéfico. Al torero le parece bien y ofrece doscientas mil pesetas como primer postor para iniciar la subasta.
Al final ya se sabe que la histórica almohada quedó en poder de Manuel Benítez y en su casa ha estado 45 años hasta la semana pasada que la cedió al Ayuntamiento de Palma del Río para que engrose los fondos de su futura Casa Museo.
La historia del toreo está rodeada de casos curiosos y este es uno de ellos con final feliz.-









viernes, 19 de octubre de 2012

60 AÑOS DE LA RETIRADA DE RAFAEL SÀNCHEZ SACO: UN NOVILLO DE SÁNCHEZ ARJONA LE RETIRO DEL TOREO EN BARCELONA


Ladislao Rodriguez Galán

Nacido en el barrio más torero del mundo, Campo de la Merced, por sus venas corre un caudal de sangre torera difícil de igualar. Hijo de Rafael Sánchez “Camará II”, novillero puntero en España y matador de toros en América, nieto de Manuel Saco “Cantimplas”, banderillero de Joselito “El Gallo” , sobrino de los banderilleros Rafael Saco “Cantimplas”, José Saco “Niño Dios” y del subalterno Fernando Saco “Fernandi”. Sobrino, de primos hermanos, de Manuel Rodriguez Sánchez “Manolete”, hermano de los toreros Manuel, Paco, José, Fernando y Antonio, todos grandes profesionales del toreo activo.
Con estos antecedentes y el ambiente que se vive en casa, Rafael tiene muy claro que quiere ser torero. De niño, con un tenedor o un cuchillo se tiraba a matar a las sillas de anea, y las tenía hechas polvo. Cuando tenía diez años veía entrenar y torear de salón, en su casa, a su padre, su tío “Fernandi” y a su primo “Manolete”. Con doce años lloraba amargamente por que Alfonso González Olmo “Chiquilín” estaba toreando y el todavía no.
Con doce años, (1944), fue con su padre a un tentadero a una finca de Sevilla. Asistieron “Machaquito III” y Pepe Luis Vázquez. “Machaquito” le preguntó si era capaz de torear una becerra, el niño dijo que si y volvió de Sevilla contentísimo por haber toreado por primera vez.
Con quince años, envenenado por el toro, deja el colegio y se marcha a entrenar a la finca de Federico Soria. Allí estaba Rafael Soria “Lagartijo” y a diario subían Martorell, Calerito y Joselete y entrenaba con ellos.
En mayo de 1947 asiste a un tentadero en “La Cigarra Alta” de la Condesa de Artaza. Tentaban “Manolete”, Gitanillo de Triana y Antonio de la Haba Torreras “Zurito”. A los aficionados que estaban en la parilla, los iba llamando “Manolete”. Rafael salió el último y “Manolete” se puso detrás de él dando de esta manera dos muletazos, dejándolo solo después. Estuvo tan bien que al terminar e intentar subir de nuevo a la pared, “Manolete” le dijo “No te subas Rafael, quédate conmigo en el burladero” Le dejó torear otra vaca y le trajo para Córdoba en su coche.
Posteriormente, en la finca de Eduardo Sotomayor, tentó por primera vez. Cañero le dejó una vaca y cuando terminó le preguntó si sabía tentar. Al responder que no, el caballero rejoneador le dijo: ”Fíjate bien como se hace, hoy vas a hacer pareja conmigo”.
En fin, que antes de debutar en público Rafael se curtió en tentaderos con maestros excelentes.
La trágica tarde de Linares, horas antes de la corrida, Rafael visitó a su tío Manolo en el hotel Cervantes estuvieron un largo rato charlando y al despedirse le dio un beso. También visitó en sus respectivas habitaciones a “Gitanillo de Triana” y a Luis Miguel Dominguín, al que conocía muy bien porque sus padres eran muy buenos amigos y los chicos se trataban a menudo.
A la vuelta de Linares paran en el bar que Ramón Arranz tenía en Villa del Rio, y por mediación de éste firmó el contrato para torear en la feria del pueblo. Así que su primer novillo lo mata (Septiembre de 1947) en un festejo organizado en Villa del Río con motivo de su feria Real. Se lidian dos novillos de Sotomayor, uno para Carnicerito y otro para él. Torea vestido de calle, con guayabera y pantalón corto, y logra cortar dos orejas y rabo. El debut de luces tiene lugar el 16 de mayo de 1948 en Algeciras, cortando una oreja a cada novillo. Para esta tarde usó un vestío azul y plata que le prestó su tío Rafael Saco “Cantimplas” que había estrenado en Mèxico toreando con “Manolete”. Del triunfo de esa tarde, partió una carrera cuajada de triunfos. Tras numerosas actuaciones por diversas plazas y avalado por sus éxitos, el 27 de Mayo de 1950 , sin haber cumplido aún los 18 años, debuta con picadores en la feria cordobesa con novillos de Clemente Tassara, y compartiendo cartel con Julio Aparicio (dos orejas ) y Miguel Báez “Litri” ( tres orejas y un rabo) y logrando el flamante novillero cuatro orejas y dos rabos. Saliendo los tres en apoteosis por la puerta grande. Esta novillada hizo historia en el desaparecido coso de Los Tejares.
El 31 de Julio de 1952, torea en Barcelona una novillada de Sánchez Arjona junto a “Montenegro” y Mariano Rodriguez “El Exquisito”. En su primer novillo pierde las dos orejas por el mal uso del descabello y su segundo (quinto de la tarde) le infirió una gravísima cornada que le inutilizó para el toreo. Contaba Rafael con diecinueve años de edad.
Esa tarde se perdió un gran torero. Quizás el más elegante de la década de los cincuenta. Y aunque, cuando se recuperó, lo siguió intentando yendo a varios tentaderos, la pierna no le respondía. En Barcelona se truncó una carrera corta y brillante, avalada por importantes éxitos.
El empresario Pedro Balañá tenía previsto que en Barcelona, en la feria de la Merced de ese mismo año, el diestro mexicano Carlos Arruza le diera la alternativa en presencia de Agustín Parra “Parrita”. Fue una frustración para este buen hombre que aceptó con resignación el contratiempo.
Una anécdota para terminar estas líneas. En la plaza de toros de Cabra recibió el único aviso de toda su carrera y fue tal el coraje que sintió que cuando entró al callejón rompió el botijo de una patada.
Hoy sigue siendo un gran aficionado que en su vida particular, sector joyería, alcanzó un gran prestigio como profesional cualificado.-








martes, 31 de enero de 2012

EL ULTIMO PUNTILLERO: FRANCISCO J. ENCINAS TORRICO

POR APUNTILLAR UN TORO EN POZOBLANCO DIO LA VUELTA AL RUEDO
 
Por Ladislao Rodriguez Galán

Treinta años han transcurrido desde que en una tarde de 1981, un hombre con blusón blanco y pantalón oscuro, aparecía por primera vez en el callejón de la plaza de toros de Los Califas. Se trataba de Francisco Javier Encinas Torrico- Paco Encinas para todos -  flamante puntillero oficial de la plaza.  Tres décadas atento por si se necesitaban sus servicios, pero que ya no volverá a deambular por el callejón porque se ha jubilado. La temporada pasada fue la última. A partir de ahora verá los toros desde el tendido pues no renuncia a su pasión por el mundo del toro.

Paco Encinas no ha sido siempre puntillero. Natural de Pozoblanco,  se cría en el campo y ayuda a su padre en las tareas agrícolas. En los años sesenta, tanto en los bares como en cualquier reunión, era tema obligado hablar de toros, ya que un torero llamado Manuel Benítez “El Cordobés”,  estaba revolucionando la fiesta y se encontraba en lo más alto de su fama. Cuando se televisaba una corrida de “El Cordobés” se paralizaba el País entero. Todos querían ver al ídolo de multitudes. Y contagiados de este éxito los chavales ansiaban alcanzar la gloria del torero de Palma del Río. Muchos se lanzaron a  la aventura de ser toreros, y en esa legión de aspirantes se encontraba nuestro protagonista.

Comienza toreando en las capeas de El Viso, Santa Eufemia, Almadén, etc. Pero le parece insuficiente y se marcha a Madrid. “Allí, se dice, encontraré el camino para ser torero y hacer fortuna”. Pero se equivoca. La cosa es mas difícil que por el sur y para subsistir se coloca en el matadero de Legazpi. No hay mal que por bien no venga.  Se especializa en apuntillar las reses y, quien lo diría, esa facilidad para el cachetazo final le facilita el acceso al puesto que ha ocupado hasta la temporada pasada. Ejerce varios oficios y gracias a los consejos de Rafael Blancas se saca el carnet de puntillero y comienza su deambular por distintas plazas de toros.

En Córdoba debuta como  puntillero en el año 1981 en una corrida de  rejones. Después, en una corrida de Miura en la que participaba “Parrita”, tuvo que apuntillar al primer toro con la mano izquierda porque el animal se echó pegado a las tablas.

Muchas tardes ha sido ovacionado. Recuerda con cariño la gran ovación recibida la tarde de la alternativa de “Finito de Córdoba”, o cuando a un toro devuelto de Julio Aparicio lo tuvo que apuntillar de pié, acercándolo a las tablas, de un certero golpe.

Pero eso no es nada comparado con su tarde gloriosa de Pozoblanco. Ese día no ejercía de puntillero, estaba  de espectador. Toreaban “Chiquilín”, Villafuerte y Alberto Luna. “ Estaba en el tendido pero llevaba la puntilla, me dice, porque en los pueblos no suele haber puntillero y si me necesitaban, me ganaba unas pesetillas...” “El caso es que devuelven un toro y después de tres cuartos de hora intentando meterlo en corrales o apuntillarlo, le pido permiso al presidente y lo apuntillo del primer golpe junto a las tablas. Recibí una fuerte ovación y el público me obligo a dar una vuelta al ruedo. Creo que soy el único puntillero que ha dado una vuelta al ruedo”.

Pero no crean que por estar el toro moribundo no se corren riesgos. En Córdoba recibió una cornada en el brazo derecho de un toro que al sentir el golpe lanzó un derrote y le dejó una marca de dieciocho puntos.

Cuenta Encinas que: “.. antes se apuntillaba por detrás, pero se manchaban  los subalternos el vestío. Algunos se ponían un manguito de plástico, para protegerse de salpicaduras. Hoy, al apuntillar por delante el toro te ve al acercarte y si tiene fuerzas se levanta.”

Actualmente, con el nuevo reglamento, las plazas de primera y segunda deben contar obligatoriamente con un puntillero oficial, pues a pesar de que un miembro de la cuadrilla apuntille al toro, los que se devuelven, deben ser apuntillados en corrales y para esto estaba este hombre.

Pero ya nunca más volverán a verlo en el callejón de Los Califas  con su blusón blanco (como tradicionalmente han ido vestidos los puntilleros toda la vida) se ha jubilado y no sabemos si habrá repuesto.-
 

martes, 26 de julio de 2011

LA VUELTA DE JOSE TOMAS A LOS RUEDOS ES LA PEOR BOFETADA QUE SE PUEDEN LLEVAR LOS ANTITAURINOS

 
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA

La vuelta a los ruedos del torero José Tomas después de su gravisima cogida en Aguascalientes (México) es una noticia extraordinaria. Y lo es porque ha supuesto un revulsivo para el momento de aburrimiento y tedio que sufre la denostada Fiesta de los Toros en España y en Hispanoamérica. Pero lo mas importante es el impacto que ha causado en los intransigentes antitaurinos que han de ver en él, la reencarnación del mismísimo Satanás vestido de traje de luces, ya que la pasión desbordada que su vuelta ha causado en el mundo taurino a nivel nacional e internacional, da al traste a todas las expectativas de los antitaurinos de cualquier lugar de España y el mundo de acabar con esto. Es lo bueno que tiene este torero de Galapagar. Un gran torero con una fuertísima personalidad, arrolladora diría yo, que ha vuelto de nuevo a los ruedos siendo fiel a su estilo de siempre tal como se fue. Salir al ruedo a morir.

 Por qué tiene tanto tirón este torero... pues ni es un portento de técnica (los toros lo cogen demasiado ¿no creen?) ni estéticamente es Morante ni Manzanares...y sin embargo llena las plazas. Ya sé que Manuel Benítez El Cordobés, lo hizo también y con su estilo feista y arrimista, pero es que Benítez representaba el final de un ciclo que comenzó con Belmonte, siguió con Manolete y acabó con el feismo de El Cordobés, un ciclo de tres etapas que se ha dado siempre en todas las manifestaciones artísticas de la historia tanto en la pintura, en la literatura como en la escultura a lo largo de la historia del arte. Lo que pasa es que Manuel Benítez El Cordobés, además de arriesgar con sus arrimones, tenía un juego de muñeca, de cintura y una técnica prodigiosas que fueron las que lo pusieron donde lo pusieron. Lo que Tomás aporta para enganchar a la gente es su quietismo, su inmovilidad que ya practicara Manolete y después sublimara Paco Ojeda. Esa sensación de que el toro lo va a coger en cualquier momento por no enmendarse... y claro pasa lo que pasa... que el toro lo coge con mas frecuencia que a los demás toreros. Recuerdo aquello que dijo el viejo torero cordobés Rafael Guerra cuando le preguntaron por Juan Belmonte: “Id a verlo pronto...” dijo como una sentencia, pensando que iba a durar poco delante de la cara del toro... aunque luego se equivocó. Yo pienso que la técnica de un torero se debe de medir por arriesgar al máximo sin que el toro te eche mano... creo yo. Y en eso la técnica es la que manda. Si te pones por donde va a salir el toro seguro que te echa mano y te manda al hule, y el toreo no consiste en eso, sino en burlar a la bestia arriesgando con galanura y estética, saliendo la integridad del torero intacta del encuentro.

José Tomás ha llevado a cuestas siempre ese rebufo de la muerte como fiel y deseada compañera de viaje. Ese rebufo de fijarse en la sufrida, dramática y estoica trayectoria de Manuel Rodríguez “Manolete”, y de querer imponer su faena a cualquier toro sea de la condición que sea, tal y como hacía el torero cordobés. Aunque en este caso habría que reprocharle a José Tomás su actitud huidiza de las corridas duras, de la ganaderías duras como Miura, Cebada Gago, Victorino Martin, Adolfo Martín, Cuadri, Dolores Aguirre..., cosa que Manolete nunca hizo. Corridas donde hemos visto como los toros le roban continuamente la cartera a toreros gladiadores como Pepin Liria, Rafaelillo, El Fundi, Zotoluco, Padilla, Serafín Marín, José Luis Moreno, Joselillo, Alberto Aguilar y otros muchos toreros españoles y mexicanos que deben de tragar esta amarga hiel de la Fiesta... pasar ese fielato, para poder llevarse un trozo de pan a la boca cada temporada.

Es verdad que José Tomás manda en sus tiempos y en su vida, manda en las plazas, manda en las ganaderías y hasta en los carteles. Es un torero que manda y eso solo lo han hecho las grandes figuras del toreo. Es difícil poder verle torear ya que no deja que ninguna cadena de televisión retransmita las corridas donde él actúa por aquello del derecho a su imagen y encontrar una entrada para verlo es bocado sólo de unos pocos. Se embroca en sus silencios. No concede entrevistas ni hace declaraciones a los medios. Sus opiniones las sabemos por lo que su apoderado nos cuenta de él... que no sabemos si es verdad o no...  Es en resumidas cuentas, un torero místico y misterioso, que se refugia celosamente en su desconocida intimidad para crear ese morbo de personaje deseado, aplaudido, con un morbo de misterio y de muerte, que sabe explotar a la perfección y que le está reportando fama, admiración y muchos dineros. Es además un torero que no compite con ningún otro torero del escalafón. Va por libre, con lo que es muy difícil encuadrarlo dentro del escalafón mundial de toreros, precisamente por que va por libre. Está José Tomás por un lado... y por el otro todos los demás. Con todo, este misterioso y místico torero abarrota las plazas que pisa creando además un fenómeno social de masas comparable a lo que creaba en México Manolete cuando se iba a allí a torear.

A José Tomás van a verlo torear (comprando las entradas por cantidades astronómicas), gente que no es aficionada y que nunca va a las plazas de toros a ver a otros toreros, pero hay que reconocerle que a pesar de todos los peros que podamos ponerle a su toreo, a su comportamiento y a su propia imagen creada por si mismo, su presencia en la Fiesta es extraordinariamente buena. Su vuelta en Valencia además de haberle llenado sus arcas, ha colmado las de los hoteles, negocios de hostelería y restaurantes de Valencia así como el bolsillo del empresario, del ganadero, de sus compañeros de cartel y de todos cuanto se puedan lucrar de esta empresa o negocio que en resumidas cuentas es la Fiesta de los Toros. Un revulsivo de la Fiesta que de paso le ha dado una bofetada sin manos a todos los antitaurinos que pensaban que la Fiesta de los Toros estaba en sus horas más bajas. Nada mas lejos de la realidad. José Tomás se ha encargado de demostrar que esto esta mas vivo que nunca y que él solo es capaz de levantar pasiones de masas. Es por tanto el principal enemigo de los antitaurinos. La próxima cita en Huelva con las colombinas. Habrá pues un nuevo capítulo de morbo y de sangre. No lo duden.

miércoles, 9 de junio de 2010

LA AUTENTICA HISTORIA DE DON TANCREDO LOPEZ


LA FIGURA DE DON TANCREDO SE ESTA UTILIZANDO PARA REFLEJAR LA POLITICA DEL ACTUAL GOBIERNO
Por El Zubi
El Don Tancredo, o la suerte de Don Tancredo, era un lance taurino con cierta afición en la primera mitad del siglo XX. Consistía en que un individuo que hacía el Don Tancredo, esperaba al toro a la salida de chiqueros, subido sobre un pedestal situado en mitad del coso taurino. El ejecutante iba vestido con ropas generalmente de época o cómicas, y pintado íntegramente de blanco. El mérito consistía en quedarse quieto ya que el saber de la tauromaquia afirmaba que al quedarse inmóvil, el toro creía que la figura blanca era de mármol, y no la embestía convencido de su dureza, y que si embestía contra ella se rompería los cuernos. Esta suerte comenzó a conocerse en España en 1899 exactamente. Se trataba de estremecer y conmover al público con la más dramática representación torera. En todo caso un precedente más chusco y primitivo del Don Tancredo lo protagonizó el malagueño Juan García, a quien llamaban “el tío Carrasquiña”, que en 1850 hizo una suerte muy parecida al Don Tancredo. Se cubría el cuerpo por completo de de abundante hierba verde recién cortada y se colocaba delante de toriles quieto como un árbol. Cuando salía el toro, se acercaba muy despacio a él y cuando se disponía a comer la hierba Carrasquiña se meneaba brusca e inesperadamente y el toro salía huyendo despavorido, y esto como es natural causaba un gran regocijo y carcajada entre el público. La suerte llamada de Don Tancredo consistía en subirse en centro del ruedo a un pedestal, vestido de blanco y con la cara empolvada de blanco, y esperar allí inmóvil la salida del toro, que  llegaba hasta el pedestal, lo olfateaba y se iba a otro lado de la plaza. Durante varios meses repitió el tenso espectáculo con gran regocijo del público. Se rumoreaba que Tancredo hipnotizaba a los toros. Él tenía otra explicación para el fenómeno: el toro creía estar ante una estatua de mármol y temía romperse los cuernos si la embestía.
El origen de la práctica del Don Tancredo es pues en 1899, y se debe a un torero español natural de Valencia, de poca fortuna y nombre Tancredo López comenzó este espectáculo como un medio desesperado de ganar dinero en las postrimerías del siglo XIX.  Se sabe que Tancredo López en su juventud fue novillero pero tuvo poca suerte. Sus andanzas le llevaron unos años por América para probar suerte, y parece ser que estando en La Habana, en 1898, vio practicar este experimento a un mexicano José María Vázquez apodado el Orizabeño también conocido con el alias de “El Esqueleto taurino” , y debió pensar practicarlas en los ruedos españoles, sin que el destino le deparara el  desafortunado fin del mexicano, que practicando esta suerte murió aparatosamente de una fuerte cogida. Fue en Cuba donde Tancredo tuvo la idea del hombre-estatua al presenciar una parodia taurina de Don Juan.
Fue el 19 de noviembre de 1899 cuando practicó por primera vez la suerte del Don Tancredo en su Valencia natal, con un toro de Flores y con un éxito arrollador. Repitió la misma hazaña en idéntica plaza unos días mas tarde, el 26 de noviembre con igual éxito. Durante 1900 se prodiga por multitud de plazas francesas y españolas, presentándose en Madrid el 30 de diciembre de 1900 en la antigua Plaza de la calle Alcalá con un toro de Trespalacios, que por casualidades de la vida se llamaba Espantavivos, un cárdeno, lucero y corniabierto. El 1 de enero de 1901 repite su actuación en Madrid esta vez con un toro de Miura, que le volteó infiriéndole un puntazo en la espinilla de la pierna izquierda. El 13 vuelve a practicar la experiencia  también en Madrid con un toro de Biencinto. El espectáculo,   según las crónicas de la época fue impresionante, pues el toro llegó se acercó despacito a la fingida estatua, la olfateó y se despidió del pedestal repentinamente dando un fuerte hozicazo, persiguiendo luego a Don Tancredo por toda la plaza por piernas, hasta que pudo tomar el olivo y saltar la barrera. Pero la cogida mas aparatosa la sufrió en Madrid el 13 de junio de ese mismo año, en que un novillo de Anastasio Martín le infirió una grave cornada. El ministro de la Gobernación prohibió desde entonces el espectáculo y pasaron unos años sin que se practicara en nuestro país. Mas tarde volvió a autorizarse y surgió una legión de imitadores  que verificaban la suerte, y algunos de ellos con variantes, bien en color del traje, bien por la postura  o con cualquier circunstancia.   Tancredo López fue un novillero fracasado, natural de Valencia, que alcanzó cierta celebridad a principios del siglo XX introduciendo en el toreo el principio de la inmovilidad en una época en la que el toreo era más arte de destreza y de movimientos. Murió olvidado de todos en un hospital de Valencia en 1923. Con su muerte comienza una época de ademanes hieráticos en la tauromaquia. Entre los  numerosos imitadores se pueden mencionar: El Cojo Bonifa, Manuel Álvarez, El Arrongatito, El Fideísta, y las mujeres Olga Miñón, la francesa Mercedes Barta y la propia esposa del artista, María Alcaraz, Doña Tancreda, que sufrió en Madrid una grave cornada. Don Tancredo obtuvo un éxito extraordinario, y pronto se reflejó en los cuplés.»      
Normalmente el Tancredo era interpretado por personas desesperadas a la búsqueda de ganar dinero fácil y con poco que perder, ya que eran numerosas las cogidas que se producían. Así las cosas el Tancredo fue prohibiéndose por las autoridades, y ya a mediados del siglo XX realizaron las últimas representaciones. Una de las apariciones más populares del Don Tancredo es el interpretado por Fernando Fernán Gómez en la película "El Inquilino”. Este es pues el origen taurino del personaje, que tiene más aplicaciones de las que nos gustaría.
ZAPATERO Y DON TANCREDO
Decía el pensador y filosofo español, José Ortega y Gasset, que no podía conocerse la historia de España en su verdadera dimensión sin conocer previamente la historia de la tauromaquia. Y es que hay “Don Tancredos” en política y en el ámbito laboral. En cualquier parcela en la que alguien en lugar de “agarrar el toro por los cuernos” (otra metáfora taurina) se queda quieto esperando a que el problema pase de largo, tenemos un Don Tancredo. En el ámbito laboral los hay a puñados.
El periodista Miguel Ángel Aguilar decia hace pocos años en El País que “en Vitoria el lehendakari parece subido a su propuesta componiendo la figura de don Tancredo como si, acogido a la moral de la convicción, pudiera desentenderse de las consecuencias en la hipótesis de "la solución a tortas".  Se  asocia así la figura del torero Don Tancredo subido a su pedestal, ignorando el peligro que provoca poniéndese ante un toro bravo, con la figura del ex lehendakari vasco Ibarretxe subido a su “plan” o propuesta sin temor a que el rechazo de su plan lleve a una “solución a tortas”, cosa que él dijo quería evitar con su plan.
La expresión componer la figura de don Tancredo, hacer el don Tancredo, tener una postura tancredista, etc. se ha aplicado en la prensa al actual jefe de Gobierno al que se le achaca con ello que no se alarme ni adopte una postura más dura ante los planes independentistas de los nacionalismos periféricos y no vea el peligro que corre la unidad territorial de España si no se atajan a tiempo estas propuestas extremas. La expresión hacer el don Tancredo sería lo contrario de la expresión entrar al trapo (También no es equiparable a solo ante el peligro - título de la película clásica de Fred Zinnemann, con Gary Cooper como protagonista, Solo ante el peligro significa tener el valor de enfrentarse a alguna cosa sin ayuda de nadie. En los festejos cómico-taurinos, hoy en vías de extinción, era habitual la figura de don Tancredo, ese personaje que, subido sobre un pedestal en el centro de ruedo, esperaba a que el novillo saliera de chiqueros, permaneciendo inmóvil como una estatua, de suerte que el astado, tras observar con extrañeza semejante bulto, hacía caso omiso y dirigía su atención hacia otro lado. En política se entiende por 'dontancredismo' la deliberada pasividad frente a los problemas, confiando en que con el paso del tiempo acaben solucionándose solos. Cuenta determinada leyenda urbana que Franco tenía sobre la mesa dos carpetas con los siguientes epígrafes: «Asuntos que el tiempo ha resuelto» y «Asuntos que el tiempo resolverá».
Reminiscencias franquistas aparte, no cabe duda de que el político español contemporáneo que más se recrea en ese lance es Mariano Rajoy, un consumado especialista en encarnar a don Tancredo. Zapatero, menos experimentado en la suerte, ha querido practicarla con el toro de la crisis económica y el morlaco lo ha embestido, atropellándolo de muy mala manera. El problema es que las consecuencias del percance las sufre en sus carnes todo el graderío, y especialmente el sufrido tendido de sol.  Es evidente que si, en lugar de obstinarse en minimizar el alcance de la crisis, Zapatero la hubiera combatido activa y decididamente desde el minuto uno en torero con buenos lances valientes en vez de hacer el “Don Tancredo”, no se habría visto obligado dos años después a cargar una buena parte de la factura sobre las espaldas de los funcionarios públicos y de los pensionistas. Pero esto de lo que hablamos es otra historia…..que no sabemos si acabará con cogida grave, puntazo o simplemente con un revolcón. El tiempo dirá.En todo caso hay que apostillar que Tancredo López fue mas valiente que Ibarretxe, Zapatero y Rajoy juntos, pues él se enfrentaba cada tarde a la muerte y los politicos se lo llevan calentito a casa sin arriesgar nada. 




lunes, 8 de febrero de 2010

“PAREJITO” LLEVÓ LA FIESTA DE LOS TOROS A BUDAPEST Y A ROMA Y FUE MUY ADMIRADO POR BENITO MUSSOLINI

Por El Zubi

Francisco López Parejo “Parejito”, fue un matador de toros cordobés, nacido en Lucena (Córdoba) el 3 de septiembre de 1899. Murió a los 33 años en un hospital de Madrid a consecuencia de la cornada que un novillo le dio dos años antes en Jaén.
A “Parejito” se le tenía como de la capital, porque desde muy joven vivió en ella, pero él era de Lucena. Precisamente ha sido el único matador de toros que ha dado esta ciudad cordobesa. Toreó por primera vez como novillero el 6 de abril de 1919 en Córdoba junto a “Josito de Córdoba”, donde triunfó y creó muchas esperanzas pues tuvo una etapa novilleril muy brillante. Sobre todo sonó mucho su apoteósico triunfo en Madrid el 15 de junio de 1922, junto a Villalta y Carralafuente. A partir de 1923 comienza a languidecer su fama, aunque el 24 de junio de 1925 Ignacio Sánchez Mejías le concede la alternativa en la Plaza de Cabra (Córdoba), completando la terna de matadores con “El Algabeño”. Lidiaron ganado de Conradi.
Según los críticos de la época “Parejito” tiene el mérito de haber llevado la fiesta de los toros a Budapest y a Roma, donde se le admiraba mucho siendo el jefe del Gobierno italiano Benito Mussolini, uno de sus más entusiastas seguidores por su valiente y artístico modo de torear. Toreó mucho también en Francia y Portugal.
Tras esta etapa y sin saberse aún bien las causas, “Parejito” renuncia a su alternativa en 1927, y torea de nuevo novilladas. Comienza muy bien para él la temporada de 1930, pero el 20 de abril, toreando una novillada en Jaén junto a Escrivá y Tirado, un novillo de Antonio García le infirió una gravísima cornada en el bajo vientre, que tras dos años de horribles sufrimientos, le produjo la muerte el 5 de abril.
Mi padre, Francisco González Huertas, que además de ser un gran aficionando a los toros era de Lucena, tuvo cierta amistad con “Parejito”, seis años mayor que él. Me contó en cierta ocasión que estuvo con él en Madrid unos días antes de que muriera. En 1932 mi padre estudiaba en Madrid la especialidad médica de oftalmología en el Instituto Rubio, y al parecer se encontró con “Parejito” un día por la calle la Montera, poco antes de que le operasen por última vez. Al parecer caminaba con mucha dificultad. Estuvieron un rato hablando. Parejito estaba muy desmejorado y su salud estaba muy deteriorada. Le contó a mi padre que había venido a Madrid para operarse, porque no acababa de cicatrizarle la herida del vientre que le ocasionada tremendos dolores. Al parecer, el matador lucentino murió varios días después de este encuentro con mi padre. Exactamente el 5 de abril de 1932 en el Sanatorio del Rosario. Tal vez mi padre fuera al último lucentino con quien hablase este singular torero.
Los cronistas de su época no acabaron de comprender que ocurrió con “Parejito”, un torero que tantas expectativas creó en sus comienzos, y que finalmente decepcionó de manera terminante y radical. Dicen los cronistas que “Parejito” cuando empezó en esto de torear tenía valor y ejecutaba perfectamente cuanto intentaba, pero de pronto lo perdió todo y no llegó a nada quien parecía que iba a ser mucho.
Juan José Bonifaz, dice de él en su libro “Víctimas de la fiesta”: “...los niños que vimos a ‘Parejito’ triunfar en el verano de 1920 en la localidad serrana de Cerdedilla (Madrid), le consideramos siempre, en nuestro brumoso recuerdo, como un dios de la tauromaquia...”
El 24 de junio de 2000 se cumplieron 75 años desde que el pequeño-gran torero de Lucena, Francisco López Parejo “Parejito” tomara la alternativa en la Plaza de Toros de Cabra, de manos del legendario Ignacio Sánchez Mejías, actuando de testigo Joselito García “Algabeño”, y con toros de la ganadería de Juan Bautista Conradi. El diestro lucentino, cuentan que se vistió para tal ocasión de verde y oro, y que la corrida, con ceremonia de padrinazgo incluida, fue un éxito absoluto, para los tres matadores. Las entradas de ‘general de sombra’ costaban catorce pesetas y las de ‘sol’ seis. Dicen las crónicas de la época que aquel día de San Juan de 1925 la ciudad egabrense se vistió con su mejores galas y la plaza de toros registró un lleno hasta la bandera, por la expectación que concitó el diestro de Lucena y la presencia del mítico Ignacio Sánchez Mejías ( “¡Qué gran torero en la plaza! ¡qué buen serrano en la sierra!” que diría años más tarde de él Federico García Lorca). Me pregunto ahora en la distancia, qué tipo de relación hubo entre el lucentino “Parejito” y el sevillano Sánchez Mejías... Tuvieron que ser sin duda buenos amigos, para que Ignacio fuera a Cabra a apadrinar al lucentino. Fue aquel, por muchas circunstancias, un acontecimiento importante.
Por cierto que el aniversario de su alternativa pasó completamente desapercibido en su ciudad natal, Lucena. Una ciudad emprendedora y rica, que vive de espaldas a su propia historia y cultura, y que trata con ignorancia e indolencia en muchas ocasiones, a sus hijos más ilustres. Y digo esto porque “Parejito” ha sido el único matador de toros que ha dado esta ciudad, que ya apenas si lo recuerda. No ocurrió igual en Cabra, donde hay una grande y honda afición a lo taurino y a recordar lo importante acaecido en su ciudad a lo largo de la historia. El 3 de junio la ciudad de Cabra dedicó un homenaje especial a la alternativa de “Parejito” con la IV Becerrada de “Manolete”, donde cinco chicos y una chica, intentaron tocar la gloria con sus dedos. En Cabra aún se recuerda el paso de Ignacio Sánchez Mejías, además se da la circunstancia de que es era la primera alternativa que se concedía en esa plaza.
Esta fecha de la alternativa de “Parejito” hace días que me ronda con dolor en el corazón, y por dos razones muy claras, que brevemente se las voy a explicar. Bueno, la primera ya ha quedado expuesta. La indolencia y el olvido imperdonable de la ciudad de Lucena por un hijo ilustre que deslumbró hasta al mismísimo Benito Mussolini, y que dejó boquiabiertos con su arte a media Europa. Pero otro olvido imperdonable es el que se viene manteniendo hacia un lucentino llamado Juan López “Juanele” que nació en 1928 y que desde que hizo la “mili” en Barcelona, vive allí llevando a Lucena en el corazón. El caso de “Juanele” es excepcional. Un extraordinario crítico taurino de prestigio internacional que se hizo a sí mismo (es autodidacta) y que a pesar de sus setenta y cinco años y algunos achaques de salud, sigue al pie del cañón, llevando a diario Lucena y Andalucía al corazón de los andaluces que viven en Cataluña, a través de los micrófonos de la emisora “Radio Sant Boi”. Juan López “Juanele” además, dirige en Barcelona la revista taurina “Caireles” y tiene además el mérito, de haber publicado la única biografía sobre el diestro lucentino Francisco López Parejo “Parejito”. Queda dicho desde “Larga cordobesa”, que en esta fecha tan señalada, un lucentino como yo se acuerde con cariño del pequeño gigante de la torería que fue “Parejito”, y también de su apasionado biógrafo, mi amigo en la distancia “Juanele”. Un recuerdo emocionado a “Parejito” y un abrazo para ti “Juanele”.