martes, 24 de mayo de 2011

FERIA 1ª DE ABONO: NOVILLADA SIN CABALLOS EN CÓRDOBA 23-5-2011


A destacar de este festejo el excelente juego del ganado de Los Guateles, propiedad de Miguel Báez  "El Litri", destacando por encima de todos el segundo ejemplar que quería comerse la muleta, haciendo el avión en varias ocasiones y que no estuvo a la altura el novillero cordobés "El Zorro", que tras una primera tanda templada por la mano derecha, terminó ahogando al novillo sin darle tiempo entre tanda y tanda. Pero aún así, el novillo respondía... aunque el chaval no consiguió templar los muletazos. Destacar su recibimiento portagayola.

El prieguense Miguel Ángel Serrano tampoco estuvo cómodo en ningún momento con un novillo muy noble. El que más me gustó si lugar a dudas fue el joven Rafael Reyes que pegó las dos mejores tandas al natural de la tarde llevándolo largo y muy templado. En ocasiones evidenció los nervios lógicos que supone torear en Córdoba, pero aún así estuvo francamente bien. Lástima que en esta ocasión no rematara con la espada.

Poco más que destacar del festejo, algunos pases buenos del triunfador Álvaro Sanlúcar que conectó con los tendidos. También pegaron alguna tanda meritoria los otros dos actuantes del cartel como fueron Chocolate y Tomás Campos.  
Fidel Núñez



lunes, 23 de mayo de 2011

EL MEXICANO IGNACIO GARIBAY SUFRIO UNA CORNADA EN EL MUSLO DERECHO EN SU REAPARICIÓN EN LAS VENTAS

Madrid. Domingo 22 de mayo. 13ª de la Feria de San Isidro. Plaza de las Ventas: Lleno. Tarde agradable y nublada. Se lidiaron 5 toros de la ganadería del Partido de Resines (antigua Pablo Romero), 1 de Nazario Ibañez y 1 de los Chospes, por devolución del segundo toro por falta de fuerza. Corrida bien presentada pero falta de casta y de fuerza. Abrieron plaza el mexicano Ignacio Garibay que reaparecía en Madrid después de nueve años (silencio y fuerte ovación y cornada en el muslo derecho). Serafín Marín (petición de oreja y vuelta al ruedo y silencio y un aviso) y Sergio Aguilar(palmas y palmas). Presidió el festejo Julio Martínez Moreno. Muchísimo publico mexicano en los tendidos, en un día en que en España se celebraban elecciones municipales y autonómicas.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
El torero mexicano Ignacio Garibay resulto ayer herido grave en el muslo derecho con una cornada muy fea, cuando muleteaba al cuarto toro, segundo de su lote, de nombre Morito, de 672 kilos, un cárdeno oscuro veleto muy guapo, mas grande que un trolebús, pero que no valía ni para tirar de las carretas en la Romería del Rocío. En el capote el toro salía suelto y con la cara arriba sin humillar. Era muy corretón y abanto pues mostró su mansedumbre barbeando las tablas de la barrera por toda la plaza. Vamos... un manso “pregonao” que no quería ni ver al caballo. Tuvo una lidia desordenada y descompuesta mas por la mansedumbre del elefante que por la eficacia de los toreros que hicieron bien su trabajo. Ignacio Garibay se dobló con el toro al inicio de la faena y, como era manso, lo sacó a los medios. Allí le atacó con oficio y valentía, pero el bicho embestía sin celo y con la cara arriba. A la salida de un pase de pecho el buey logró empitonar al torero por la parte exterior del muslo derecho infiriéndole una cornada que a la postre fue grave. El mexicano voló por los aires y recibió después en el suelo una enorme paliza, pues el bicho era manso pero con muy mala leche. Ignacio Garibay intentaba quitarse a la fiera de encima y en ese tira y afloja, el toro le dio en la boca un golpe con la pala del pitón que le tiró al suelo varios dientes. Ignacio Garibay arriesgó mas de la cuenta y el toro es que no valía la pena. Con la cornada en el muslo, sangre en la boca y sin inmutarse el torero mexicano hizo un acopio de valor inmenso y se fue por la espada. Con media estocada y cinco descabellos lo despacho al otro mundo, y él se fue como los toreros machos andando por su pié a la enfermería como si tal cosa... donde fue intervenido de urgencia.
Con su primero estuvo muy bien. Fue un toro que tenía un pelaje armiñado espectacular. Lo recibió con el capote aunque era muy abanto y tuvo un comportamiento de manso en el caballo. Lo toreó con quietud, sacándolo del tercio a los medios. El toro tenía sin embargo bondad y humillaba. Le dio una primera tanda con la derecha muy buena, aunque mejor fue la segunda por la ligazón... tanto que la plaza “crujió bonito” como dicen los mexicanos. Le dio el paso de las flores y le ligó otra serie rematando con un cambio de mano cuya emoción llegó de inmediato a los tendidos. La embestida del toro se fue viniendo abajo y era ya mas corta. Con la izquierda dio varias tandas pero sin ligar los muletazos ya que el bicho estaba echando la persiana. Esta circunstancia enfrió al público. Remató con otra serie con la derecha pero sin ligar. Dio un pinchazo sin soltar, estocada caída y descabello
Decepción con la corrida de los Pablo Romero, que ya no es ni sombra de lo que fue. Toros mansos como bueyes con una buena presentación pero nada más. Corrida con relleno de otras ganaderías, sin casta ni fuerza... un desastre mayúsculo. Una lástima, ya que los tendidos estaban muy poblados de banderas mexicanas y de mexicanos ilustres: compañeros de los medios de comunicación y gente del toro de México. Estaba Eloy Cavazos, el Zotoluco, acompañados de Cesar rincón y Sebastián Palomo Linares. Una tarde que parecía iba a ser una fiesta mexicana y que se torno dolorosa por la cogida de Garibay y muy aburrida y tediosa por el comportamiento de los toros que resultaron mansos, sin casta y sin fuerza. Mal comportamiento de los aficionados de Madrid al aplaudir al segundo toro de Garibay cuando apareció por chiqueros. Lo aplaudieron por su espectacular aspecto. Grande como un elefante con 672 kilos pero luego los aplausos se tornaron en pitos pues era un manso pregonao... y ahora ¿qué pasa?... Dónde se han ido los aplausos de salida?... y es que este público de Madrid peca de enterado, de ácido y mal educado... y de saber de toros mas que nadie, y en esto del toro no se puede decir nada hasta que el toro no salga del caballo. Aplicar eso de “caballo grande ande o no ande” no vale en la Fiesta... porque los toros no deben ser caballos, aunque este que salió ayer por toriles era en realidad un elefante que se había escapado del zoo. Pero los madrileños quieren mucho toro... cuanto mas pese mejor toro ya que eso es un grave y craso error... pues que les manden los bueyes que ahora tirarán de las carretas de la Romería del Rocío y que los toreen ellos si pueden.
Su hubiese que hablar del triunfador de la tarde sin duda ese fue el catalán Serafín Marin a quién en su primero, el público le pidió con timidez la oreja y se vio forzado a dar la vuelta al ruedo en recompensa a su valiente labor y a su esfuerzo pues estuvo siempre por encima del toro. Lo recibió muy bien con el capote con cuatro verónicas y una media extraordinarias. Sergio Aguilar hizo un quite por tafalleras muy ajustado lleno de emoción. Serafín Marín se llevo el toro a los medios lo citó de lejos y el bicho que parecía iba a ir bien, fue a su encuentro galopando. Le dio una tanda con la derecha muy templadita y buena. De nuevo lo citó de lejos y dos tandas más. Por la izquierda el toro se quedaba ya corto y algo descompuesto pero se tragó una tanda aunque el público estaba muy frío con el torero y no entraba en la faena. Al toro le costaba un mundo llegar al final de los pases. Acabó su labor con unas manoletinas muy ajustadas. Dio una estocada espectacular quedando prendido el torero del pitón derecho por el pecho. Ahí despertaron los tendidos y se dieron cuenta del esfuerzo del torero. Fueron unos segundos espeluznantes que presagiaban lo peor, ya que el torero catalán no lograba bajarse de los cuernos del bicho y una cornada en esa zona es mortal de necesidad. Todo quedó finalmente en un mal golpe, el torero dolorido, la camisa hecha unos zorros y el toro cayendo muerto en la arena a los pocos segundos. Hubo una tímida petición de oreja y dio la vuelta al ruedo. El segundo toro de Serafín no daba mas que cabezazos y tenía muy mala leche. El catalán se dobló con él con valentía arriesgando, pero donde no hay es imposible sacar nada. El toro se llamaba Joyero, pero no era una joya precisamente... ni siquiera bisutería, sino quincalla de la barata y mala. Murió de dos pinchazos, media estocada, tres descabellos y un aviso, premiando el frío público de Madrid al torero catalán con un sonoro silencio.
A Sergio Aguilar le tocó el peor lote. Anduvo decidido toda la tarde y lo intentó de veras... pero sus dos toros es que no tenían un pase. Este torero es un torero al que no le acompaña la suerte. Tiene un concepto muy puro y clásico del toreo, pero no pudo mostrarlo. Recibió sólo palmas en sus dos toros.
Parte médico de la cogida de Ignacio Garibay:
“Durante la lidia del 4º toro ha ingresado en la enfermería el matador de toros mexicano Ignacio Garibay con: herida por asta de toro con orificio de entrada en tercio medio cara externa de muslo derecho con una trayectoria hacia adentro y arriba de 25 cms que produce destrozos en los músculos tensor de la fascia lata, vasto externo y recto anterior, con orificio de salida en tercio superior cara anterior. Pronostico grave que le impide continuar la lidia. Intervenido en la Enfermería de la Plaza y se traslada a la clínica La Fraternidad.
 Fdo: Dr. García Padros. “

domingo, 22 de mayo de 2011

LA UNION DE ABONADOS Y AFICIONADOS TAURINOS DE CÓRDOBA RECUPERA LAS TERTULIAS TAURINAS



La unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Córdoba, en su afán por recuperar y mantener la esencia de la fiesta, organiza las tradicionales tertulias taurinas que se celebrarán en el hotel  AC Córdoba Palacio, tras finalizar el festejo taurino de cada día, desde el martes 24 al sábado 28. En dichas tertulias, de entrada libre, participarán toreros, ganaderos, apoderados, veterinarios, periodistas y el propio público asistente para, entre todos, analizar el festejo del día. Se trata de una iniciativa para dar continuidad a algo que en algún momento dejó de hacerse y que brinda al aficionado la oportunidad de disfrutar de un buen rato hablando de toros y oyendo, en directo, las opiniones de los protagonistas y  otros personajes relevantes del mundo del toro.


        Por otro lado, los afiliados a la Unión de 
Abonados y Aficionados Taurinos contarán con un servicio gratuito de autobús que les llevará desde el real de la feria hasta la plaza de toros, los días 25, 26 y 27, con salida a las 18,30.
        Se puede contactar con la unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Córdoba, a través de Facebook en la cuenta “Aficionados Taurinos de Córdoba”.
               

lunes, 16 de mayo de 2011

MADRID 6ª DE FERIA: EL MEXICANO ARTURO SALDIVAR DEJO UN BUEN SABOR DE BOCA EN LAS VENTAS EN LA CONFIRMACIÓN DE SU ALTERNATIVA

Madrid. Domingo 15 de mayo. 6ª de la Feria de San Isidro. Plaza de las Ventas: Lleno hasta la bandera. Tarde agradable con algo de viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo (Corrida mal presentada, muy desigual, con mansedumbre, falta de casta y fuerza). Abrieron plaza: José Antonio Morante de la Puebla (silencio y silencio con un aviso). Alejandro Talavante (silencio con un  aviso y silencio) y el mexicano Arturo Saldivar que confirmaba su alternativa (ovación, leve petición de oreja y saludo desde el tercio, y fuerte ovación). Presidió el festejo Trinidad López Pastor. Se conmemoraba el día del Patrón de Madrid, San Isidro
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Decepción monumental ayer en Las Ventas por la corrida de Núñez del Cuvillo, que resultó un auténtico fiasco y desengaño para los aficionados que ayer acudieron a Las Ventas con el rebufo de triunfo que este hierro traía de la Feria de Sevilla, donde le fue incluso indultado el toro Arrojado lidiado por José María Manzanares. Lo que ayer se vio en Madrid fue un espejismo de lo que nos tiene acostumbrados esta ganadería. Seis toros mal presentados, feos y muy desiguales de aspecto que adolecieron de fuerza y de casta, pues apenas ninguno de ellos fue hacia adelante, a excepción del primero lidiado por el mexicano Arturo Saldivar, aunque fue un toro manso encastado, que desde que salió apretaba para adentro y salía muy suelto tanto de los engaños como del caballo. En todo caso, toda la corrida tuvo un lamentable tinte de mansedumbre. Arturo Saldivar dejo una muy buena tarjeta de presentación en Madrid, demostró que es un valiente, que tiene ganas y que tira adelante con seguridad y firmeza, pues estuvo por encima de sus dos toros.
Con el primero estuvo muy dispuesto desde el primer momento, pues aunque el toro no era precisamente para triunfo,  él le puso lo que este no tenía. El toro se llamaba Aguador, un colorado chorreado de 534 kilos, que era manso pero encastado, apretaba para los adentros, no se entregó en el caballo y se dolió mucho en banderillas. Morante de la Puebla confirmó la alternativa a Arturo Saldivar cediéndole los trastos. Brindó el toro al empresario mexicano Saddi Valleres. Comenzó la faena con una tanda de muletazos de rodillas en el centro del ruedo, llenos de emoción y ganas, que levantaron los aplausos del público de Madrid. Dio una primera tanda con la derecha muy buena con un concepto del toreo clásico,  bueno y de verdad, bajándole la mano al toro y llevándolo metido en la muleta. Demostró que posee un inmenso valor pues se pasaba al toro muy cerquita del cuerpo… tanto que llenó los tendidos  de exclamaciones por el miedo que estaba haciendo pasar al respetable. El toro tenía poca fuerza, pues con la izquierda ya empezaba a acusar el cansancio, no obstante el torero mexicano logró darle unas muy buenas tandas por ese lado, muy seguro de sí mismo y con las ideas muy claras, pero al bicho le faltaba clase. Le dio dos tandas mas por la derecha, con la muleta arrastrándola por la arena, pero el toro tenía ya una embestida muy descompuesta. Remató la faena con unas manoletinas muy ajustadas, quedándose muy quieto  y jugándose la vida. Estaba claro que Saldivar vino ayer a Madrid a decirnos a todos que él era torero y que era de México, y se puso el mundo por montera. Tumbó al toro de una estocada casi entera, que le valió una fuerte ovación, leve petición de oreja y saludo desde el tercio.
A su segundo toro lo recibió con el capote a pies juntos pasándoselo muy cerquita. Cuando sacó al toro del caballo le hizo un quite por chicuelinas muy ajustado que sembraron los tendidos de escalofríos, y es que Asturiano, que así se llamaba el toro, mostraba su mansedumbre tirando para los adentros a la querencia de las tablas. Comenzó su faena en el centro del ruedo citando al toro con el cartucho de “pescao”. El toro vino al galope de lejos y le dio tres pases cambiados muy ajustados y espectaculares, que pusieron de nuevo al público de pié, pues vieron como este hombre tenía un valor descomunal a prueba de bombas. Le dio cuatro tandas de naturales con la izquierdas a cada cual mejor, con las que consiguió quitarle al público el enorme enfado que tenía con los toros de Núñez del Cuvillo. Acabó su faena con dos tandas con la derecha que el toro se tragó a duras penas. Muletazos muy ajustados, arriesgando lo indecible, pues Saldivar vino a cortar orejas, pero el toro cerró la persiana y se negó a embestir más. Lo tumbó de dos pinchazos y estocada caída, que le valieron para recoger una mas que merecida ovación de reconocimiento del público de Madrid.
Del resto de la corrida nada bueno  se puede contar ya que los toros lidiados por Morante eran dos mansos sin fuerza ni clase ninguna. Solo detalles sueltos de belleza y torería. Un trincherazo a su primero primoroso. Pero el público estaba ya en contra del toro, pues su presentación no correspondía desde luego al toro que hay que traer a Madrid, ya que tenía cara de novillo, motivo por el que el respetable se enfadó muchísimo al no ser devuelto el toro cuando perdía las manos al salir del caballo. Además el toro hincó los cuernos en el suelo y se dobló el cuello haciéndose daño. Una vez tullido la cosa se puso imposible, pues el público no hacia mas que bronquear al presidente, y Morante viendo que nada de lo que hacía era apreciado por el personal, tiro por la calle de en medio  y lo mandó al otro mundo de un pinchazo hondo y descabello. Silencio. Con el segundo de su lote tampoco tuvo fortuna, ya que lo estuvo desarmando continuamente por los tornillazos que daba a la salida de los pases, que cantaban la mansedumbre que arrastraba. Tres pinchazos y estocada entera caída. Silencio
La actuación de Alejandro Talavante, que ofició como testigo en la confirmación de Saldivar, fue muy parecida a la de Morante. Su primer toro fue protestado de salida por falta de cara y presentación, tanto que el público le pitó cuando quiso brindarles el toro. Es lo que se llama un brindis con división de opiniones. Comenzó con estatuarios y lo desarmó afeándole la acción. El toro manseaba y tenía poca fuerza. El desánimo cundió por los tendidos y se apoderó de la plaza. Talavante lo vio claro. Trasteó al toro hasta dejarlo sonámbulo y de tres pinchazos y una estocada caída lo mandó al mas allá. Silencio.  Su segundo toro era brutote y tenía una embestida descompuesta, echando siempre las manos por delante. Salía del caballo escopeteado. En banderillas se dolió bastante y esperaba a los banderilleros cortándole el viaje. En la muleta se volvía en las manos con mucho peligro y dificultades. El toro parecía al menos que tenía interés y emoción… hasta que se le fue la fuerza como a la gaseosa. Talavante acabó con él de estocada caída y descabello. Silencio.
Tarde aciaga para el ganadero Álvaro Núñez del Cuvillo, que se equivocó llevando a Madrid una corrida más propia de plazas de segunda que de la capital del mundo. Precisamente donde ayer triunfó un torero mexicano llamado Arturo Saldivar que dejó un sello de torero de mucho valor, con una tauromaquia clásica y honda… y sobre todo, una ilusión enorme por triunfar en este oficio de torero.

domingo, 15 de mayo de 2011

TREINTA Y CINCO AÑOS DESPUES DE SU BODA EL CORDOBES Y MARTINA VISITAN LA ERMITA DE BELÉN ANTE CUYA IMAGEN SE CASARON



El día 11 de Octubre de 1975, Manuel Benítez “El Cordobés” y Martina Fraisse contrajeron matrimonio en Palma del Río, en la ermita de Ntra. Sra. de Belén, Patrona del pueblo.
Como padrinos actuaron Angelita, hermana del diestro y Sebastián Almagro, piloto y amigo personal de la pareja.
La novia llegó  antes a la ermita y se las vio y deseo para llegar hasta el altar ya que los vecinos de la localidad habían tomado posiciones desde primeras horas de la tarde. Al rato apareció “El Cordobés” que fue entrado a hombros por la ingente cantidad de personas que abarrotaba la pequeña iglesia y que ocasionó numerosos destrozos en  bancos y puertas.
La boda fue todo un acontecimiento social. Prensa de toda España se dio cita en el templo aunque algunos llegaron con el tiempo justo, pues Manuel Benítez anunció el enlace, por sorpresa,  la misma mañana en Madrid.
Después de la ceremonia todos los invitados se trasladaron a la finca de Villalobillos a celebrar el feliz acontecimiento, durando la fiesta hasta el día siguiente.
Han pasado algo más de treinta y cinco años y el matrimonio continúa unido y feliz.
Nunca jamás habían vuelto a la ermita hasta la tarde del pasado día seis que se presentó en la explanada un libro que ha editado el Ayuntamiento de Palma del Río y regaló al diestro con motivo de su 75 aniversario.
Esa tarde el matrimonio visitó la ermita y oró unos momentos ante la Imagen de la Virgen de Belén Patrona de Palma.
Hay, pues, entre ambas fotos, más de treinta y cinco años, y parece ser que el mismo amor.- L.R.G. .- (Fotos Ladis )

lunes, 9 de mayo de 2011

SEVILLA 15ª Y ÚLTIMA DE FERIA: EL MEXICANO ISRAEL TELLEZ NO PUDO MATAR AL SEXTO DE LA TARDE AL NO DEJARSE EL TORO



Sevilla. Domingo 8 de mayo. 15ª y última de Feria. Plaza de la Maestranza: Casi tres cuartos de entrada. Tarde soleada y calurosa. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Eduardo Miura (Corrida bien presentada, con el encaste propio de este hierro). Abrieron plaza: José Luis Moreno (palmas y un aviso, y  palmas). Rafaelillo (un aviso y vuelta al ruedo y silencio) y el mexicano Israel Téllez, que debutaba en Sevilla (palmas y sexto toro a los corrales sin matar con tres avisos). Presidió el festejo Fernando Fernández Figueroa. Mucho público mexicano en los tendidos.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Nunca en toda mi vida de aficionado había visto lo que ayer ocurrió en la Plaza de Toros de la Maestranza. Un toro al que es casi imposible matarlo. Un toro que no se dejó matar. El toro fue mentiroso desde luego, pues se dejó torear por el torero mexicano Israel Téllez, que estuvo toda la tarde muy voluntarioso. Es verdad que el toro tenía una embestida muy descompuesta pues entraba y salía de los engaños dando saltos y cabezazos, pero Téllez aguantó el tipo le hizo frente con firmeza  y al menos pudo torearlo, cosa que Rafaelillo no pudo hacer con el cuarto (segundo de su lote) , pues era una auténtica alimaña. Higuerito era el nombre del que le tocó en suerte a Téllez, un castaño grandote de 626 kilos al que el torero banderilleó con sencillez y corrección. Téllez además brindó el toro a su padre que estaba en uno de los tendidos. El toro al menos permitió al torero estar allí en el ruedo buscándole las vueltas con valentía y se dejó torear incluso pudo darle cinco tandas por la derecha. Al salir de la tela Higuerito se rajó, cantó la gallina,  se declaro manso y salió escopeteado a las tablas. El torero se fue a por la espada y comenzó a tener dificultades para cuadrarlo. Sonó el primer aviso y el toro se puso a dar vueltas al trote vivo al ruedo muy pegadito a tablas buscando la salida y el torero con el estoque detrás de él y no lograba sobrepasarlo. Sonó el segundo aviso y Téllez estaba ya extenuado por la carrera que el toro estaba ganándole (ya iban por la cuarta vuelta sin parar). Israel Téllez estaba absolutamente alucinado pues en la vida, ni él ni nadie había visto que un toro de Miura pudiera ser corredor de maratón. El mexicano se vio impotente y desbordado por los acontecimientos. El toro llevaba ya dadas cinco vueltas y el presidente del festejo haciendo la vista gorda a ver si lograba cazar al toro con una pescuecera, pero es que el torero no acertaba a meterle la espada cuando el toro pasaba por su lado con un trotecillo cochinero como una exhalación. Después de cinco vueltas, el toro se paró un momento a la altura de toriles en la segunda ralla, y Téllez se fue corriendo para allá y logró darle solo un pinchazo barriguero. El mexicano se vio impotente y sin recursos para hacer frente a un manso con un comportamiento similar. Intentó descabellarlo sin éxito en los medios y el presidente viendo que aquello tenía difícil arreglo mandó que sonase el tercer aviso, con lo que los cabestros se llevaron al toro vivo y muy cansado de correr la maratón a los corrales.
Su segundo toro fue un trolebús con cuernos. Un auténtico mastodonte de nombre Canelito, castaño de 670 kilos de peso. Han leído bien, 670 kilos. Fue el sobrero pues a Galguero (de 650 kilos) lo devolvieron a corrales ya que parecía que se había lesionado nada mas salir. El sobrero era un toro que por sus dimensiones son dos toros de los de México… una barbaridad… Israel Téllez lo toreó bien pues el toro era noblón y no sacó la fiereza de sus hermanos de camada. Era casi tan grande como el jamelgo que montaba el picador que tuvo que emplearse para bajarle los humos al mastodonte. Téllez brindó al público y se puso a torearlo, pero el toro era demasiado noblón y tuvo una embestida muy sosa. Los tendidos bostezaban de aburrimiento, pues el torero mexicano hizo una faena de prudencia procurando no atacar al toro para que no se convirtiera en alimaña. Cuadró al toro y lo mató de un pinchazo, media y estocada casi entera, y murió después de entrar cinco veces a descabellar. El público premio su esfuerzo con palmas.
Nadie en los tendidos entendía como se le puede  echar dos bichos como esos a un torero mexicano que no está acostumbrado al toro de España. Ponen a un muchacho  que quiere abrirse camino en España con una corrida de Miura de estas características como la que ayer se lidió en el coso del Baratillo, con la que es casi imposible triunfar. Si para un torero español ya es un grave inconveniente torear a toros como estos, para un torero como Israel Téllez, con oficio y profesionalidad, pero acostumbrado a un toro mas pequeño y menos conflictivo  en comparación con los mastodontes a los que ayer se tuvo que enfrentar, es como cuando mandaban a los cristianos a enfrentarse a los leones en el circo de Roma. Las cuentas son claras. Si sumamos los pesos de sus dos toros salen cerca de 1300 kilos de toro, y eso son tres toros y medio de los de México. ¿En qué se está convirtiendo la Fiesta… en un circo romano?... en fin esta es una reflexión que dejo ahí para quien quiera leerla.
Lo mejor de la tarde fue la actuación de Rafaelillo a su primero de nombre Dador un cárdeno de 578 kilos, al que le hizo una faena vibrante de emoción y valor. Lo recibió fenomenalmente a la verónica volando muy viene el capote. El toro iba muy bien con el capote.  Tuvo además muy buena lidia por parte de la cuadrilla del torero murciano. El toro parecía que iba a embestir, pero en los primeros lances por bajo con los que el torero obligó a humillar al toro, el bicho se encabritó y cambió su comportamiento de manera radical. Empezó a quedarse corto en la muleta por el pitón derecho cortando el viaje. Por la izquierda el toro quería quitarle la cartera al torero, se revolvía en un palmo de terreno, pero Rafaelillo se fajó con él como los domadores de leones. El bicho era un pedazo de cabrón… pues alargaba el pescuezo a la salida de la embestida intentando enganchar al torero por la chaquetilla. Un regalito de toro. Pero Rafaelillo logró una faena llena de emoción y peligro, hecha con una tauromaquia antigua, de tragarle al toro lo indecible batiéndose el cobre con él. Rafaelillo estuvo muy valiente. Al entrar a matar le arrancó la manga izquierda y la hombrera de la chaquetilla. En el momento de sonar el primer aviso Rafaelillo le dio una estocada tapabocas con la que el toro rodó por el albero. Hubo una floja petición de oreja por lo que Rafaelillo tuvo que dar una vuelta al ruedo.  En su segundo toro que se llamaba Pies de Liebre lo tuvo muy claro el torero de salida. En el primer lance con el capote le dio un pechugazo al torero que le destrozó la taleguilla a la altura de la cadera. Una lástima pues el torero luego declaró que estaba estrenando el traje tabaco y oro, que entre uno y otro se lo dejaron echo unos zorros. Fue el alguacilillo con las plumas de su sombrero quien le hizo un quite providencial a Rafaelillo, que quedó en el suelo a merced de la fiera y salvó la vida de puro milagro. El toro no tenía ni un pase ni por la derecha ni por la izquierda. Era un toro asesino con muy mala leche, que iba a por el hombre y no a por los engaños. Ya tuvieron problemas con él para llevarlo al caballo y para banderillearlo, que se las vieron y se las desearon, y el torero sin dudarlo un instante, se fue a por la espada y se lo quitó de encima de una estocada y siete descabellos.
Tampoco tuvo suerte el cordobés José Luis Moreno esta tarde, que era además su primera corrida del año. No había lidiado nada desde el mes de septiembre del año pasado. Volvemos a hacer  la misma reflexión que hice antes: un torero de arte, de técnica, de valor y profesionalidad, tiene que aceptar corridas intoreables como esta de los miuras, para no pasar hambres y ponerse a torear a contraestilo y así poder estar en la Feria de Sevilla. El comportamiento de   sus dos toros fue muy parecido al del resto de la corrida. Ambos fueron algo toreables pero fueron de mas a menos y Moreno, que estuvo muy firme toda la tarde,  al menos no tuvo que sufrir las alimañas asesinas que hubo de soportar Rafaelillo. José Luis Moreno demostró que está en un buen momento, que tiene mucha técnica, profesionalidad y vergüenza, y que está curtido ya en mil batallas, pero que este no es el toro para su estilo de toreo puro y de arte. Así que todos esperamos que lo pongan mas veces en otras Ferias… y con ganaderías que lleven toros a los que se les pueda torear, pues para el circo romano y los leones… ya están los gladiadores ¿no creen?

domingo, 8 de mayo de 2011

SEVILLA 14ª DE FERIA: CURRO DÍAZ RESULTO CORNEADO EN LA PANTORRILLA EN EL QUINTO DE LA TARDE



Sevilla. Sábado 7 de mayo. 14ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Casi tres cuartos de entrada. Tarde agradable con algo de  viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Manuel González Sánchez-Dalp (encaste Núñez con Domecq). Corrida de desigual presentación, sin casta, ni raza, ni clase. Abrieron plaza: Juan Mora (palmas y palmas). Curro Díaz (ovación y ovación tras cornada) y David Fandila “El Fandi (ovación y palmas). Presidió el festejo Anabel Moreno Muela.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
El torero Curro Díaz resultó corneado ayer en la Maestranza mientras toreaba al quinto de la tarde. Fue el toro “Bejarano”, un castaño meano sin clase ni casta al que estaba logrando desengañarlo con la izquierda a base de naturales buenos y hondos, que a la postre serían tal vez de lo mejor de la tarde. El toro no engañó a nadie pues de salida mostró que no tenía casta ninguna. Desmontó de un arreón al picador y en banderillas era reservón con mala leche pues esperaba a todo lo que se le acercara para echarle mano. No tenía a penas transmisión y soseaba hasta el hastío. El torero lo fue metiendo en el canasto a base de medios muletazos. Logró darle una primera tanda de naturales muy buena. En la segunda tanda parecía que lo tenía ya desengañado y podría hacer carrera con él, pero fue cuando ocurrió el percance. A la salida de un natural se revolvió y logró engancharlo por la pantorrilla derecha a la altura de los machos, atravesándole el músculo gemelo. A Curro Díaz lo operaron en la enfermería de la plaza y la cornada aunque aparatosa por la abundante sangre que brotaba, parece que no reviste gravedad, aunque si que mantendrá unos días al torero en el dique seco. Su primer toro fue muy ancho de cuerna y se paraba mucho en el capote mugiendo constantemente porque no le gustaba que lo torearan. En el fondo todo lo que hacía era igual que hicieron todos sus hermanos de camada, falta de casta, falta de fijeza, perdía las manos y no se empleó para nada en el caballo.
En el terció de banderillas Manolo Monteliú puso dos pares de antología, pues hizo la suerte aproximándose con paso decidido al toro con los palos en la mano y arrancándose a pocos metros del toro para colocarle los palos de manera espectacular en todo lo alto. Tuvo que saludar montera en mano a la fuerte ovación del público. A este toro Curro Díaz le hizo todo cuanto buenamente pudo, pero no era este precisamente un toro de lucimiento ni de triunfo, pues no transmitía emoción y sí mucho aburrimiento, como el que tuvieron que pasar todos los espectadores que ayer se dieron cita en el coso del Baratillo, pues a pesar de ser una corrida de farolillos parecía el santo entierro, por los bostezos y las caras de tristeza que allí se vieron.
Lo cierto es que sobre el papel la corrida era atractiva por los reencuentros, pues Juan Mora volvía a la Maestranza después de once años de ausencia y también la ganadería de Manolo González Sánchez-Dalp que llevaba siete años sin anunciarse en la Feria. Pero todo fue un espejismo, pues resultó ser una tarde de toros aburridísima y cabreante ya que los toros adolecieron todos de casta, de raza y de clase. Eso si casi todos ellos era cornalones y playerones. En concreto el segundo en lidia de Juan Mora de nombre “Buscalíos”, era un colorao bragao muy ancho de sienes que parecía un taxi con las puertas abiertas, pero luego careció de fijeza, de movilidad y de raza. Juan Mora volvía a la Maestranza después de 11 años con una gran ilusión y ganas. Un torero veterano con 49 abriles en el esportón, de los que gusta verlo torear. Juan Mora acostumbra a montar la muleta con la espada de verdad desde el principio, y en su primer toro nos sorprendió a todos, pues después de hacer una faena aseada aunque aburrida y anodina, dio un trincherazo al bicho cerca de las tablas y lo mató sin avisar de una gran estocada que sorprendió al respetable pues no dejó a todos con la boca abierta. De nada le sirvió, pues el tercero de su cuadrilla se lo levantó con la puntilla y hubo de descabellar cinco veces.
Su segundo toro no tenía clase ninguna. Ya lo he dicho antes… muchos cuernos y ya está. Le costó recibirlo a la verónica pues “Buscalíos”  se quedó parado en toriles mirando al público encampanao. Juan que tenía muchas ganas de agradar brindó al público sabiendo que lo que tenía delante era un marrajo. Se puso a torearlo de entrada dándole dos tandas cortas con la derecha que evidenciaban la falta de clase del bicho. Con la izquierda iba todavía peor pues dio continuos enganchones por los cabezazos de protesta que daba a la salida del encuentro, ya con una embestida descompuesta. Total que lo mandó al otro mundo de una certera estocada. El torero después de despedirse del público se llevó en la montera un puñado de albero de la Maestranza.
David Fandila “El Fandi” estuvo espectacular en banderillas en su primero. Durante toda su lidia estuvo por encima del toro, pero es que en la suerte que él domina, la de las banderillas, demostró una vez mas que es el número uno del mundo. Un auténtico atleta. El toro al final de la faena hizo amago de querer irse a casa y fue cuando Fandila cogió el estoque y lo mandó a dormir el sueño eterno. Su segundo toro no era bueno ni siquiera para las banderillas. Con la muleta se quedaba corto y no le dejó al torero más opción que mandarlo al otro mundo de un estoconazo. En fin…una tarde para olvidar: aburrida, triste y algo desagradable por la cornada a Curro Díaz, que le obligará a recuperarse pronto ya que  tendrá que estar operativo para dentro de ocho días en Madrid, en la Feria de San Isidro. 

Parte facultativo de Curro Díaz: «Herida incisa por asta de toro en cara exterior tercio superior de la pierna derecha con dos trayectorias, una de siete centímetros hacia arriba que rompe el peroné en su tercio superior, y otra trayectoria hacia abajo de 15 centímetros de extensión que rompe fibras musculares del grupo tibial y los gemelos, con desgarro del paquete venoso tibial. Se procede a reducción y cerclaje con material reabsorbible de la fractura. Se suturan los grupos musculares con colocación de drenaje y férula de yeso para contención de la fractura. Pronóstico grave».

sábado, 7 de mayo de 2011

PRESENTADO EL LIBRO DE “EL CORDOBÉS”



Tan contento estaba Manuel Benítez con la publicación de este libro sobre su vida que asistió a la presentación del mismo  acompañado de su esposa Martina y sus cinco hijos. El acto, presidido por el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara, se celebró en ´Palma del Río, en la explanada de la ermita de Ntra. Sra. de Belén, Patrona del pueblo y donde “El Cordobés” y Martina contrajeron matrimonio hace treinta y cinco años.
 Este libro lo ha editado el Ayuntamiento de Palma del Río, cuna del V Califa del toreo, con motivo de haber cumplido el diestro setenta y cinco años. Numeroso público se dio cita en el lugar y disfrutó sobremanera cuando Manuel Benítez, con su peculiar estilo y simpatía, tomó la palabra para agradecer el gesto del Ayuntamiento hacia su persona. 

miércoles, 4 de mayo de 2011

SEVILLA 9ª DE FERIA: ESAÚ FERNÁNDEZ TOMA LA ALTERNATIVA Y CORTA DOS OREJAS



Sevilla. Martes 3 de mayo. 9ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Lleno. Tarde agradable con viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Pilar (encaste Juan Pedro Domecq). Corrida bien presentada, que dio diferente juego. Abrieron plaza: Morante de la Puebla (silencio,  pitos y un aviso). Manuel Jesús “El Cid” (ovación y saludo desde el tercio, y silencio) y Esaú Fernández, que tomaba la alternativa (oreja y oreja). Presidió el festejo Anabel Moreno Muela.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Corrida interesante la de El Pilar lidiada ayer en la Maestranza. Esaú Fernández, que tomaba la alternativa de manos de Morante de la Puebla, salió por la Puerta Grande del coso del Baratillo que da a la calle Iris, al cortar una oreja a cada uno de sus toros. El nuevo matador de toros de Camas, Esaú Fernández, se mostró toda la tarde muy despierto y tranquilo, haciéndole las cosas muy bien a sus dos toros. Al primero de la tarde lo recibió en toriles con una larga cambiada a portagayola. Tras una lidia muy aseada se llevó a cabo la ceremonia de la alternativa de manos del maestro Morante de la Puebla, actuando como testigo Manuel Jesús “El Cid”. Brindó con emoción su primer toro como matador a su padre que estaba en la barrera. Templó al toro por la derecha, con pases largos y hondos, una tanda larga y de calidad. Tanta que el director de la Banda del maestro Tejera arrancó con la música. Dio dos tanda con la izquierda con los trastos por bajo muy buenas, sacando al toro a la segunda ralla, donde dio otra tanda con la derecha. Sonaba la música pero un agarrón del toro a la muleta, fue motivo para que el díscolo y arbitrario director de la banda del maestro Tejera cortara la música de raíz a golpe rotundo de bombo, como si estuviera dando una regañina al torero. Una fea y mala costumbre la de este polémico músico, que tendría que limitarse a dirigir la banda y no  tomar un estúpido protagonismo que además no le corresponde, ya que con esos cortes violentos que suele llevar a cabo con frecuencia y de forma arbitraria en todas las corridas, condiciona al público creando opinión, molesta al torero que se está jugando la vida y también desconcentra al toro, que siempre mira hacia arriba.  Si este desconsiderado músico quiere dedicarse a la crítica taurina  que pida trabajo en un periódico o en una emisora de radio y se vaya, pero que no venga a la Plaza de Sevilla, como si se tratara de una estrella de la crítica taurina… Catetos y descerebrados los hay en todo el mundo, y en Sevilla hay uno que tiene anhelos de critico taurino y que dirige la banda del maestro Tejera… Como iba diciéndoles, Esaú Fernández dio otra tanda mas con la derecha con lentitud prepara la espada y tumba al toro de una certera estocada. El público premio su labor con una oreja. Es verdad que es un torero aun por hacer que aun tiene carencias, pero tiene personalidad y proyección. Hay que esperarlo.   
A su segundo toro lo recibe también en toriles, de una larga cambiada a portagayola, pues el nuevo torero de Camas venía a darlo todo en el día de su alternativa. Una vez metido el bicho en la tela le dio una tanda de verónicas muy lentas y buenas rematadas  con una media. Dirigió muy aseadamente la lidia de este toro; le hizo un quite para probarlo, pidió el cambió, y tras las banderillas de trámite se puso de nuevo a torear.  Se mostró de nuevo muy despierto, tranquilo,  ilusionado durante toda la faena. Dio cinco pases por la derecha y uno de pecho  con la pierna adelante con mucho gusto, como los buenos toreros, haciendo las cosas como Dios manda. Luego con la izquierda otra muy lenta rematando con un afarolado y un pase de pecho. Cambios de mano y trincherazos fueron los últimos destellos de una faena que ya estaba hecha. Cuadró al toro y le propinó una estoca fulminante que hizo rodar al morlaco a los pocos segundo por el albero del coso del Baratillo. Fue sacado a hombros por la Puerta Grande de la calle Iris, como es reglamentario si no se cortan tres orejas, que es cuando se abre la Puerta del Príncipe.
Morante de la Puebla anduvo desdibujado durante toda la tarde. Su primer toro tenía de salida muy buenas condiciones aunque apretaba para adentro.  Ocurrió la fatalidad de que diera una voltereta muy fea que debió dejar al bicho ligeramente lesionando pues le costó levantarse… o al menos le cambió el comportamiento. Es verdad que la cuadrilla del torero de la Puebla hizo a este toro una lidia desastrosa, descompuesta y con un gran desbarajuste, dando demasiados capotazos innecesarios tanto en el caballo como en banderillas, y claro todo eso luego lo acusó el toro en  la muleta. Comenzó Morante con unos ayudados por alto de bella factura. El toro tenía una embestida un tanto desconcertante, pues apretaba lo suyo para adentro. Morante le bajó las manos y el bicho cayó por los suelos. No hubo acople entre toro ni torero. Vamos es que  Morante no le gusto el toro desde que salió por toriles, y cuando él no lo ve no hay nada que hacer. Muy significativo que comenzara la faena con la espada de verdad montada en la muleta, con la que dio un pinchazo y con media estocada mando al bicho al otro mundo.
En su segundo toro hubo destellos morantistas de gran belleza. Seis verónicas de ensueño rematadas con una media prodigiosa, dándole el pecho al toro y girando la cadera con su sello tan personal. Tras una lidia rápida de trámite, comienza la faena por alto pegado a las tablas, lo saca de allí de un extraordinario trincherazo y una tanda larga de ocho muletazos de la firma, pero el torero no se encontraba a gusto. Entra a matar de media estocada y cuatro descabellos. Le dieron un aviso. Morante se va este año de la Feria de Sevilla con más pena que gloria, pues esta de ayer fue su última comparecencia.
Manuel Jesús “El Cid” tuvo en su primero a un toro muy cambiante  que no acababa de definirse. Es verdad que el toro era un pelín abanto y costó meterlo en el caballo, algo que apuntaba su carácter de manso. El Cid dio dos tandas con la derecha extraordinarias y probó al bicho por la izquierda. El toro no hacía mas que mirarlo a las piernas y medirlo hasta que hizo por él y logró desarmarlo. Dio aun tres tandas más por la derecha, que remata con unos extraordinarios pases de pecho. De nuevo el director de la banda del maestro Tejera toma protagonismo y da el bombazo, y el torero se lo reprocha. Este músico es que es idiota y en su casa aun no se lo han dicho. Eso no se puede hacer mientras un torero se juega la vida delante del un toro. El Cid cuadra al toro, hace muy bien la suerte y da una gran estocada a volapié que deja al toro en el suelo. Fue ovacionado por el público que le reconoció su labor. El torero saludó desde el tercio.
Su segundo toro  de nombre “Dudoso”, fue un burraco con mas pelo blanco que negro, un pelaje que influyó en el que el público tomara partido por el toro en contra del torero. Verdaderamente fue un toro interesante, pues  era pronto y se movía,  pero tenía muchos defectos y también muchas teclas que tocar y que El Cid supo pulsar. Fue un toro basto y pechugón con 590 kilos de peso. El Cid bregó muy bien con él, pues es un torero con poder y técnica, pero el público de Sevilla le exigió ayer mas de la cuenta y como digo, tomó partido por el toro sin merecérselo. Lo despacho de un pinchazo y una estocada casi entera. El público lo premió con un despreciativo e injusto silencio.  

martes, 3 de mayo de 2011

SEVILLA: INSUFRIBLE CORRIDA DE EL VENTORRILLO EN LA 8ª DE FERIA

 
Sevilla. Lunes 2 de mayo. 8ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Lleno. Tarde nublada con algo de  viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Ventorrillo (encaste Juan Pedro Domecq). Corrida bien presentada, pero muy descastada y mansa. Abrieron plaza: Julián López “El Juli” (silencio y ovación con saludo desde el tercio). Miguel Ángel Perera (silencio y un aviso, y palmas) y Daniel Luque (silencio y ovación). Presidió el festejo Fernando Fernández Figueroa. La Banda del maestro Tejera ni se estrenó.
 
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Esto de la Fiesta de los Toros es un espectáculo como poco… extraño,   y desde luego muy caro.  Digo extraño, porque es un espectáculo incómodo pero que se puede sobrellevar si se produce el milagro de hace dos días con los toros de Núñez del Cuvillo, en el que la incomodidad se borra por completo o la ignoras en aras de la belleza y el arte del espectáculo del que estas disfrutando. Pero si sale por toriles una mansada de cabestros de El Ventorrillo como la que ayer salió en la Maestranza, se puede convertir en un espectáculo caro, incómodo y muy aburrido. Puede pasar lo que nos pasó a todos los que estábamos en el coso del Baratillo… que salimos de allí todos y todas con cara de tontos, pues además de habernos gastado un dineral en ir a ver una corrida de postín, estábamos mas cabreados que una mona. Todos esperábamos que tanto El Juli, como Perera y Luque vendrían a intentar dar la réplica a Manzanares tras su glorioso triunfo del otro día, pero los tres toreros chocaron con un imponderable: no había toros, pues lo que salió por toriles eran seis cabestros y alguno de ellos con muy mala leche. Decir que los tres toreros estuvieron toda la tarde muy dispuestos, intentando superar las adversidades de la falta de casta de los toros de El Ventorrillo, pero chocaron con lo imposible, pues de donde no hay no se puede sacar nada.
El público además tenía ganas de ver torear, pues nada mas aparecer Julián López “El Juli” en la arena para recibir a su primero, recibió una fuerte y cariñosa ovación de un público sevillano que sabe agradecer los esfuerzos de los toreros buenos. El primer toro de El Juli se llamaba “Infame”, un colorado ojo perdiz que hizo honor a su nombre, pues desde el primer momento el toro medía al torero, que tras llevarlo al caballo le dio un quite por chicuelinas muy bueno. El toro fue a peor tras las banderillas, pues se le revolvía en un palmo de terreno con ganas de echarle mano al torero. Fue desarrollando sentido, algo que ya cantó en el capote. El torero lo intentó por la derecha y por la izquierda pero es verdad que era “infame” por ambos lados… un toro muy complicado hasta para estar delante de él,  y El Juli viendo que era imposible ir a mas se fue a por la espada y lo tumbó de una estocada. Su segundo parecía que iba a enderezar la tarde, pues de salida tenía movilidad  e iba largo con el capote, aunque apretaba para adentro. Al salir del caballo El Juli prueba al toro y la decepción cundió por los tendidos, pues salía desentendido del percal y de la pelea, buscando la puerta de salida. Le dio dos buenas tandas con la derecha y Peluco, que así es como se llamaba este cabestro negro bragao y burraco, se puso a escarbar en el albero como si quisiera encontrar un tesoro. Le dio luego una buena tanda con la izquierda al natural, pero en la segunda intentona el toro ya empieza a defenderse, pasando rebrincado y con la embestida descompuesta. EL Juli vio el momento de atacarle a fondo y lo obligó bajándole la mano y  el toro cantó la gallina definitivamente  y se rajó marchándose escopeteado a las tablas buscando la puerta por donde había entrado. El Juli fue a por la espada y lo tumbó de una certera estocada casi entera. El torero saludó desde el tercio a una fuerte ovación del público que supo reconocer el esfuerzo que había hecho.
Miguel Ángel Perera se llevó tal vez el lote más impresentable de los tres. Si malos fueron los de sus compañeros de cartel, lo suyo fue infumable. Su primero de salida se quedaba corto en el capote y apretaba para adentro, mostrando sin vergüenza ni pudor ninguno lo que realmente era: más manso que una cabra. Le dieron sus dos puyazos e intentaron avivarlo en banderillas. De nada sirvió pues en la muleta gazapeaba y daba tornillazos en el embroque. Era un toro manso, descastado pero con fuerza, que no dejaba de escarbar en el albero como todos sus hermanos de camada: buscadores de tesoros. Desarmó al torero de un cabezazo cuando intentaba comenzar a torearlo con la izquierda. Salía de la muleta mirando a toriles como si suspirara por salir corriendo para allá. Perera puso empeño en torearlo pero es que era prácticamente imposible hacerlo. Con la espada pinchó dos veces, le dieron un aviso y lo tumbó de media. El segundo de su lote fue un toro pintoresco de aspecto: un salinero de capa y  de nombre Novedoso. Se paraba de salida en el capote midiendo al torero. El banderillero Joselito Gutierrez le puso dos pares de banderillas de antología que le obligaron a desmonterarse por los aplausos del público de la Maestranza, que sabe siempre ver los detalles buenos y toreros. Al segundo pase con la muleta el toro se desentendía de lo que allí estaba pasando, como si la cosa no fuera con él. A esas alturas de corrida el público ya estaba bastante cabreado y se hicieron presentes los primeros pitos y las palmas de tango, pues se sentían estafados y mostraban de tal forma su indignación. Perera se esforzó lo indecible por torearlo pero es que el toro era un cabestro. Lo tumbó de una certera estocada en todo lo alto.
A Daniel Luque, que cerraba la terna, le paso lo mismo que a sus compañeros de cartel, que por más que se esforzó en agradar y torear a los dos marmolillos no pudo hacer nada. A su primero lo picó extraordinariamente bien Benito Quinta, que demostró con el palo torería y dominar la montura del caballo. Fue banderilleado a palo por pasada, como si los subalternos fueran rejoneadores a pie, porque el bicho eran manso pero no era tonto y tenía mala leche. El toro estuvo a punto de echar mano a Luque en el primer desplante con el que comenzó su faena. Creía que podría hacerle algo pues este su primer toro, tercero en lidia, daba al menos alguna opción de poder torearlo. Hizo faena a base de empeño, toreándolo por derecho en torero, pero de nada le valió pues le dio cuatro pinchazos y un bajonazo infame, con el que mandó al animalito a la otra vida. Su segundo toro, sexto de la tarde, echaba las manos por delante con la cara arriba en el capote cosa que no gustó nada al respetable.  Fue muy protestado por el público que ya nadaba en la indignación y en insultos al presidente del festejo, por negarse a echarlo para atrás a pesar de que se caía cada vez que entrababa al caballo. Para colmo el joven Daniel Luque se le ocurre brindar este cabestro al público de Sevilla, que en vez de agradecérselo, le propinó una fuerte pitada. ¿Dónde tenía la cabeza el torero… con este marrajo?...las cosas de la poca edad, digo yo.  Pasó lo que tenía que pasar que el público ya no se callaba, cuando el toro entraba y salía de la muleta descompuesto, con la cara arriba. Daniel Luque hizo un esfuerzo supremo con este toro, mayormente por justificarse ante un público como el de Sevilla, pero ya lo dije antes: donde no hay nada se puede sacar. En fin que aquello acabo con una rotunda estocada en todo lo alto, que al menos le valió para recibir una fuerte ovación de un público desengañado y aburrido. La gente se fue camino del Ferial, a presenciar la inauguración de la iluminación y a comerse con sus familias el “pescaito” frito. Los que llegaron desde la Maestranza… todos llevaban caras raras. Se les había puesto a todos la cara de tonto después de la corrida de ayer.

domingo, 1 de mayo de 2011

MANZANARES HACE HISTORIA EN SEVILLA: INDULTA UN TORO Y SALE POR LA PUERTA DEL PRINCIPE



Sevilla. Sábado 30 de abril. 6ª de Feria. Plaza de la Maestranza:  Lleno de no hay billetes. Tarde con claros y nubes. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Corrida bien presentada, con trapío y bravura, que dieron muy buen juego. Abrieron plaza: Julio Aparicio (pitos y pitos). José Antonio Morante de la Puebla (fuerte ovación y saludo desde el tercio y pitos) y José Mari Manzanares (indulta al primero y dos orejas). Presidió el festejo Julián Salguero Villadiego

Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Ayer recobré la fe y volví a creer en la Fiesta. Yo era hasta ayer un agnóstico dolorido, un descreído renegado… pero después de ver torear a Manzanares he vuelto a creer en esto, en la magia, en el milagro, en la gloria resucitada el mismo Dios bajado del cielo, que ayer tuvo que reencarnarse en José Mari Manzanares para redimirnos a los descreídos como yo, a los que habíamos perdió la fe en la Fiesta y en el toro. El torero alicantino hizo  la proeza histórica de indultar un toro en la Maestranza, un hecho que se produjo una única vez en la larga historia de esta legendaria plaza. Fue en el mes de mayo de 1968 con el toro del Marqués de Albaserrada de nombre Laborioso, lidiado por el maestro trianero, en aquellos años novillero, Rafael Astola. Manzanares ha logrado el milagro, la proeza de volver loca a Sevilla, de hacernos felices a los desgraciados, a los miserables, a los desarrapados, a los ricos y a los pobres, a los curas y a las monjas y todo ser viviente de cualquier capa social. Fue con el primer toro de su lote, un negro mulato de 500 kilos de peso y de nombre ya histórico: Arrojado. Mejor es imposible ya torear. Manzanares lo recibió muy bien lanceándolo a la verónica. Bien con el palo Chocolate, que fue aplaudido por el público. También tuvo que desmonterarse y saludar desde el tercio el banderillero Curro Javier por el par que le puso al toro.
José Mari Manzanares comenzó sacando al toro del tercio con una tanda con la derecha  extraordinaria, girando con la cintura  lentamente y dando unos muletazos de una factura bellísima. Tan bella que el maestro Tejera claudicó y se arrancó con pasodobles que inundaron hasta el último rincón de la Maestranza de torería y belleza. Después vino un aluvión de tandas con la derecha, muy relajadas y lentas, cambios de manos para rematar con la izquierda con uno de pecho de una belleza que levantó los tendidos. La gente no sabía la que le venía encima, pues el toro tenía mucha clase, trapío, fuerza, bravura, transmisión. Una muleta de seda… toreando despacio… una locura desatada en los tendidos, una borrachera de olés apasionados y pasodobles, naturales con la izquierda de ensueño, largos, lentos y hondos rematados con pases de pecho. La plaza de pie llena de gente feliz que se miran unos a otros sonriendo de incredulidad, porque tanta belleza de pronto no se podía creer. Cuatro tandas mas por la izquierda a cada cual mejor…¡ qué barbaridad!... esto nos es posible!...pero era verdad. Aquello que pasó ayer en el coso del Baratillo pasó de verdad, aunque tengan que pasar otros 43 años para que vuelva a ocurrir. El toro Arrojado de Nuñez del Cuvillo acudió a la muleta 72 veces sin mostrar cansancio. El público en los tendidos y graderíos de pié con los pañuelos blancos al viento, pidiendo el indulto al presidente, que en un principio se muestra remiso al no haberse entregado el toro del todo en el caballo. ¿Pero que toro aguanta 72 muletazos seguidos y esta dispuesto a seguir embistiendo de lejos permaneciendo con la boca cerrada?. El público seguía insistiendo pues Manzanares se puso de nuevo a torearlo dándole unos muletazos extraordinarios, y el presidente sacó el pañuelo de indulto y aquellos  fue la felicidad de todos los que allí estábamos. A Arrojado le espera ahora una vida tranquila en la dehesa, pues el ganadero Álvaro Núñez, que dio la vuelta al ruedo junto a Manzanares, ya le ha hecho un hueco en la ganadería como semental.
El segundo toro se llamaba Campanito, negro mulato de 522 kilos, que aunque fue un gran toro no dio el juego de Arrojado, pero si el suficiente como para que Manzanares le cortara las dos orejas. Lo toreó de la misma forma que el primero con un empaque y unas hechuras de torero bellísimas, que hicieron temblar hasta las bisagras de la Puerta del Príncipe. A esas alturas al maestro Tejera ya se lo habían llevado al manicomio y su banda no paraba de tocar, en una borrachera de toreo bueno, bueno de verdad. Una borrachera de belleza y de arte, porque mejor y con mas verdad es que no se puede torear ya. Un toreo que ya… humildemente no me atrevo ni a describir en esta crónica, pues aun se me pone la piel de gallina y me cuesta tragar la saliva. Manzanares cuadra al toro y le propina un puñetazo con la espada en todo lo alto que tumba al astado a los pocos segundos. A la gente se la llevan de los tendidos al Hospital Psiquiátrico directamente. Aquello era una locura, los tendidos gritando ¡torero! ¡torero! ¡torero!. Manzanares da la vuelta al ruedo en medio de esa locura con un ramo de romero en las manos, porque Sevilla sigue sin olvidar al maestro Curro, que ayer estaba allí en los tendidos presenciando el milagro. Sacaron al torero en volandas por la Puerta del Príncipe destrozándole el vestido. Los capitalistas lo logran meter por fin en la furgoneta para volver al hotel, pero los aficionados y jóvenes de la escuela taurina de Sevilla logran sacar al torero del interior del coche y lo llevan en volandas como a un Dios terrenal hasta el centro de la Avenida de Colón, con las estatuas de Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez y Curro Romero presenciando el milagro del pan y los peces. Tanta torería y tanto arte y belleza hacia muchos años que no se veían en Sevilla, y la Maestranza  era consciente de todo lo que acababa de producir. Esta noche nos va a costar a todos mucho trabajo poder conciliar el sueño, pues toreo como el de ayer es difícil que se produzca otra vez.
En cuanto a Julio Aparicio, que abría plaza, decir que esta fuera de cacho. Que no pudo con su primero ni con su segundo. Es verdad que a su primero le dio un quite extraordinario después de sacar al toro del caballo. Morante lo vio y le dio la replica con un quite prodigioso con la pata “p’adelante” muy templado y hondo, de un empaque y belleza propia de la firma. Aparicio fue pitado en sus dos toros y desde mi humilde opinión no está para nada.
Morante tuvo mala suerte con su lote, al primero lo toreó muy bien por la derecha pero por la izquierda se rebrincó y optó por la calle de en medio matando de pinchazo hondo y descabello. A su segundo es que no le pudo, pues el toro es verdad que dio una voltereta hincando los cuernos en el albero de la que posiblemente saliera perjudicado, paro ahí había toro, pero es que Morante montó desde un principio la espada de verdad y después de quitarle las moscas le dio otro pinchazo hondo y lo descabelló desligándose de su compromiso de una manera vergonzosa.