lunes, 9 de mayo de 2011

SEVILLA 15ª Y ÚLTIMA DE FERIA: EL MEXICANO ISRAEL TELLEZ NO PUDO MATAR AL SEXTO DE LA TARDE AL NO DEJARSE EL TORO



Sevilla. Domingo 8 de mayo. 15ª y última de Feria. Plaza de la Maestranza: Casi tres cuartos de entrada. Tarde soleada y calurosa. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Eduardo Miura (Corrida bien presentada, con el encaste propio de este hierro). Abrieron plaza: José Luis Moreno (palmas y un aviso, y  palmas). Rafaelillo (un aviso y vuelta al ruedo y silencio) y el mexicano Israel Téllez, que debutaba en Sevilla (palmas y sexto toro a los corrales sin matar con tres avisos). Presidió el festejo Fernando Fernández Figueroa. Mucho público mexicano en los tendidos.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Nunca en toda mi vida de aficionado había visto lo que ayer ocurrió en la Plaza de Toros de la Maestranza. Un toro al que es casi imposible matarlo. Un toro que no se dejó matar. El toro fue mentiroso desde luego, pues se dejó torear por el torero mexicano Israel Téllez, que estuvo toda la tarde muy voluntarioso. Es verdad que el toro tenía una embestida muy descompuesta pues entraba y salía de los engaños dando saltos y cabezazos, pero Téllez aguantó el tipo le hizo frente con firmeza  y al menos pudo torearlo, cosa que Rafaelillo no pudo hacer con el cuarto (segundo de su lote) , pues era una auténtica alimaña. Higuerito era el nombre del que le tocó en suerte a Téllez, un castaño grandote de 626 kilos al que el torero banderilleó con sencillez y corrección. Téllez además brindó el toro a su padre que estaba en uno de los tendidos. El toro al menos permitió al torero estar allí en el ruedo buscándole las vueltas con valentía y se dejó torear incluso pudo darle cinco tandas por la derecha. Al salir de la tela Higuerito se rajó, cantó la gallina,  se declaro manso y salió escopeteado a las tablas. El torero se fue a por la espada y comenzó a tener dificultades para cuadrarlo. Sonó el primer aviso y el toro se puso a dar vueltas al trote vivo al ruedo muy pegadito a tablas buscando la salida y el torero con el estoque detrás de él y no lograba sobrepasarlo. Sonó el segundo aviso y Téllez estaba ya extenuado por la carrera que el toro estaba ganándole (ya iban por la cuarta vuelta sin parar). Israel Téllez estaba absolutamente alucinado pues en la vida, ni él ni nadie había visto que un toro de Miura pudiera ser corredor de maratón. El mexicano se vio impotente y desbordado por los acontecimientos. El toro llevaba ya dadas cinco vueltas y el presidente del festejo haciendo la vista gorda a ver si lograba cazar al toro con una pescuecera, pero es que el torero no acertaba a meterle la espada cuando el toro pasaba por su lado con un trotecillo cochinero como una exhalación. Después de cinco vueltas, el toro se paró un momento a la altura de toriles en la segunda ralla, y Téllez se fue corriendo para allá y logró darle solo un pinchazo barriguero. El mexicano se vio impotente y sin recursos para hacer frente a un manso con un comportamiento similar. Intentó descabellarlo sin éxito en los medios y el presidente viendo que aquello tenía difícil arreglo mandó que sonase el tercer aviso, con lo que los cabestros se llevaron al toro vivo y muy cansado de correr la maratón a los corrales.
Su segundo toro fue un trolebús con cuernos. Un auténtico mastodonte de nombre Canelito, castaño de 670 kilos de peso. Han leído bien, 670 kilos. Fue el sobrero pues a Galguero (de 650 kilos) lo devolvieron a corrales ya que parecía que se había lesionado nada mas salir. El sobrero era un toro que por sus dimensiones son dos toros de los de México… una barbaridad… Israel Téllez lo toreó bien pues el toro era noblón y no sacó la fiereza de sus hermanos de camada. Era casi tan grande como el jamelgo que montaba el picador que tuvo que emplearse para bajarle los humos al mastodonte. Téllez brindó al público y se puso a torearlo, pero el toro era demasiado noblón y tuvo una embestida muy sosa. Los tendidos bostezaban de aburrimiento, pues el torero mexicano hizo una faena de prudencia procurando no atacar al toro para que no se convirtiera en alimaña. Cuadró al toro y lo mató de un pinchazo, media y estocada casi entera, y murió después de entrar cinco veces a descabellar. El público premio su esfuerzo con palmas.
Nadie en los tendidos entendía como se le puede  echar dos bichos como esos a un torero mexicano que no está acostumbrado al toro de España. Ponen a un muchacho  que quiere abrirse camino en España con una corrida de Miura de estas características como la que ayer se lidió en el coso del Baratillo, con la que es casi imposible triunfar. Si para un torero español ya es un grave inconveniente torear a toros como estos, para un torero como Israel Téllez, con oficio y profesionalidad, pero acostumbrado a un toro mas pequeño y menos conflictivo  en comparación con los mastodontes a los que ayer se tuvo que enfrentar, es como cuando mandaban a los cristianos a enfrentarse a los leones en el circo de Roma. Las cuentas son claras. Si sumamos los pesos de sus dos toros salen cerca de 1300 kilos de toro, y eso son tres toros y medio de los de México. ¿En qué se está convirtiendo la Fiesta… en un circo romano?... en fin esta es una reflexión que dejo ahí para quien quiera leerla.
Lo mejor de la tarde fue la actuación de Rafaelillo a su primero de nombre Dador un cárdeno de 578 kilos, al que le hizo una faena vibrante de emoción y valor. Lo recibió fenomenalmente a la verónica volando muy viene el capote. El toro iba muy bien con el capote.  Tuvo además muy buena lidia por parte de la cuadrilla del torero murciano. El toro parecía que iba a embestir, pero en los primeros lances por bajo con los que el torero obligó a humillar al toro, el bicho se encabritó y cambió su comportamiento de manera radical. Empezó a quedarse corto en la muleta por el pitón derecho cortando el viaje. Por la izquierda el toro quería quitarle la cartera al torero, se revolvía en un palmo de terreno, pero Rafaelillo se fajó con él como los domadores de leones. El bicho era un pedazo de cabrón… pues alargaba el pescuezo a la salida de la embestida intentando enganchar al torero por la chaquetilla. Un regalito de toro. Pero Rafaelillo logró una faena llena de emoción y peligro, hecha con una tauromaquia antigua, de tragarle al toro lo indecible batiéndose el cobre con él. Rafaelillo estuvo muy valiente. Al entrar a matar le arrancó la manga izquierda y la hombrera de la chaquetilla. En el momento de sonar el primer aviso Rafaelillo le dio una estocada tapabocas con la que el toro rodó por el albero. Hubo una floja petición de oreja por lo que Rafaelillo tuvo que dar una vuelta al ruedo.  En su segundo toro que se llamaba Pies de Liebre lo tuvo muy claro el torero de salida. En el primer lance con el capote le dio un pechugazo al torero que le destrozó la taleguilla a la altura de la cadera. Una lástima pues el torero luego declaró que estaba estrenando el traje tabaco y oro, que entre uno y otro se lo dejaron echo unos zorros. Fue el alguacilillo con las plumas de su sombrero quien le hizo un quite providencial a Rafaelillo, que quedó en el suelo a merced de la fiera y salvó la vida de puro milagro. El toro no tenía ni un pase ni por la derecha ni por la izquierda. Era un toro asesino con muy mala leche, que iba a por el hombre y no a por los engaños. Ya tuvieron problemas con él para llevarlo al caballo y para banderillearlo, que se las vieron y se las desearon, y el torero sin dudarlo un instante, se fue a por la espada y se lo quitó de encima de una estocada y siete descabellos.
Tampoco tuvo suerte el cordobés José Luis Moreno esta tarde, que era además su primera corrida del año. No había lidiado nada desde el mes de septiembre del año pasado. Volvemos a hacer  la misma reflexión que hice antes: un torero de arte, de técnica, de valor y profesionalidad, tiene que aceptar corridas intoreables como esta de los miuras, para no pasar hambres y ponerse a torear a contraestilo y así poder estar en la Feria de Sevilla. El comportamiento de   sus dos toros fue muy parecido al del resto de la corrida. Ambos fueron algo toreables pero fueron de mas a menos y Moreno, que estuvo muy firme toda la tarde,  al menos no tuvo que sufrir las alimañas asesinas que hubo de soportar Rafaelillo. José Luis Moreno demostró que está en un buen momento, que tiene mucha técnica, profesionalidad y vergüenza, y que está curtido ya en mil batallas, pero que este no es el toro para su estilo de toreo puro y de arte. Así que todos esperamos que lo pongan mas veces en otras Ferias… y con ganaderías que lleven toros a los que se les pueda torear, pues para el circo romano y los leones… ya están los gladiadores ¿no creen?

domingo, 8 de mayo de 2011

SEVILLA 14ª DE FERIA: CURRO DÍAZ RESULTO CORNEADO EN LA PANTORRILLA EN EL QUINTO DE LA TARDE



Sevilla. Sábado 7 de mayo. 14ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Casi tres cuartos de entrada. Tarde agradable con algo de  viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Manuel González Sánchez-Dalp (encaste Núñez con Domecq). Corrida de desigual presentación, sin casta, ni raza, ni clase. Abrieron plaza: Juan Mora (palmas y palmas). Curro Díaz (ovación y ovación tras cornada) y David Fandila “El Fandi (ovación y palmas). Presidió el festejo Anabel Moreno Muela.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
El torero Curro Díaz resultó corneado ayer en la Maestranza mientras toreaba al quinto de la tarde. Fue el toro “Bejarano”, un castaño meano sin clase ni casta al que estaba logrando desengañarlo con la izquierda a base de naturales buenos y hondos, que a la postre serían tal vez de lo mejor de la tarde. El toro no engañó a nadie pues de salida mostró que no tenía casta ninguna. Desmontó de un arreón al picador y en banderillas era reservón con mala leche pues esperaba a todo lo que se le acercara para echarle mano. No tenía a penas transmisión y soseaba hasta el hastío. El torero lo fue metiendo en el canasto a base de medios muletazos. Logró darle una primera tanda de naturales muy buena. En la segunda tanda parecía que lo tenía ya desengañado y podría hacer carrera con él, pero fue cuando ocurrió el percance. A la salida de un natural se revolvió y logró engancharlo por la pantorrilla derecha a la altura de los machos, atravesándole el músculo gemelo. A Curro Díaz lo operaron en la enfermería de la plaza y la cornada aunque aparatosa por la abundante sangre que brotaba, parece que no reviste gravedad, aunque si que mantendrá unos días al torero en el dique seco. Su primer toro fue muy ancho de cuerna y se paraba mucho en el capote mugiendo constantemente porque no le gustaba que lo torearan. En el fondo todo lo que hacía era igual que hicieron todos sus hermanos de camada, falta de casta, falta de fijeza, perdía las manos y no se empleó para nada en el caballo.
En el terció de banderillas Manolo Monteliú puso dos pares de antología, pues hizo la suerte aproximándose con paso decidido al toro con los palos en la mano y arrancándose a pocos metros del toro para colocarle los palos de manera espectacular en todo lo alto. Tuvo que saludar montera en mano a la fuerte ovación del público. A este toro Curro Díaz le hizo todo cuanto buenamente pudo, pero no era este precisamente un toro de lucimiento ni de triunfo, pues no transmitía emoción y sí mucho aburrimiento, como el que tuvieron que pasar todos los espectadores que ayer se dieron cita en el coso del Baratillo, pues a pesar de ser una corrida de farolillos parecía el santo entierro, por los bostezos y las caras de tristeza que allí se vieron.
Lo cierto es que sobre el papel la corrida era atractiva por los reencuentros, pues Juan Mora volvía a la Maestranza después de once años de ausencia y también la ganadería de Manolo González Sánchez-Dalp que llevaba siete años sin anunciarse en la Feria. Pero todo fue un espejismo, pues resultó ser una tarde de toros aburridísima y cabreante ya que los toros adolecieron todos de casta, de raza y de clase. Eso si casi todos ellos era cornalones y playerones. En concreto el segundo en lidia de Juan Mora de nombre “Buscalíos”, era un colorao bragao muy ancho de sienes que parecía un taxi con las puertas abiertas, pero luego careció de fijeza, de movilidad y de raza. Juan Mora volvía a la Maestranza después de 11 años con una gran ilusión y ganas. Un torero veterano con 49 abriles en el esportón, de los que gusta verlo torear. Juan Mora acostumbra a montar la muleta con la espada de verdad desde el principio, y en su primer toro nos sorprendió a todos, pues después de hacer una faena aseada aunque aburrida y anodina, dio un trincherazo al bicho cerca de las tablas y lo mató sin avisar de una gran estocada que sorprendió al respetable pues no dejó a todos con la boca abierta. De nada le sirvió, pues el tercero de su cuadrilla se lo levantó con la puntilla y hubo de descabellar cinco veces.
Su segundo toro no tenía clase ninguna. Ya lo he dicho antes… muchos cuernos y ya está. Le costó recibirlo a la verónica pues “Buscalíos”  se quedó parado en toriles mirando al público encampanao. Juan que tenía muchas ganas de agradar brindó al público sabiendo que lo que tenía delante era un marrajo. Se puso a torearlo de entrada dándole dos tandas cortas con la derecha que evidenciaban la falta de clase del bicho. Con la izquierda iba todavía peor pues dio continuos enganchones por los cabezazos de protesta que daba a la salida del encuentro, ya con una embestida descompuesta. Total que lo mandó al otro mundo de una certera estocada. El torero después de despedirse del público se llevó en la montera un puñado de albero de la Maestranza.
David Fandila “El Fandi” estuvo espectacular en banderillas en su primero. Durante toda su lidia estuvo por encima del toro, pero es que en la suerte que él domina, la de las banderillas, demostró una vez mas que es el número uno del mundo. Un auténtico atleta. El toro al final de la faena hizo amago de querer irse a casa y fue cuando Fandila cogió el estoque y lo mandó a dormir el sueño eterno. Su segundo toro no era bueno ni siquiera para las banderillas. Con la muleta se quedaba corto y no le dejó al torero más opción que mandarlo al otro mundo de un estoconazo. En fin…una tarde para olvidar: aburrida, triste y algo desagradable por la cornada a Curro Díaz, que le obligará a recuperarse pronto ya que  tendrá que estar operativo para dentro de ocho días en Madrid, en la Feria de San Isidro. 

Parte facultativo de Curro Díaz: «Herida incisa por asta de toro en cara exterior tercio superior de la pierna derecha con dos trayectorias, una de siete centímetros hacia arriba que rompe el peroné en su tercio superior, y otra trayectoria hacia abajo de 15 centímetros de extensión que rompe fibras musculares del grupo tibial y los gemelos, con desgarro del paquete venoso tibial. Se procede a reducción y cerclaje con material reabsorbible de la fractura. Se suturan los grupos musculares con colocación de drenaje y férula de yeso para contención de la fractura. Pronóstico grave».

sábado, 7 de mayo de 2011

PRESENTADO EL LIBRO DE “EL CORDOBÉS”



Tan contento estaba Manuel Benítez con la publicación de este libro sobre su vida que asistió a la presentación del mismo  acompañado de su esposa Martina y sus cinco hijos. El acto, presidido por el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara, se celebró en ´Palma del Río, en la explanada de la ermita de Ntra. Sra. de Belén, Patrona del pueblo y donde “El Cordobés” y Martina contrajeron matrimonio hace treinta y cinco años.
 Este libro lo ha editado el Ayuntamiento de Palma del Río, cuna del V Califa del toreo, con motivo de haber cumplido el diestro setenta y cinco años. Numeroso público se dio cita en el lugar y disfrutó sobremanera cuando Manuel Benítez, con su peculiar estilo y simpatía, tomó la palabra para agradecer el gesto del Ayuntamiento hacia su persona. 

miércoles, 4 de mayo de 2011

SEVILLA 9ª DE FERIA: ESAÚ FERNÁNDEZ TOMA LA ALTERNATIVA Y CORTA DOS OREJAS



Sevilla. Martes 3 de mayo. 9ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Lleno. Tarde agradable con viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Pilar (encaste Juan Pedro Domecq). Corrida bien presentada, que dio diferente juego. Abrieron plaza: Morante de la Puebla (silencio,  pitos y un aviso). Manuel Jesús “El Cid” (ovación y saludo desde el tercio, y silencio) y Esaú Fernández, que tomaba la alternativa (oreja y oreja). Presidió el festejo Anabel Moreno Muela.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Corrida interesante la de El Pilar lidiada ayer en la Maestranza. Esaú Fernández, que tomaba la alternativa de manos de Morante de la Puebla, salió por la Puerta Grande del coso del Baratillo que da a la calle Iris, al cortar una oreja a cada uno de sus toros. El nuevo matador de toros de Camas, Esaú Fernández, se mostró toda la tarde muy despierto y tranquilo, haciéndole las cosas muy bien a sus dos toros. Al primero de la tarde lo recibió en toriles con una larga cambiada a portagayola. Tras una lidia muy aseada se llevó a cabo la ceremonia de la alternativa de manos del maestro Morante de la Puebla, actuando como testigo Manuel Jesús “El Cid”. Brindó con emoción su primer toro como matador a su padre que estaba en la barrera. Templó al toro por la derecha, con pases largos y hondos, una tanda larga y de calidad. Tanta que el director de la Banda del maestro Tejera arrancó con la música. Dio dos tanda con la izquierda con los trastos por bajo muy buenas, sacando al toro a la segunda ralla, donde dio otra tanda con la derecha. Sonaba la música pero un agarrón del toro a la muleta, fue motivo para que el díscolo y arbitrario director de la banda del maestro Tejera cortara la música de raíz a golpe rotundo de bombo, como si estuviera dando una regañina al torero. Una fea y mala costumbre la de este polémico músico, que tendría que limitarse a dirigir la banda y no  tomar un estúpido protagonismo que además no le corresponde, ya que con esos cortes violentos que suele llevar a cabo con frecuencia y de forma arbitraria en todas las corridas, condiciona al público creando opinión, molesta al torero que se está jugando la vida y también desconcentra al toro, que siempre mira hacia arriba.  Si este desconsiderado músico quiere dedicarse a la crítica taurina  que pida trabajo en un periódico o en una emisora de radio y se vaya, pero que no venga a la Plaza de Sevilla, como si se tratara de una estrella de la crítica taurina… Catetos y descerebrados los hay en todo el mundo, y en Sevilla hay uno que tiene anhelos de critico taurino y que dirige la banda del maestro Tejera… Como iba diciéndoles, Esaú Fernández dio otra tanda mas con la derecha con lentitud prepara la espada y tumba al toro de una certera estocada. El público premio su labor con una oreja. Es verdad que es un torero aun por hacer que aun tiene carencias, pero tiene personalidad y proyección. Hay que esperarlo.   
A su segundo toro lo recibe también en toriles, de una larga cambiada a portagayola, pues el nuevo torero de Camas venía a darlo todo en el día de su alternativa. Una vez metido el bicho en la tela le dio una tanda de verónicas muy lentas y buenas rematadas  con una media. Dirigió muy aseadamente la lidia de este toro; le hizo un quite para probarlo, pidió el cambió, y tras las banderillas de trámite se puso de nuevo a torear.  Se mostró de nuevo muy despierto, tranquilo,  ilusionado durante toda la faena. Dio cinco pases por la derecha y uno de pecho  con la pierna adelante con mucho gusto, como los buenos toreros, haciendo las cosas como Dios manda. Luego con la izquierda otra muy lenta rematando con un afarolado y un pase de pecho. Cambios de mano y trincherazos fueron los últimos destellos de una faena que ya estaba hecha. Cuadró al toro y le propinó una estoca fulminante que hizo rodar al morlaco a los pocos segundo por el albero del coso del Baratillo. Fue sacado a hombros por la Puerta Grande de la calle Iris, como es reglamentario si no se cortan tres orejas, que es cuando se abre la Puerta del Príncipe.
Morante de la Puebla anduvo desdibujado durante toda la tarde. Su primer toro tenía de salida muy buenas condiciones aunque apretaba para adentro.  Ocurrió la fatalidad de que diera una voltereta muy fea que debió dejar al bicho ligeramente lesionando pues le costó levantarse… o al menos le cambió el comportamiento. Es verdad que la cuadrilla del torero de la Puebla hizo a este toro una lidia desastrosa, descompuesta y con un gran desbarajuste, dando demasiados capotazos innecesarios tanto en el caballo como en banderillas, y claro todo eso luego lo acusó el toro en  la muleta. Comenzó Morante con unos ayudados por alto de bella factura. El toro tenía una embestida un tanto desconcertante, pues apretaba lo suyo para adentro. Morante le bajó las manos y el bicho cayó por los suelos. No hubo acople entre toro ni torero. Vamos es que  Morante no le gusto el toro desde que salió por toriles, y cuando él no lo ve no hay nada que hacer. Muy significativo que comenzara la faena con la espada de verdad montada en la muleta, con la que dio un pinchazo y con media estocada mando al bicho al otro mundo.
En su segundo toro hubo destellos morantistas de gran belleza. Seis verónicas de ensueño rematadas con una media prodigiosa, dándole el pecho al toro y girando la cadera con su sello tan personal. Tras una lidia rápida de trámite, comienza la faena por alto pegado a las tablas, lo saca de allí de un extraordinario trincherazo y una tanda larga de ocho muletazos de la firma, pero el torero no se encontraba a gusto. Entra a matar de media estocada y cuatro descabellos. Le dieron un aviso. Morante se va este año de la Feria de Sevilla con más pena que gloria, pues esta de ayer fue su última comparecencia.
Manuel Jesús “El Cid” tuvo en su primero a un toro muy cambiante  que no acababa de definirse. Es verdad que el toro era un pelín abanto y costó meterlo en el caballo, algo que apuntaba su carácter de manso. El Cid dio dos tandas con la derecha extraordinarias y probó al bicho por la izquierda. El toro no hacía mas que mirarlo a las piernas y medirlo hasta que hizo por él y logró desarmarlo. Dio aun tres tandas más por la derecha, que remata con unos extraordinarios pases de pecho. De nuevo el director de la banda del maestro Tejera toma protagonismo y da el bombazo, y el torero se lo reprocha. Este músico es que es idiota y en su casa aun no se lo han dicho. Eso no se puede hacer mientras un torero se juega la vida delante del un toro. El Cid cuadra al toro, hace muy bien la suerte y da una gran estocada a volapié que deja al toro en el suelo. Fue ovacionado por el público que le reconoció su labor. El torero saludó desde el tercio.
Su segundo toro  de nombre “Dudoso”, fue un burraco con mas pelo blanco que negro, un pelaje que influyó en el que el público tomara partido por el toro en contra del torero. Verdaderamente fue un toro interesante, pues  era pronto y se movía,  pero tenía muchos defectos y también muchas teclas que tocar y que El Cid supo pulsar. Fue un toro basto y pechugón con 590 kilos de peso. El Cid bregó muy bien con él, pues es un torero con poder y técnica, pero el público de Sevilla le exigió ayer mas de la cuenta y como digo, tomó partido por el toro sin merecérselo. Lo despacho de un pinchazo y una estocada casi entera. El público lo premió con un despreciativo e injusto silencio.  

martes, 3 de mayo de 2011

SEVILLA: INSUFRIBLE CORRIDA DE EL VENTORRILLO EN LA 8ª DE FERIA

 
Sevilla. Lunes 2 de mayo. 8ª de Feria. Plaza de la Maestranza: Lleno. Tarde nublada con algo de  viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Ventorrillo (encaste Juan Pedro Domecq). Corrida bien presentada, pero muy descastada y mansa. Abrieron plaza: Julián López “El Juli” (silencio y ovación con saludo desde el tercio). Miguel Ángel Perera (silencio y un aviso, y palmas) y Daniel Luque (silencio y ovación). Presidió el festejo Fernando Fernández Figueroa. La Banda del maestro Tejera ni se estrenó.
 
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Esto de la Fiesta de los Toros es un espectáculo como poco… extraño,   y desde luego muy caro.  Digo extraño, porque es un espectáculo incómodo pero que se puede sobrellevar si se produce el milagro de hace dos días con los toros de Núñez del Cuvillo, en el que la incomodidad se borra por completo o la ignoras en aras de la belleza y el arte del espectáculo del que estas disfrutando. Pero si sale por toriles una mansada de cabestros de El Ventorrillo como la que ayer salió en la Maestranza, se puede convertir en un espectáculo caro, incómodo y muy aburrido. Puede pasar lo que nos pasó a todos los que estábamos en el coso del Baratillo… que salimos de allí todos y todas con cara de tontos, pues además de habernos gastado un dineral en ir a ver una corrida de postín, estábamos mas cabreados que una mona. Todos esperábamos que tanto El Juli, como Perera y Luque vendrían a intentar dar la réplica a Manzanares tras su glorioso triunfo del otro día, pero los tres toreros chocaron con un imponderable: no había toros, pues lo que salió por toriles eran seis cabestros y alguno de ellos con muy mala leche. Decir que los tres toreros estuvieron toda la tarde muy dispuestos, intentando superar las adversidades de la falta de casta de los toros de El Ventorrillo, pero chocaron con lo imposible, pues de donde no hay no se puede sacar nada.
El público además tenía ganas de ver torear, pues nada mas aparecer Julián López “El Juli” en la arena para recibir a su primero, recibió una fuerte y cariñosa ovación de un público sevillano que sabe agradecer los esfuerzos de los toreros buenos. El primer toro de El Juli se llamaba “Infame”, un colorado ojo perdiz que hizo honor a su nombre, pues desde el primer momento el toro medía al torero, que tras llevarlo al caballo le dio un quite por chicuelinas muy bueno. El toro fue a peor tras las banderillas, pues se le revolvía en un palmo de terreno con ganas de echarle mano al torero. Fue desarrollando sentido, algo que ya cantó en el capote. El torero lo intentó por la derecha y por la izquierda pero es verdad que era “infame” por ambos lados… un toro muy complicado hasta para estar delante de él,  y El Juli viendo que era imposible ir a mas se fue a por la espada y lo tumbó de una estocada. Su segundo parecía que iba a enderezar la tarde, pues de salida tenía movilidad  e iba largo con el capote, aunque apretaba para adentro. Al salir del caballo El Juli prueba al toro y la decepción cundió por los tendidos, pues salía desentendido del percal y de la pelea, buscando la puerta de salida. Le dio dos buenas tandas con la derecha y Peluco, que así es como se llamaba este cabestro negro bragao y burraco, se puso a escarbar en el albero como si quisiera encontrar un tesoro. Le dio luego una buena tanda con la izquierda al natural, pero en la segunda intentona el toro ya empieza a defenderse, pasando rebrincado y con la embestida descompuesta. EL Juli vio el momento de atacarle a fondo y lo obligó bajándole la mano y  el toro cantó la gallina definitivamente  y se rajó marchándose escopeteado a las tablas buscando la puerta por donde había entrado. El Juli fue a por la espada y lo tumbó de una certera estocada casi entera. El torero saludó desde el tercio a una fuerte ovación del público que supo reconocer el esfuerzo que había hecho.
Miguel Ángel Perera se llevó tal vez el lote más impresentable de los tres. Si malos fueron los de sus compañeros de cartel, lo suyo fue infumable. Su primero de salida se quedaba corto en el capote y apretaba para adentro, mostrando sin vergüenza ni pudor ninguno lo que realmente era: más manso que una cabra. Le dieron sus dos puyazos e intentaron avivarlo en banderillas. De nada sirvió pues en la muleta gazapeaba y daba tornillazos en el embroque. Era un toro manso, descastado pero con fuerza, que no dejaba de escarbar en el albero como todos sus hermanos de camada: buscadores de tesoros. Desarmó al torero de un cabezazo cuando intentaba comenzar a torearlo con la izquierda. Salía de la muleta mirando a toriles como si suspirara por salir corriendo para allá. Perera puso empeño en torearlo pero es que era prácticamente imposible hacerlo. Con la espada pinchó dos veces, le dieron un aviso y lo tumbó de media. El segundo de su lote fue un toro pintoresco de aspecto: un salinero de capa y  de nombre Novedoso. Se paraba de salida en el capote midiendo al torero. El banderillero Joselito Gutierrez le puso dos pares de banderillas de antología que le obligaron a desmonterarse por los aplausos del público de la Maestranza, que sabe siempre ver los detalles buenos y toreros. Al segundo pase con la muleta el toro se desentendía de lo que allí estaba pasando, como si la cosa no fuera con él. A esas alturas de corrida el público ya estaba bastante cabreado y se hicieron presentes los primeros pitos y las palmas de tango, pues se sentían estafados y mostraban de tal forma su indignación. Perera se esforzó lo indecible por torearlo pero es que el toro era un cabestro. Lo tumbó de una certera estocada en todo lo alto.
A Daniel Luque, que cerraba la terna, le paso lo mismo que a sus compañeros de cartel, que por más que se esforzó en agradar y torear a los dos marmolillos no pudo hacer nada. A su primero lo picó extraordinariamente bien Benito Quinta, que demostró con el palo torería y dominar la montura del caballo. Fue banderilleado a palo por pasada, como si los subalternos fueran rejoneadores a pie, porque el bicho eran manso pero no era tonto y tenía mala leche. El toro estuvo a punto de echar mano a Luque en el primer desplante con el que comenzó su faena. Creía que podría hacerle algo pues este su primer toro, tercero en lidia, daba al menos alguna opción de poder torearlo. Hizo faena a base de empeño, toreándolo por derecho en torero, pero de nada le valió pues le dio cuatro pinchazos y un bajonazo infame, con el que mandó al animalito a la otra vida. Su segundo toro, sexto de la tarde, echaba las manos por delante con la cara arriba en el capote cosa que no gustó nada al respetable.  Fue muy protestado por el público que ya nadaba en la indignación y en insultos al presidente del festejo, por negarse a echarlo para atrás a pesar de que se caía cada vez que entrababa al caballo. Para colmo el joven Daniel Luque se le ocurre brindar este cabestro al público de Sevilla, que en vez de agradecérselo, le propinó una fuerte pitada. ¿Dónde tenía la cabeza el torero… con este marrajo?...las cosas de la poca edad, digo yo.  Pasó lo que tenía que pasar que el público ya no se callaba, cuando el toro entraba y salía de la muleta descompuesto, con la cara arriba. Daniel Luque hizo un esfuerzo supremo con este toro, mayormente por justificarse ante un público como el de Sevilla, pero ya lo dije antes: donde no hay nada se puede sacar. En fin que aquello acabo con una rotunda estocada en todo lo alto, que al menos le valió para recibir una fuerte ovación de un público desengañado y aburrido. La gente se fue camino del Ferial, a presenciar la inauguración de la iluminación y a comerse con sus familias el “pescaito” frito. Los que llegaron desde la Maestranza… todos llevaban caras raras. Se les había puesto a todos la cara de tonto después de la corrida de ayer.

domingo, 1 de mayo de 2011

MANZANARES HACE HISTORIA EN SEVILLA: INDULTA UN TORO Y SALE POR LA PUERTA DEL PRINCIPE



Sevilla. Sábado 30 de abril. 6ª de Feria. Plaza de la Maestranza:  Lleno de no hay billetes. Tarde con claros y nubes. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Corrida bien presentada, con trapío y bravura, que dieron muy buen juego. Abrieron plaza: Julio Aparicio (pitos y pitos). José Antonio Morante de la Puebla (fuerte ovación y saludo desde el tercio y pitos) y José Mari Manzanares (indulta al primero y dos orejas). Presidió el festejo Julián Salguero Villadiego

Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Ayer recobré la fe y volví a creer en la Fiesta. Yo era hasta ayer un agnóstico dolorido, un descreído renegado… pero después de ver torear a Manzanares he vuelto a creer en esto, en la magia, en el milagro, en la gloria resucitada el mismo Dios bajado del cielo, que ayer tuvo que reencarnarse en José Mari Manzanares para redimirnos a los descreídos como yo, a los que habíamos perdió la fe en la Fiesta y en el toro. El torero alicantino hizo  la proeza histórica de indultar un toro en la Maestranza, un hecho que se produjo una única vez en la larga historia de esta legendaria plaza. Fue en el mes de mayo de 1968 con el toro del Marqués de Albaserrada de nombre Laborioso, lidiado por el maestro trianero, en aquellos años novillero, Rafael Astola. Manzanares ha logrado el milagro, la proeza de volver loca a Sevilla, de hacernos felices a los desgraciados, a los miserables, a los desarrapados, a los ricos y a los pobres, a los curas y a las monjas y todo ser viviente de cualquier capa social. Fue con el primer toro de su lote, un negro mulato de 500 kilos de peso y de nombre ya histórico: Arrojado. Mejor es imposible ya torear. Manzanares lo recibió muy bien lanceándolo a la verónica. Bien con el palo Chocolate, que fue aplaudido por el público. También tuvo que desmonterarse y saludar desde el tercio el banderillero Curro Javier por el par que le puso al toro.
José Mari Manzanares comenzó sacando al toro del tercio con una tanda con la derecha  extraordinaria, girando con la cintura  lentamente y dando unos muletazos de una factura bellísima. Tan bella que el maestro Tejera claudicó y se arrancó con pasodobles que inundaron hasta el último rincón de la Maestranza de torería y belleza. Después vino un aluvión de tandas con la derecha, muy relajadas y lentas, cambios de manos para rematar con la izquierda con uno de pecho de una belleza que levantó los tendidos. La gente no sabía la que le venía encima, pues el toro tenía mucha clase, trapío, fuerza, bravura, transmisión. Una muleta de seda… toreando despacio… una locura desatada en los tendidos, una borrachera de olés apasionados y pasodobles, naturales con la izquierda de ensueño, largos, lentos y hondos rematados con pases de pecho. La plaza de pie llena de gente feliz que se miran unos a otros sonriendo de incredulidad, porque tanta belleza de pronto no se podía creer. Cuatro tandas mas por la izquierda a cada cual mejor…¡ qué barbaridad!... esto nos es posible!...pero era verdad. Aquello que pasó ayer en el coso del Baratillo pasó de verdad, aunque tengan que pasar otros 43 años para que vuelva a ocurrir. El toro Arrojado de Nuñez del Cuvillo acudió a la muleta 72 veces sin mostrar cansancio. El público en los tendidos y graderíos de pié con los pañuelos blancos al viento, pidiendo el indulto al presidente, que en un principio se muestra remiso al no haberse entregado el toro del todo en el caballo. ¿Pero que toro aguanta 72 muletazos seguidos y esta dispuesto a seguir embistiendo de lejos permaneciendo con la boca cerrada?. El público seguía insistiendo pues Manzanares se puso de nuevo a torearlo dándole unos muletazos extraordinarios, y el presidente sacó el pañuelo de indulto y aquellos  fue la felicidad de todos los que allí estábamos. A Arrojado le espera ahora una vida tranquila en la dehesa, pues el ganadero Álvaro Núñez, que dio la vuelta al ruedo junto a Manzanares, ya le ha hecho un hueco en la ganadería como semental.
El segundo toro se llamaba Campanito, negro mulato de 522 kilos, que aunque fue un gran toro no dio el juego de Arrojado, pero si el suficiente como para que Manzanares le cortara las dos orejas. Lo toreó de la misma forma que el primero con un empaque y unas hechuras de torero bellísimas, que hicieron temblar hasta las bisagras de la Puerta del Príncipe. A esas alturas al maestro Tejera ya se lo habían llevado al manicomio y su banda no paraba de tocar, en una borrachera de toreo bueno, bueno de verdad. Una borrachera de belleza y de arte, porque mejor y con mas verdad es que no se puede torear ya. Un toreo que ya… humildemente no me atrevo ni a describir en esta crónica, pues aun se me pone la piel de gallina y me cuesta tragar la saliva. Manzanares cuadra al toro y le propina un puñetazo con la espada en todo lo alto que tumba al astado a los pocos segundos. A la gente se la llevan de los tendidos al Hospital Psiquiátrico directamente. Aquello era una locura, los tendidos gritando ¡torero! ¡torero! ¡torero!. Manzanares da la vuelta al ruedo en medio de esa locura con un ramo de romero en las manos, porque Sevilla sigue sin olvidar al maestro Curro, que ayer estaba allí en los tendidos presenciando el milagro. Sacaron al torero en volandas por la Puerta del Príncipe destrozándole el vestido. Los capitalistas lo logran meter por fin en la furgoneta para volver al hotel, pero los aficionados y jóvenes de la escuela taurina de Sevilla logran sacar al torero del interior del coche y lo llevan en volandas como a un Dios terrenal hasta el centro de la Avenida de Colón, con las estatuas de Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez y Curro Romero presenciando el milagro del pan y los peces. Tanta torería y tanto arte y belleza hacia muchos años que no se veían en Sevilla, y la Maestranza  era consciente de todo lo que acababa de producir. Esta noche nos va a costar a todos mucho trabajo poder conciliar el sueño, pues toreo como el de ayer es difícil que se produzca otra vez.
En cuanto a Julio Aparicio, que abría plaza, decir que esta fuera de cacho. Que no pudo con su primero ni con su segundo. Es verdad que a su primero le dio un quite extraordinario después de sacar al toro del caballo. Morante lo vio y le dio la replica con un quite prodigioso con la pata “p’adelante” muy templado y hondo, de un empaque y belleza propia de la firma. Aparicio fue pitado en sus dos toros y desde mi humilde opinión no está para nada.
Morante tuvo mala suerte con su lote, al primero lo toreó muy bien por la derecha pero por la izquierda se rebrincó y optó por la calle de en medio matando de pinchazo hondo y descabello. A su segundo es que no le pudo, pues el toro es verdad que dio una voltereta hincando los cuernos en el albero de la que posiblemente saliera perjudicado, paro ahí había toro, pero es que Morante montó desde un principio la espada de verdad y después de quitarle las moscas le dio otro pinchazo hondo y lo descabelló desligándose de su compromiso de una manera vergonzosa.              


 

sábado, 30 de abril de 2011

SEVILLAS, 5ª DE FERIA: EL JULI CORTA TRES OREJAS Y ABRE LA PUERTA DEL PRÍCIPE




Sevilla. Viernes 29 de abril. 5ª de Feria. Plaza de la Maestranza:  Muy buena entrada. Tarde nublada y fresca. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Garciagrande (encaste Domecq). Corrida bien presentada, que dio diferente juego. Abrieron plaza: Enrique Ponce (ovación y palmas). Julián López “El Juli” (dos orejas y una oreja) y Cayetano (palmas y división de opiniones). Presidió el festejo Anabel Moreno Muela.


Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Ha tenido que ser Julián López “El Juli” el que levantara la Feria de Abril sevillana, demostrando por qué esta donde está y quien manda en el toreo en estos momentos. El primero de su lote fue un toro negro, de nombre Manzanilla, fue un toro abanto durante toda su lidia. El Juli no se resigno a las correrías del morlaco por el coso del Baratillo y fue a buscarlo con el capote al centro del ruedo donde lo lanceó ala verónica. Salió escopeteado en sus dos encuentros con el caballo aunque fue picado por segunda vez con un buen puyazo. Al salir del caballo suelto Cayetano Rivera Ordoñez disfruta de su derecho a un quite. Lo lanceó dos veces a la verónica y acaba con una tijerilla muy torera. El público le agradeció el detalle, pero quien no perdonó la afronta fue El Juli que apareció allí para darle la replica con una gran tanda a la verónica rematada por una media. Ahí se evidenciaron las intenciones del torero madrileño, que no había venido a Sevilla a pasearse sino a reventar la plaza. Brindó el toro al hijo del ganadero recientemente fallecido en accidente de tráfico Juan Pedro Domecq Solís… y ahí empezó el baile. El toro lo que escondía tras sus continuas correrías era la falta de casta que tenía pues quiso arrollar al torero en varias ocasiones. El Juli lo entendió muy bien y le dio dos tandas por la derecha espectaculares que arrancaron la Banda del maestro Tejera. Después le dio dos tandas de naturales largos y pausados rematando con un molinete, entendiéndose ya divinamente con el toro. Aun el toro tuvo cuerda para tragarse otra tanda mas cambiándose la muleta de mano y rematando con la izquierda. La faena estaba echa y llegó el momento supremo. UN autentico cañonazo de estocada y el toro rodando por el albero. El público entusiasmado ple pide insistentemente las orejas, que la presidenta doña Anabel Moreno concede sin dudar pues seguramente ella también estaba entusiasmada. 
A su segundo toro le vio también posibilidades aunque era un bicho muy complicado. Tras una lidia rápida y efectiva, comenzó la faena con la mano izquierda. Vio que el toro apretaba para adentro y lo saca al centro del ruedo y allí logró meter al toro en la canasta, haciéndole una faena  memorable tanto con la derecha como con la izquierda, arriesgando mucho y  tragando y aguantándole al toro lo indecible, hasta que le hizo su faena. Le dio una certera estocada con la que el torero resultaría ligeramente lesionando pues se cortó en la muñeca izquierda, pero ya tenía otra oreja en el esportón. Julián López “El Juli” está en un momento extraordinario y día a día, en cada plaza donde torea demuestra que está ahí por lo que es un torero con una técnica, un valor  y una inteligencia privilegiada para esta profesión.
Enrique Ponce tuvo mala suerte con el lote que le tocó, ya que el público sevillano no valoró en su medida el enorme esfuerzo que hizo con su primer toro, al que le tapó los muchísimos defectos que tenía y que el público en general no vio. A su primer toro le hizo una magistral lidia, lo cuidó lo indecible, pero el bicho se fue apagando poco a poco hasta que se quedó apagado y sin fondo. Hizo una faena muy interesante, llena de matices técnicos que el público no supo ver. Perdió cualquier opción a trofeos al propinarle un pinchazo, un mete y saca y estocada tapabocas mientras que sonaba el primer aviso.
Lo de su segundo toro fue la historia de un desencuentro, pues tanto torero como toro no se encontraban a gusto el uno con el otro. El toro bajó pronto la persiana pues ya ni transmitía emoción, acusaba falta de movilidad y nula agresividad. Lo despacho de pinchazo, media estocada y descabello.
Lo de Cayetano Rivera Ordoñez fue diferente. Su primer toro, descastado y nobletón, no le ayudó mucho para que triunfara, pero es que el torero tampoco se arrimaba, ni arriesgaba nada y no hizo nada por entenderlo. Este torero esta muy verde aún y aunque, es verdad que sin proponérselo, llena los tendidos de cualquier plaza de guapas mujeres, no por eso se es mas torero ni se torea mejor. Ya se notaba ayer ese ambiente estúpido de gente guapa en los tendidos de sombra de la Maestranza… mujeres suspirando y llamándole guapo, pero en este oficio el toro es quien manda y nunca mira el carnet de identidad, ni pregunta al torero quien es su padre o quien fue su abuelo ni su tío. A Cayetano le falta oficio y ayer lo evidenció pues su segundo toro que era de lío lo dejo con el culo al aire. Este toro en manos de otro torero era de dos orejas y de lío gordo pero el pobrecito Dueño, que ese era el nombre de este negro y bonito toro, se fue al desolladero con mas pena que gloria por culpa de un torero que no supo torearlo. Lo que mas duele de esto es que tanto en México  como en España hay toreros muy hechos con oficio, valor y arte, y no los ponen en ninguna Feria y pasan hambres y fatigas… y sin embargo, al  guapito de Cayetano, hijo de Paquirri, nieto de Antonio Ordoñez y sobrino de Luis Miguel Dominguín, aun le queda una tarde en Sevilla… qué vida mas perra esta que nos ha tocado vivir y cuanta hipocresía hay que aguantar. En fin… mañana mas. Morante, Manzanares y Aparicio: arte con los Núñez del Cuvillo.

viernes, 29 de abril de 2011

VUELTA AL RUEDO DE SALVADOR CORTES EN LA CUARTA DE FERIA


Sevilla. Jueves 28 de abril. 4ª de Feria. Plaza de la Maestranza: casi lleno, algún claro en los tendidos de sol. Tarde calurosa. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Victorino Martín (encaste Saltillo – Santa Coloma). Corrida de mediana presentación, descastada y sin clase, a excepción del segundo y sexto de la tarde. Abrieron plaza: Juan José Padilla (palmas y ovación con saludo desde el tercio). Manuel Jesús “El Cid” (ovación con saludo desde el tercio y palmas) y Salvador Cortés (ovación y petición de oreja con vuelta al ruedo). Presidió el festejo Julián Salguero Villadiego.

Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
Todos pensábamos que Victorino Martín iba a cortar la mala racha de los mansos de las tres corridas anteriores, pero parece que esto es un virus contagioso y que a Victorino le ha pillado también la decadencia en la raza del toro bravo, pues lo que ayer trajo a Sevilla fue un lejano recuerdo de lo que antes eran los “victorinos” a excepción del segundo toro lidiado muy bien por El Cid, que estuvo a la altura de los esperado, y el sexto que mostró nobleza y pudo ser toreado extraordinariamente por Salvador Cortés. No obstante y a pesar de la decepción y desengaño que ayer se apoderó de los tendidos del coso del Baratillo, al menos pudimos vez alguna cosa interesante digna de reseñar y recordar. En todo caso señalar que Salvador Cortés hizo una extraordinaria faena al sexto de la tarde, pues logró entender al toro que le toco en suerte. También hay que apostillar que las tandas tanto con la derecha como con la izquierda fueron muy cortas aunque muy buenas, por lentas y por llevar al toro cosidito a la muleta por bajo, tanto que arrastraba por el albero los trastos y logró llevar la emoción a los tendidos. También reseñar la faena que Manuel Jesús “El Cid” hizo al primero de su lote segundo de la tarde, un toro muy en “victorino”, por exigente y peligroso, que llenó los tendidos de emoción e interés, y el estaconazo que Juan José Padilla dio a su segundo, cuarto en la lidia, que tardó apenas quince segundos en rodar y caer fulminado rodando en el albero.
Pero vayamos por partes, el primer toro de Juan José Padilla fue un toro sin emoción lleno de sosería, que no transmitía peligro teniéndolo en verdad. Pero su comportamiento era tan aburrido que la gente no le prestó atención. Pasó con mas pena que gloria. A su segundo lo toreó extraordinariamente bien con el capote a la verónica. Tan bien que los tendidos despertaron del letargo en el que se  encontraban sumidos: bostezando y dando cabezadas de aburrimiento. Y es que el toro salió como un tren de toriles y Padilla logró pararlo en su arrebato, lo templó y lo laceó con emoción, fuerza y seguridad, rematando todo con dos medias de antología, que lograron levantar los ánimos del respetable. Pero el toro fue muy mentiroso. Fue como la gaseosa… que mostró mucha rabia de salida pero se apagó de pronto al llevarlo al caballo por chicuelinas y ahí habría quedado la cosa, si Padilla no le hubiese dado la estocada de la Feria. Una auténtico cañonazo que hizo tambalearse al toro y caer rodado por el albero en menos de quince segundos. Antiguamente daban una oreja por estocadas como esta, pero esta visto que la afición  ya no valora esas cosas y solo premió a Padilla con ovación y saludo desde el tercio.
Después vino el turno de Manuel Jesús “El Cid”, que le tocó en suerte el toro mas “victorino” de toda la corrida: un cárdeno oscuro de nombre Muchopan, que mostró cosas muy interesantes, ya que su lidia fue ejemplar por parte de El Boni, Alcalareño y Pirri. El Cid vio que ahí había toro y lo brindó al público. La tarde prometía, pero se quedo todo en promesa. Manuel Jesús lo sacó de las querencias y en el centro del ruedo le dio una primera tanda de muletazos interrumpida porque el toro lo empitonó por la espinilla izquierda y a punto estuvo de echarle mano. Fue un toro de esos que exigen tener enfrente  a un torero firme y con la cabeza bien amueblada…y eso es lo que El Cid le dio, firmeza y seguridad, haciéndole una faena llena de peligro y emoción, incluso con la izquierda cuando el toro no dejaba de mirarle ya la taleguilla y los tobillos. La mala fortuna se alió con el Cid que tras pinchar y perder la oreja que ya tenía en el esportón, tumbó al astado de una certera estocada hasta la bola. El segundo que le toco en suerte no tenía ni clase ni casta y si mucha sosería. Lo despachó de una gran estocada y el toro fue pitado en el arrastre.
Se puede decir que el triunfador de la tarde fue Salvador Cortes, que ayer demostró que es un gran muletero y que se mete y se implica con el toro hasta que se lo lleva a su terreno. A su primero lo toreó muy bien hasta que el toro se vino abajo y dijo: ahí te quedas Lucas. Lo despachó con media estocada atravesada, teniendo una muerte espectacular. Fue al segundo de su lote, sexto de los lidiados, un cárdeno oscuro de nombre Heredero, al que le hizo una gran faena. Y eso que el público protestó al toro, pues a esas alturas de corrida la indignación, la decepción y el desencanto se había apoderado por completo de los tendidos. Nadie apostaba un euro ni por el toro ni por el torero, pero se equivocaron, pues el toro sacó la nobleza, la fijeza y emoción suficientes para que Salvador Cortés mostrara su maestría con la muleta. Todo comenzó con un brindis lleno de emoción a su hermano Luis Mariscal, excepcional banderillero que ahora está retirado de los ruedos por la grave cogida recibida el año pasado en esta plaza, y que en la actualidad ejerce como apoderado de Salvador. Comenzó la faena con dos muy buenas tandas por la derecha. Pero es con la izquierda cuando logra torearlo a cámara lenta, con la mano baja arrastrando los trastos por el albero, llevando en cada pase sentimiento, hondura, emoción y entrega… tanta que el maestro Tejera, siempre tan díscolo y polémico, se arrancó con su banda para premiar la labor del torero. Por la izquierda le dio hasta cuatro tandas de naturales a cada cual mejor y mas lenta. Tenía la oreja en el bolsillo de no haber pinchado con la espada. Enmendó su error con una gran estocada pero el mal ya estaba hecho y el trofeo perdido. Buena parte del público le pidió la oreja que el presidente no concedió al no estimar suficiente la petición. Dio la vuelta al ruedo… A ver mañana que nos depara el destino.

jueves, 28 de abril de 2011

SEVILLA: OLIVA SOTO FALLÓ DE NUEVO CON LOS ACEROS Y SE FUE DE VACIO EN LA TERCERA DE FERIA


Sevilla. Miércoles 27 de abril. 3ª de Feria. Plaza de la Maestranza: tres cuartos de entrada. Tarde calurosa y sin viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Alcurrucen (encaste Núñez). La corrida estuvo bien presentada pero fue mansa, descastada y sin clase, a excepción del cuarto de la tarde que medio se dejó torear. Abrieron plaza: Oliva Soto (silencio y un aviso y aplausos y saludo desde el tercio). Rubén Pinar (ovación y ovación) y Miguel Tendero (ovación y ovación) .Presidió el festejo Fernando Fernández Figueroa.
 

Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
El torero de Camas Alfonso Oliva Soto debería de tomarse en serio sus despropósitos con la espada. El año pasado perdió los trofeos en esta misma feria por el mal uso de los aceros. Este año mas de los mismo, pues en sus dos actuaciones podía haber cortado dos orejas y se va de vacío a su casa sólo con el deseo del público de volver a esperarlo a que mate a un toro de una estocada como mandan los cánones. No entiendo como su apoderado o sus peones de confianza no le obligan a coger el carretón a tirarse semanas y semanas ensayando la suerte suprema, pues será torero pero si no matas poco matador eres… ¿o no?. Poco digno de  reseñar de esta tercera corrida de la Feria de Abril de Sevilla, pues parece que vamos viendo lo peor de cada ganadería de las que van desfilando. Lo peor del Conde de la Maza, lo peor de Dolores Aguirre y lo peor ayer de Alcurrucen. Será mala suerte digo yo, pues  de lo contrario no  se puede entender.
Ayer no se lidiaron seis toros, sino seis cabestros disfrazados de toros astifinos. Muy bonitos de presencia, una corrida muy bien presentada, pero todos los toros tuvieron un comportamiento de mansos pregonaos, a excepción del cuarto toro que medio se dejó torear por Alfonso Oliva Soto… pero si luego va el torero y falla con los aceros…pues apaga y vámonos, que es lo que pensó buena parte del público nada mas salir el quinto cabestro, que comenzó a irse pues iba a comenzar el partido de Champions League Real Madrid – Barça.
Oliva Soto cometió además la torpeza de lidiar desastrosamente a su primer toro, pues una lidia adecuada no es darle a un toro 50 capotazos antes de llegar a la muleta. Pasa que cuando llega esa suerte el toro esta para el arrastre… y eso es lo que le ocurrió a Oliva en su primero, que no supo administrarlo y con estas actitudes  esta demostrando que es un torero poco plazeado y que le queda aun mucho que aprender.
El segundo de su lote  de nombre Cariñoso, negro bragao y meano, fue lo único toreable que ayer salió al coso del Baratillo. Lo recibió Oliva flexionando la rodilla y lanceándolo a la verónica muy bien. En el caballo recibió dos puyazos en condiciones, y en banderillas atropelló al banderillero Oscar Reyes dándole un fuerte pitonazo en la chaquetilla que consiguió atravesar sin mas consecuencias para el torero que el susto que pasó. Brindó el toro a su madre, que según dijo estaba rezando en su casa…Lo cierto es que fue el único astado con algo de movilidad. Le instrumentó cuatro tandas por la derecha con torería y arrebato. Muletazos hondos y buenos de verdad, con pellizco que levantó los aplausos del público y el reconocimiento del maestro Tejera que se arrancó con su banda para iluminar el duende gitano que el de Camas lleva dentro. Cambió de mano con gusto y torería y al ir a torearlo al natural surgió el desacople de toro y torero y ahí se acabó la historia. Podía haber cortado una oreja pues el público de Sevilla se siente en deuda con él por la cantidad de orejas que durante dos años ha perdido en esta plaza, pero pinchando al toro no se le logra matar. Hay que darle una estocada hasta la bola que llegó ya fuera de cacho cuando había perdido los trofeos.
Los dos toreros albaceteños que ayer alternaban en el cartel, Rubén Pinar y Miguel Tendero tuvieron peor suerte con sus respectivos lotes. Cuatro cabestros infumables, el quinto de la tarde sobre todo fue un manso pregonao que se negó desde el principio a embestir a la muleta de Rubén Pinar. Ni embestía ni andaba…hasta el punto que el torero tuvo que darle una estocada a toro parado para quitárselo de en medio. A su primero lo cuidó en demasía para que llegara con fuerzas a la muleta pero es que era manso, salía desentendido de la muleta mirando a los tendidos como si buscara a alguien…Rubén Pinar estuvo muy dispuesto y muy serio toda la tarde con sus dos mansos, pero con ganado como este poco se puede hacer.
Mas de lo mismo le ocurrió a Miguel Tendero que se esforzó con sus dos oponentes pero poco se puede sacar de donde no hay nada. Dos mansos de libro, huidizos que no querían pela, que salían desentendidos de los engaños. Dos mansos sin raza, ni fijeza, que no transmitían mas que pena y desesperanza. Miguel Tendero, que venía a Sevilla muy concienciado y con muchas ganas, estuvo muy dispuesto toda la tarde pero chocó contra un muro de cemento. Al menos el público le reconoció el esfuerzo.
¿Qué está pasando en las ganaderías españolas?...esta es la reflexión que a estas alturas de Feria debemos de hacernos todos los aficionados. Que hemos llegado a un punto en que los ganaderos ante las exigencias de toreros y apoderados por lidiar a un toro comercial han conseguido crear el antitoro, el cabestrón guapo y bien presentado que no sirve para nada. Ya lo decía aquel antiguo refrán…entre todos la mataron y ella sola de murió… y eso es lo que le va a ocurrir a la Fiesta de los Toros, que la van a destruir desde dentro los que están en este mundo y no los imbéciles antitaurinos catalanes.

miércoles, 27 de abril de 2011

SEVILLA: LA MANSADA DE DOLORES AGUIRRE DESLUCIÓ LA SEGUNDA DE FERIA




Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA

Sevilla. Martes 26 de abril. 2ª de Feria. Plaza de la Maestranza: tres cuartos de entrada.Tarde calurosa y sin viento. Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Dolores Aguirre, mas un sobrero. La corrida estuvo bien presentada pero fue mansa, descastada y sin clase. Abrieron plaza: Antonio Barrera (ovación y un aviso y ovación y un aviso). Salvador Cortés (silencio y silencio) y Alberto Aguilar que debutaba en el coso del Baratillo (ovación y silencio).Presidió el festejo Julián Salguero Villadiego.
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La semana torista de la Feria de Abril sevillana ha comenzado bastante mal en los dos días que han transcurrido. Esta es la semana en la que los aficionados de verdad esperan ver toros encastados y bravos que infundan emoción y miedo en el público, toros que no se prestan para los figuras del toreo que en la siguiente semana llamada de “farolillos”, se lucirán con toros facilones y carrileros ante el glamour de la sociedad sevillana y las bellas mujeres que se exponen en los tendidos del Baratillo. Si el lunes defraudaron los toros del Conde de la Maza, lo de ayer fue para echarse a llorar, ya que el encierro de Dolores Aguirre no solo defraudó al respetable sino que debió de avergonzar a la propia ganadera bilbaína que estaba en los tendidos de sombra. Se lidiaron siete toros, pues el sexto fue devuelto por inválido, pero es que los siete cornúpetas que salieron por toriles se mostraron entre alimañas y mansos pregonaos, sobre todo el primero y el sexto que fueron directamente a echarle mano a los toreros.

Destacar la actuación del torero sevillano Antonio Barrera que plantó cara haciendo un esfuerzo increíble ante sus dos toros que tuvieron un comportamiento similar ante los engaños, pues regateaban tanto a la capa como a la muleta, que se volvía en una cuarta. El primero quedó como tontón tras el caballo, pero ante la valentía del torero sólo daba gañafones, tornillazos que en mas de una ocasión pusieron en peligro la integridad de Barrera. El segundo fue aun peor y de mas mérito la actitud del torero, pues el toro lo miraba constantemente sabiendo que tras el trapo estaba el hombre y ... hacia por él.

Peor suerte aun tuvo el sevillano de Mairena del Aljarafe, Salvador Cortés, pues en su primero no pudo hacer nada ya que el toro se lesionó de salida y fue tal el empecinamiento del presidente por no devolver al inválido que consiguió enfadar al público hasta el extremo que desde los tendidos de sombra le gritaron: “Presidente... eres mas malo que Zapatero...”, expresión que ante el aburrimiento de la tarde levantó los ánimos de muchos que ya bostezaban desesperados. La cuestión es que Salvador Cortés a pesar de su disposición a triunfar ante los suyos se estrelló ante el muro de la nada. El presidente fue muy bronqueado cuando arrastraban al animalito. El segundo de su lote, un negro burraco de nombre Carafeo, prometía de salida pues el mairenero logró darle buenos lances a la verónica, pero en la muleta no es que no embistiera es que al segundo pase se echó a descansar en el centro del ruedo pues no estaba para nada, enajenado por completo pensando que el dorado albero del coso del Baratillo eran las verdes dehesas de la finca de Constantina donde el pobre se crió junto a su madre “Carafea” y donde pasó cinco años de su vida. Un toro sin fuerza y manso de solemnidad... tanto que llevar un toro de estos a una plaza de primera es como un insulto al respetable...

El madrileño Alberto Aguilar hizo el paseíllo desmonterado pues debutaba en la Maestranza. Traía una ilusión enorme que se disipó a las pocas horas, pues se encontró frente a un lote de dos toros imposibles. El primero de ellos fue un toro “zorrón” con mucho peligro. Un toro muy mirón que buscaba los tobillos del torero a la salida del encuentro manteniendo un comportamiento muy irregular. Peor fueron las cosas en su segundo un negro bragao meano de nombre Cigarrero, que fue devuelto a los corrales por un presidente ya influenciado por las críticas de los tendidos, por “malandao” y por su comportamiento descoordinado y extraño ante todo cuanto se movía. Todos pensábamos que el sobrero de Dolores Aguirre nos haría olvidar el mal trago, pero caray!...que era un clon de su hermano de camada. Tuvo mérito el joven Aguilar pues mantuvo el tipo y la dignidad torera ante el morlaco que pasará a los anales de la mansedumbre y de la falta de casta y bravura. Murió de un merecido bajonazo, pues ante bicho de tamañas características no había otra manera de despacharlo. En fin... una corrida para olvidar y también para hacer reflexionar a la ganadera Dolores Aguirre que a estas alturas estará pensando donde cometió el error en la selección de camadas como la que ayer se lidió en Sevilla.

martes, 26 de abril de 2011

OLIVA SOTO BIEN CON LOS TRASTOS, MUY MAL CON LA ESPADA

Por Rafael GONZÁLEZ ZUBIETA


Sevilla 25 de abril de 2011.Primera de Feria. Se lidiaron seis toros de Herederos del Conde de la Maza, mal presentados descastados y mansos.1º/ Descastado sin humillar. 2º/Manso con mucho peligro.3º/Con nobleza se dejó manejar. 4º/ Noble y sin fuerza. 5º/Sin clase ni casta. 6º/Noble con muy poca fuerza. LUIS VILCHES: Silencio en sus dos toros. IVAN FANDIÑO: Silencio y silencio. OLIVA SOTO:Ovación con saludo desde el tercio y silencio tras aviso. Entrada: algo mas de media plaza en tarde nublada y ventosa. 


 El torero de Camas Alfonso Oliva Soto no ha llegado a Sevilla este año con la lección aprendida tras su fracaso con la espada del año pasado. De nuevo demostró que es un torero con pellizco, mucho arte y sentimiento. Un torero distinto porque en su interior lleva lo que muchos otros no tienen: personalidad, embrujo y arte. No es lo mismo recibir una ovación con saludo desde el tercio que cortar una oreja, y eso fue lo que ayer ocurrió en la Real Maestranza de Sevilla, que falló estrepitosamente con la espada en los dos toros de su lote.

A su primero lo toreó con belleza y arte con la dos manos. Concretamente dio una serie de naturales que inundó de olor a azahar los tendidos de la Maestranza. El toro, que estuvo a punto de ser devuelto por blandear en el caballo, se vino arriba y repitió con movilidad aunque sin terminar de humillar lo que debiera, defecto que suplió el torero con esa torería que lleva dentro. Sufrió el camero una voltereta a ser empalado por el toro. Tras la voltereta cambió de mano y ahí surgió la magia del toreo. Varias tandas de naturales excepcionales, largos y lentos que levantaron el ánimo al respetable. Acabó con otra serie con la derecha iniciada con trincherazo, dos redondos y otro cambio de manos de antología. Faena corta pero intensa que no tuvo recompensa al fallar con la espada. Al sexto toro de menos clase que el tercero, apuntó de nuevo su torería pero de nuevo la espada le traicionó. La sensación que dejó tras su actuación, es un deseo colectivo de volver a verlo torear el miércoles 27 con los toros de Alcurrucén, pues Oliva Soto lleva mucho arte dentro.

Luis Vilches toreo muy bien a la verónica en sus dos toros. Al primero, que desde la salida se orientó por su mansedumbre, no supo corregirle los defectos al no cruzarse el torero con él. Faena larga con muchos amagos pues el toro vio desde el principio que tras los engaños estaba el torero. El cuarto toro lo brindó al público aunque nada pudo hacer ante la falta de fuerza del astado.

Iván Fandiño pasó ayer de puntillas por Sevilla, sin hacer ruido ni nada. Su primer toro tuvo peligro en sus embestidas, se quedaba corto y estuvo a punto de robarle la cartera en varias ocasiones, a base de gañafones y cabezazos, síntomas de una pregonada mansedumbre. El torero estuvo muy dispuesto toda la tarde, pero le tocó el peor lote de los tres y ante toros como los que tuvo en suerte... poco se puede hacer.