jueves, 26 de mayo de 2011

MADRID, CORRIDA DE LA PRENSA: EL MEXICANO JOSELITO ADAME ROMPIO EL HIELO DE LAS VENTAS


Madrid. Miércoles 25 de mayo. Corrida de la Prensa. Plaza de las Ventas: Lleno de no hay billetes. Tarde soleada y calurosa (32 grados). Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Alcurrucén (encaste Núñez). Corrida bien presentada, de desigual juego, algo mansa a excepción de primero y segundo que fueron bravos. Abrieron plaza: el francés Sebastián Castella (una oreja, y  palmas y un aviso). Miguel Ángel Perera (pitos y pitos) y el mexicano Joselito Adame que confirmaba su alternativa, (ovación y ovación con petición minoritaria de oreja).Volvió el rey don Juan Carlos a la barrera de las Ventas, acompañado del presidente de la Asociación de la Prensa. Mucho público mexicano en los tendidos.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
La Plaza de las Ventas dormitaba ayer embadurnada por su habitual gélida frialdad, cuando en el sexto de la tarde el mexicano Joselito Adame despertó al respetable jugándose la vida. Volvía de torear su primer toro con el que Castella le acababa de confirmar su maestría. El toro de la confirmación se llamaba Escribano, un negro chorreao de 529 kilos, bravo y encastado con el que el mexicano estuvo atropellado y en el que dejó ver sus nervios, naturales en un escenario en el que el pánico escénico se apodera de los actores principales y es mayor que el que se genera en el Bernabéu.  Era un toro serio de verdad, bajo y muy astifino, que humillaba en el capote y que sin embargo apenas se empleó en el caballo. Adame le hizo un quite con tres chicuelinas ajustadísimas de infarto. Tras la ceremonia de confirmación en la que Castella le cedió los trastos al mexicano, Adame tuvo el bonito gesto de brindarle el toro al rey de España, un brindis emotivo en el que se dejó ver los lazos de cariño entre los dos países hispánicos. Se fue al centro del ruedo y citó al toro con estatuarios. Escribano le puso la zancadilla al torero mexicano que cayó de bruces en su misma cara y allí mismo se levantó enrabietado y le dio una tanda con la derecha con muletazos extraordinarios, que despabilaron a unos tendidos que llevan días mas que fríos con los toreros…. congelados, y nadie sabe por qué. Probó al toro con la izquierda pasándose la muleta a la derecha y despatarrándose para darle otra tanda honda y sentida aunque algo atropellada.  Los nervios le hicieron mella al mexicano que no acabó de templar esa muleta ni de templar la brava embestida del toro. Lo despachó con una estocada cruzada que le salió por el costado izquierdo al bicho que le hizo caer fulminado. El público le ovacionó.
Fue en su segundo toro donde Adame mostró ese instinto salvaje de los toreros aztecas. Un toro de nombre Guitarra huidizo y manso que se hizo difícil de lidiar. Al torero mexicano le daba igual ya si el toro iba a ir o no. Dio casi la vuelta al ruedo buscando a sus padres que estaban en un tendido próximo a barrera y dirigiéndose a su madre le dijo lo que iba a hacer: “mami… me voy a jugarla vida. Va por ustedes”… y bien que lo hizo,  pues despertó los gélidos bostezos del personal que ayer abarrotaba los tendidos de las Ventas. Trasteó al toro muy bien en el tercio… con mucha quietud, después lo citó de lejos y le dio una buena tanda jugándose la vida, pues el toro es que se paraba a cada instante y no tenía una embestida firme. Adame le aguantó el tipo y le tragó lo indecible. El público no despabilaba y seguía frio con el mexicano. Lo citó con la derecha y tras dos muletazos despatarrado se lo pasó por detrás de manera escalofriante e inesperada, un gesto torero que hizo despertar los tendidos e hizo que el hielo de toda una tarde se derritiera. Entonces comenzaron a prestarle atención al valor del torero mexicano, que demostró ser un torero de los grandes con un valor y una hondura que ya quisieran muchos coletudos españoles de pacotilla tener. De nuevo Adame metió al bicho en su muleta y con un pase de valor y mucha convicción de lo pasó otra vez de forma inesperada por detrás. Probó  la izquierda con dos naturales y uno de pecho, para volver de nuevo al pitón derecho. Joselito Adame estuvo muy firme y con mucha convicción. Estuvo habilidoso y logró meterse al público en el bolsillo de su diminuto traje de luces. Con un toreo lleno de quietud y de verdad. Ya hecha la faena se fue por la espada y le dio algo mas de media estocada en buen sitió que dejó al toro para el arrastre. Hubo una tímida petición de oreja y una fuerte ovación que le reconoció la labor de este pequeño gigante del toreo azteca que es Joselito Adame.
Quien no estuvo a nivel fue Sebastián Castella en su primer toro, segundo en la lidia. De nombre Arrestado, seguramente el mejor de la corrida por bravo y encastado. Logró darle hasta sesenta y dos muletazos. Lo toreo a la verónica, fue dos veces al caballo de lejos y achuchó en los petos como un tren. Un toro de los de indulto… vamos. Embistió en la muleta galopando y con alegría, humillando y bajando la cara hasta hacer un surco en la arena con el morro. Fue un grandísimo toro, ideal para hacer el toreo bueno, el toreo soñado si enfrente hubiera tenido un muletero de la vieja escuela. Pero delante tuvo a  Castella, que se pasó de tiempo (un aviso le dieron) en una faena limpia, aseadita y ligada, pero a la que la faltó hondura, grandeza y empaque, a tono con el largo recorrido y embestida del excepcional toro, un Núñez clásico.  Se ganó una oreja y encima no se explicaba como no le dieron las dos. El público de Madrid es acido, frío, desagradable y a veces hasta cabrón… pero entiende de toros y cuando hay algo bueno fuera de lo normal… lo aprecia. En el cuarto, un manso que embestía a oleadas, tenía que haber aprovechado esas arrancadas porque metía la cara con codicia y transmitiendo emoción. Castella no supo o no pudo entenderlo… pues con tres tandas vibrantes y profundas podía haber montado un escándalo y sin embargo no las dio… y eso que perdió el francés.
Miguel Ángel Perera tuvo un lote manso pero toreable. A poco que se hubiera decidido a colocarse en ese terreno donde se cuajan los toros a los que se debe vencer con cojones, hubiera logrado meterlos en la muleta. Miguel Ángel Perera estuvo espeso y torpe, cerrando de mala manera su actuación en esta feria, con un pobre balance. Bien es verdad que en sus tres comparecencias tuvo siempre mala suerte con los lotes que le correspondieron. También es verdad que bien podría haber terminado en hule unas cuantas de veces… y sin embargo en ese aspecto le acompañó siempre la suerte.
  


CÓRDOBA 3ª DE ABONO: JOSE LUIS MORENO ABRE LA PUERTA GRANDE


Se ha lidiado un encierro de la Palmosilla de malísima presentación y juego. Nulos de casta y sosos. Se salvó el cuarto que cayó en manos de Moreno que le formó un alboroto cortándole las dos orejas. En su primero cortó otro apéndice. Talavante que venía de triunfar en Madrid pasó por los califas como un torero vulgarote que no dice nada. Basa todo en arrimones que no vienen a cuento cuando no ha habido toreo de verdad anteriormente. Cortó una oreja muy barata por que el público de Córdoba es la repera. Cayetano ¿Vino o no vino?. Este muchacho, estrella fulgurante del papel couché, no está en lo que está. Lleva varias temporadas dando vaivenes pero cobrando por vestirse de torero. Y eso no debe ser. De toreros guapetones esta la historia llena. Lo que queremos es que toreen. Bien es verdad que su lote tampoco era de dulce, pero su disposición brilló poco. La Duquesa de Alba que vino a verlo, lo haría en el hotel...porque en la plaza no lo vio. Moreno salió a hombros y el público ( menos de media plaza) lo despidió con una fuerte ovación, la misma que recibió el monosabio (propietario de la cuadra de picar) cuando defendió solo ante el toro a su caballo.

Por Fidel Núñez
Ante poco más de un cuarto de plaza se ha celebrado el tercer festejo de la Feria de Córdoba con toros de la Palmosilla, de desigual presentación sobre todo el primero, un toro impropio para una plaza de primera, y de juego muy desigual. A destacar el cuarto un magnífico ejemplar. Protestado desde el inicio el primer toro dada su poca presencia  fue a parar a manos del diestro de Dos Torres, José Luis Moreno (tabaco y oro) . El toro recibió poco castigo en varas hecho que se repitió durante casi toda la tarde, una pena porque como sigamos así, dicha suerte quedará en un simple paripé. Entró Talavante al quite por gaoneras. Gran lidia llevada a cabo por Rafael Figuerola. Ya en la muleta, el rubio cordobés supo entenderlo desde el principio y sacarle todo lo que tenía por ambos pitones con mucha suavidad. Finalizó su labor con remates por bajo muy toreros. Finiquitó a su enemigo de una estocada sin puntilla lo que le sirvió para obtener el primer trofeo de la tarde.
 
El segundo astado correspondió al extremeño Alejandro Talavante (gran y oro). Buen recibo capotero por chicuelinas. Se quedó muy crudo en el caballo. Talavante está firme pero el toro está en el límite de fuerzas. Terminó con su enemigo de cinco pinchazos y estocada y su labor fue silenciada.

El tercer espada del cartel era el "señorito" Cayetano Rivera (blanco y oro) que aunque no tuvo enemigo tampoco se empleó mucho. Muy mal de nuevo en varas. Este toreo debería plantearse su profesión, sinceramente lo tiene todo para triunfar pero en las pasarelas. Mató de estocada tendida y descabello.

El cuarto toro  fue sin duda el mejor ejemplar de la tarde, un toro con mucha nobleza al que Moreno recibió muy bien a la verónica rematándolo con una buena media. Tras recibir el primer puyazo el toro se enceló en el caballo y se lo llevó hasta la boca de riego. El presidente acertadamente en este caso, hizo bien en cambiar el tercio. Con la franela llegó el arte puro que posee este hombre. Entendió a la perfección la embestida de su toro y cuajó una gran faena buena por ambos pitones arrastrando la mano como sólo él sabe. A destacar una tanda final con naturales de uno en uno rematados con una excelente trincheriila. Terminó su labor con unos remates por bajos torerísimos. Mató al toro de una estocada lo que supuso el doble trofeo. Bien es verdad que la faena no fue tan rotunda como la del pasado año. Pero tampoco era el mismo toro. Que tome nota el señor Marcelino Ferrero y compañía que estaban en el callejón aunque todos sabemos que este año tampoco se llevará ese trofeo que ellos mismos han destrozado con ese jurado con tan poquito conocimiento en tauromaquia.

El quinto de La Palmosilla, fue un jabonero que se empleó poco. Un solo puyazo se llevó, de vergüenza en una plaza de primera. Talavante mostró más disposición que otros años en el ruedo califal. Dio algunos buenos naturales sueltos. Remató a su enemigo de una estocada fulminante que le sirvió para cortar su primera oreja en Córdoba. Oreja barata… todo hay que decirlo.

El sexto y último desde el principio estuvo muy justo de fuerzas y debería haber sido devuelto pero el presidente no lo creyó así. Tenía nula fuerza  y fondo y ante él tampoco tenía al mejor espada. Mató a su enemigo de pinchazo y estocada y dos descabellos.


miércoles, 25 de mayo de 2011

FERIA DE CÓRDOBA 2ª DE ABONO: JUAN ORTEGA CORTA UNA OREJA EN LA NOVILLADA DE FUENTE YMBRO



El ganadero Ricardo Gallardo ( Fuente Ymbro) envió un encierro bien presentado destacando primero y sexto, sin olvidar la nobleza del tercero. Los tres espadas se presentaban en nuestra plaza.  Ortega, además, con picadores. Juan del Álamo muy animoso prolongó en demasía la faena a su primero resultando insulsa. En su segundo sacó a relucir la casta y conectó mejor con el público. Víctor Barrios, precedido de una aureola conquistada en Madrid, pechó con el peor lote y eso unido a su frialdad, sus faenas no levantaron vuelo. Juan Ortega en una tarde muy comprometida sacó nota alta en su debut con plazas montadas. Un poco a la deriva en su primero, en el sexto cuajó una actuación muy digna y elegante con destellos de buen toreo. Cortó la única oreja de la tarde. Una vez más el público volvio la espalda a Los califas, registrándose una pobre entrada.

Por Fidel Núñez
 
Ante un cuarto de plaza, se ha lidiado hoy una novillada de Fuente Ymbro propiedad del ganadero cordobés Ricardo Gallardo muy bien presentada pero de juego muy desigual dada su escasa fuerza aunque con nobleza. A destacar el primer novillo un ejemplar con mucha nobleza y que el novillero salamantino Juan del Álamo (grana y oro) recibió con una larga cambiada de rodillas y una serie de verónicas para rematarlo con una media verónica en los medios. Estuvo voluntarioso con el capote aunque el trasteo tuvo poca limpieza. Tras brindar al público su faena , enseguida se acopló a la embestida de su oponente con algunas tandas buenas  con la mano diestra. También probó al novillo por la zurda y el astado respondió bien.  Finalizó su faena con unas ajustadas bernardinas.
Remató su faena con una estocada desprendida y su labor fue ovacionada desde el tercio tras leve petición
El segundo novillo fue recibido por Víctor Barrio (verde botella y oro) en los medios por chicuelinas pero no tuvo mucho contenido este intento.  Recibió una lidia muy defectuosa. Entró al quite Juan Ortega sin mucha fortuna. Ya en la muleta el novillo fue muy complicado ya que se quedaba muy corto tanto por el derecho como por el izquierdo. Le dio muerte de una estocada y obtuvo palmas que recogió desde el callejón.

El tercer actuante en el cartel era el sevillano Juan Ortega(grana y oro) del Círculo Taurino de Córdoba  que no logró acoplarse por ningún pitón incluso llegándolo a desarmar en una ocasión. Este astado tenía mucha nobleza y pedía llevarlo largo. Mató de media tendida y su labor fue premiada con una ovación desde el tercio.
El cuarto cornúpeta tuvo sus complicaciones aunque tampoco se vio al Juan del Álamo visto en el primero. Estuvo muy acelerado. Mató al novillo de  estocada tendida y recogió una ovación con saludos, aunque hizo el intento de dar la vuelta al ruedo pero ante la aparición de algunos pitos frenó rápidamente ya que hubiera sido excesivo tal reconocimiento.

El quito astado fue recibido por Barrio con dos largas cambiadas de rodillas. En la muleta el chaval tuvo mucha disposición ante un novillo sin transmisión. Despachó a su enemigo de pinchazo y media estocada perpendicular.

En sexto lugar salió el mejor ejemplar de la tarde junto al primero y el tercero. Ante este morlaco se vio otro Juan Ortega al que recibió bien con el capote y que posteriormente llevó muy bien al capote con chicuelinas al paso. Hizo otro quite de delantares de bella factura. A destacar también los pares de banderillas de José Muñoz y Paco Algaba. El chaval brindó al público y realizó una faena con pasajes artísticos y de muy buena factura. Acabó con la vida de su oponente de una estocada de efecto fulminante lo que le sirvió para cortar el único trofeo de la tarde.



CORDOBA: TERTULIA TAURINA DE LA UNIÓN DE ABONADOS

martes, 24 de mayo de 2011

MADRID 14ª DE FERIA: EL MEXICANO SERGIO FLORES DEMOSTRO EN LAS VENTAS QUE QUIERE SER TORERO



Madrid. Lunes 23 de mayo. 14ª de la Feria de San Isidro. Plaza de las Ventas: algo masi tres cuartos de entrada. Tarde nublada y calurosa. Se lidiaron 6 novillos de la ganadería de Montealto (Algarra con el Ventorrillo). Novillada bien presentada, pero mansa y sin casta. Abrieron plaza: el francés Thomas Dufau (palmas y un aviso, y  ovación). El mexicano Sergio Flores (petición de oreja y se negó a dar la vuelta al ruedo y fuerte ovación) y el madrileño López Simón, (ovación y saludo desde el tercio, y palmas). Presidió el festejo don Trinidad López Pastor. Mucho público mexicano en los tendidos.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
La feria de este año es la feria de los mexicanos, pues hasta ahora las comparecencias habidas de los tres toreros aztecas han dejado un nivel muy alto sin que aun hayan llegado a triunfar de una manera rotunda ninguno de ellos. No obstante, lo que ayer dejó ver el mexicano Sergio Flores fue algo que agradó muchísimo a los aficionados de Madrid, pues vieron a un chiquillo que quiere ser torero y que es capaz de ponerse el mundo por montera. Un muchacho con cara de tigre, que llegó a Madrid arreando nada mas pisar la arena de las Ventas.  Su primer toro, un castaño de nombre Farolero y 487 kilos de peso, salió con fuerza pero fue de más a menos como casi todos sus hermanos de camada. Todos acusaron falta de casta y mansedumbre a espuertas y con toretes como los de ayer es muy difícil hacer carrera. Sergio Flores lo intento y consiguió hacerse notar en España. Recibió a su novillo con una buenísima tanda de verónicas muy lentas y bajándole las manos, rematadas  con una media y un farol que fascinaron al público. El mexicano colocó al torete muy bien en el caballo que entró muy bien por bajo romaneando hasta que desmontó la cabalgadura, y picador y caballo mordieron la arena. Recibió dos buenos puyazos que fueron muy aplaudidos por el respetable. Todo hacia presagiar que iba a haber faena. El madrileño López Simón le hizo un quite por chicuelinas y una larga muy templada que fue muy aplaudida. Sergio Flores se dirigió con su capote a los medios y citó a su toro para darle su réplica, pues él vino a Madrid para decir que quería ser torero y no un convidado de piedra. Le hizo un quite preciso por verónicas abrochadas con una media de estampa. La tarde comenzaba a ambientarse. Pero el toro en vez de venirse arriba en banderillas, cantó la gallina y comenzó a mansear sin ningún pudor sacando genio en vez de bravura. Lo citó de lejos el mexicano y le dio tres pases cambiados de escalofrío, demostrando que estaba dispuesto a meterle miedo al propio miedo. Un torero valiente de verdad. Con la derecha le dio varias muy buenas tandas enganchando al toro adelante y llevándolo muy largo hasta sacarlo lejos. Un toreo de mucho regusto… de meter mucho los riñones bajándole el trapo al bicho y llevándolo abrochadito a la muleta. Una tauromaquia honda y pura la del mexicano que llegó a los tendidos. Citó luego al torete en los medios con la izquierda y le dio cuatro naturales de cartel, pero por el pitón izquierdo el toro se acostaba un poco y se quedaba corto. El mexicano se colocaba muy bien para ligar pases pero el toro ya no se dejaba y eso que Sergio Flores le dejaba la muleta puestecita en la cara pero el bicho había echado la persiana. Remató su faena con unas arriesgadísimas bernardinas. Demostró que quiere ser torero y que lo será, pues con esas hechuras, esa tauromaquia y esa actitud pronto le llegaran los triunfos a espuertas. Dio una estocada de las de cañonazo y el toro cayó rodando por la arena. La gente le pidió la oreja pero el presidente Don Trinidad se la negó injustamente. El público se enfadó y el torero también, pues el respetable le pidió con aplausos que diera la vuelta al ruedo y el chaval no quiso darla porque pensó que era poco para lo que había hecho. El público abucheó al presidente mientras arrastraban al toro al desolladero. En todo caso, demostró tener papeletas más que de sobra para ser un buen torero, pues estuvo toda la tarde en novillero de los de antes. De los que se la juegan a cada instante con la ambición.
Lo demostró en su segundo toro. Un novillo serio alto, que como sus hermanos de camada salió muy suelto de toriles  y fue muy difícil de lidiar. El mexicano supo esperarlo y logró llevarlo al caballo de donde el bicho salió escupido como los demonios cuando probó el pincho después de dar una arreón de manso en el peto. El mexicano brindó su segundo novillo a la esposa de su apoderado en España, Antonio Pedrosa, que estaba en los tendidos, de quien dijo que lo había cuidado como a un hijo. Sergio Flores no dudo y se fue a por el manso y le dio cuatro muletazos muy templados abrochados con el de pecho que yo creo que el toro ni se enteró. Luego le dio una segunda tanda muy dispuesto, con su mirada de tigre fiero, de querer con ambición ser buen torero. Con la izquierda lo probó y logró que el torete se tragara una tanda, pero no iba bien. Se echó la muleta de nuevo a la derecha y le dio una buena tanda con un bello cambio de mano rematando con la izquierda. Lo probó otra vez con la izquierda pero era como chocar contra un muro a pesar del hambre y la ambición que este chico atesora para triunfar. Dio un pinchazo y una estocada hasta la gamuza que levantó al público de sus asientos. Fue premiado con una fuerte ovación y reconocimiento. La sensación que este muchacho mexicano ha dejado en Madrid es muchas ganas en muchos aficionados de volver a verlo torear. Con eso esta todo dicho.
Otra suerte tuvo el francés Thomas Dufau, que le tocó un manso huidizo muy difícil de lidiar y de torear pues no quería pelea. El mexicano Sergio Flores incluso quiso hacerle el quite que le correspondía, pero el toro es que no quería nada con nadie y corría por la plaza como alma que se la lleva el diablo y tuvo que desistir. El francés comenzó con dos milagrosos pases cambiados por detrás y una tanda con la derecha pero la embestida del novillo era sosa y sin transmisión. Thomas Dufau estuvo muy despierto, voluntarioso y muy dispuesto toda la tarde, pero es que el bicho que le tocó en suerte era un auténtico muermo. Un toro sin casta ni raza ninguna. Incluso remató su insulsa faena con una tanda de manoletinas. Viendo que aquello era imposible se fue por la espada  y de un pinchazo y una estocada hasta la bola, murió el bicho en el mismo instante que le daban un aviso al torero. Su segundo novillo otro manso de libro, aunque achuchó bien en el caballo, pero su embestida en el capote no era nada clara. Comenzó su faena cuando el aburrimiento y el tedio en los tendidos  eran escandalosos. Lo intentó por ambos pitones pero no había manera. El público despertó cuando el toro piso la zapatilla al torero lográndolo empalar. Le dio una voltereta sin consecuencias. Dio una estocada cañonazo y recibió una ovación con saludo desde el tercio.
Peor suerte aun tuvo el madrileño López Simón con su lote, pues a pesar de la belleza del primero que lidió, un jabonero de 522 kilos que parecía más toro que novillo, poco más dio de sí el bicho. Un toro noblón y manso, un novillo regordío  que se dormía en la muleta, falto de emoción y de empuje, que no conectaba para nada con el público. Lo despachó de un pinchazo y una buena estocada. Ovación y saludo desde el tercio en reconocimiento al esfuerzo y a la disposición. Su segundo, era un novillo negro con aspecto de toro, muy bien armado por delante, que salió muy suelto de toriles como los demás. Le hizo una faena parecida a la del primero, comenzando de rodillas en el centro del ruedo y dándole una tanda de al menos diez muletazos y uno de pecho de rodillas todo, que fue muy aplaudida. Por la izquierda la embestida del toro era muy descompuesta. Por la derecha iba mejor pero el toro no tenía nada dentro y a esa alturas de espectáculo el público estaba harto y deseando de marcharse a casa. López Simón se fue a por la espada y lo mando al vivir el sueño eterno de un pinchazo y una buena estocada. Una novillada para olvidar por mansa y descastada, a excepción del buen toreo del mexicano Sergio Flores, que dejo en Madrid una carta de presentación que pocos aficionados olvidarán.







FERIA 1ª DE ABONO: NOVILLADA SIN CABALLOS EN CÓRDOBA 23-5-2011


A destacar de este festejo el excelente juego del ganado de Los Guateles, propiedad de Miguel Báez  "El Litri", destacando por encima de todos el segundo ejemplar que quería comerse la muleta, haciendo el avión en varias ocasiones y que no estuvo a la altura el novillero cordobés "El Zorro", que tras una primera tanda templada por la mano derecha, terminó ahogando al novillo sin darle tiempo entre tanda y tanda. Pero aún así, el novillo respondía... aunque el chaval no consiguió templar los muletazos. Destacar su recibimiento portagayola.

El prieguense Miguel Ángel Serrano tampoco estuvo cómodo en ningún momento con un novillo muy noble. El que más me gustó si lugar a dudas fue el joven Rafael Reyes que pegó las dos mejores tandas al natural de la tarde llevándolo largo y muy templado. En ocasiones evidenció los nervios lógicos que supone torear en Córdoba, pero aún así estuvo francamente bien. Lástima que en esta ocasión no rematara con la espada.

Poco más que destacar del festejo, algunos pases buenos del triunfador Álvaro Sanlúcar que conectó con los tendidos. También pegaron alguna tanda meritoria los otros dos actuantes del cartel como fueron Chocolate y Tomás Campos.  
Fidel Núñez



lunes, 23 de mayo de 2011

EL MEXICANO IGNACIO GARIBAY SUFRIO UNA CORNADA EN EL MUSLO DERECHO EN SU REAPARICIÓN EN LAS VENTAS

Madrid. Domingo 22 de mayo. 13ª de la Feria de San Isidro. Plaza de las Ventas: Lleno. Tarde agradable y nublada. Se lidiaron 5 toros de la ganadería del Partido de Resines (antigua Pablo Romero), 1 de Nazario Ibañez y 1 de los Chospes, por devolución del segundo toro por falta de fuerza. Corrida bien presentada pero falta de casta y de fuerza. Abrieron plaza el mexicano Ignacio Garibay que reaparecía en Madrid después de nueve años (silencio y fuerte ovación y cornada en el muslo derecho). Serafín Marín (petición de oreja y vuelta al ruedo y silencio y un aviso) y Sergio Aguilar(palmas y palmas). Presidió el festejo Julio Martínez Moreno. Muchísimo publico mexicano en los tendidos, en un día en que en España se celebraban elecciones municipales y autonómicas.
Por Rafael GONZALEZ ZUBIETA
El torero mexicano Ignacio Garibay resulto ayer herido grave en el muslo derecho con una cornada muy fea, cuando muleteaba al cuarto toro, segundo de su lote, de nombre Morito, de 672 kilos, un cárdeno oscuro veleto muy guapo, mas grande que un trolebús, pero que no valía ni para tirar de las carretas en la Romería del Rocío. En el capote el toro salía suelto y con la cara arriba sin humillar. Era muy corretón y abanto pues mostró su mansedumbre barbeando las tablas de la barrera por toda la plaza. Vamos... un manso “pregonao” que no quería ni ver al caballo. Tuvo una lidia desordenada y descompuesta mas por la mansedumbre del elefante que por la eficacia de los toreros que hicieron bien su trabajo. Ignacio Garibay se dobló con el toro al inicio de la faena y, como era manso, lo sacó a los medios. Allí le atacó con oficio y valentía, pero el bicho embestía sin celo y con la cara arriba. A la salida de un pase de pecho el buey logró empitonar al torero por la parte exterior del muslo derecho infiriéndole una cornada que a la postre fue grave. El mexicano voló por los aires y recibió después en el suelo una enorme paliza, pues el bicho era manso pero con muy mala leche. Ignacio Garibay intentaba quitarse a la fiera de encima y en ese tira y afloja, el toro le dio en la boca un golpe con la pala del pitón que le tiró al suelo varios dientes. Ignacio Garibay arriesgó mas de la cuenta y el toro es que no valía la pena. Con la cornada en el muslo, sangre en la boca y sin inmutarse el torero mexicano hizo un acopio de valor inmenso y se fue por la espada. Con media estocada y cinco descabellos lo despacho al otro mundo, y él se fue como los toreros machos andando por su pié a la enfermería como si tal cosa... donde fue intervenido de urgencia.
Con su primero estuvo muy bien. Fue un toro que tenía un pelaje armiñado espectacular. Lo recibió con el capote aunque era muy abanto y tuvo un comportamiento de manso en el caballo. Lo toreó con quietud, sacándolo del tercio a los medios. El toro tenía sin embargo bondad y humillaba. Le dio una primera tanda con la derecha muy buena, aunque mejor fue la segunda por la ligazón... tanto que la plaza “crujió bonito” como dicen los mexicanos. Le dio el paso de las flores y le ligó otra serie rematando con un cambio de mano cuya emoción llegó de inmediato a los tendidos. La embestida del toro se fue viniendo abajo y era ya mas corta. Con la izquierda dio varias tandas pero sin ligar los muletazos ya que el bicho estaba echando la persiana. Esta circunstancia enfrió al público. Remató con otra serie con la derecha pero sin ligar. Dio un pinchazo sin soltar, estocada caída y descabello
Decepción con la corrida de los Pablo Romero, que ya no es ni sombra de lo que fue. Toros mansos como bueyes con una buena presentación pero nada más. Corrida con relleno de otras ganaderías, sin casta ni fuerza... un desastre mayúsculo. Una lástima, ya que los tendidos estaban muy poblados de banderas mexicanas y de mexicanos ilustres: compañeros de los medios de comunicación y gente del toro de México. Estaba Eloy Cavazos, el Zotoluco, acompañados de Cesar rincón y Sebastián Palomo Linares. Una tarde que parecía iba a ser una fiesta mexicana y que se torno dolorosa por la cogida de Garibay y muy aburrida y tediosa por el comportamiento de los toros que resultaron mansos, sin casta y sin fuerza. Mal comportamiento de los aficionados de Madrid al aplaudir al segundo toro de Garibay cuando apareció por chiqueros. Lo aplaudieron por su espectacular aspecto. Grande como un elefante con 672 kilos pero luego los aplausos se tornaron en pitos pues era un manso pregonao... y ahora ¿qué pasa?... Dónde se han ido los aplausos de salida?... y es que este público de Madrid peca de enterado, de ácido y mal educado... y de saber de toros mas que nadie, y en esto del toro no se puede decir nada hasta que el toro no salga del caballo. Aplicar eso de “caballo grande ande o no ande” no vale en la Fiesta... porque los toros no deben ser caballos, aunque este que salió ayer por toriles era en realidad un elefante que se había escapado del zoo. Pero los madrileños quieren mucho toro... cuanto mas pese mejor toro ya que eso es un grave y craso error... pues que les manden los bueyes que ahora tirarán de las carretas de la Romería del Rocío y que los toreen ellos si pueden.
Su hubiese que hablar del triunfador de la tarde sin duda ese fue el catalán Serafín Marin a quién en su primero, el público le pidió con timidez la oreja y se vio forzado a dar la vuelta al ruedo en recompensa a su valiente labor y a su esfuerzo pues estuvo siempre por encima del toro. Lo recibió muy bien con el capote con cuatro verónicas y una media extraordinarias. Sergio Aguilar hizo un quite por tafalleras muy ajustado lleno de emoción. Serafín Marín se llevo el toro a los medios lo citó de lejos y el bicho que parecía iba a ir bien, fue a su encuentro galopando. Le dio una tanda con la derecha muy templadita y buena. De nuevo lo citó de lejos y dos tandas más. Por la izquierda el toro se quedaba ya corto y algo descompuesto pero se tragó una tanda aunque el público estaba muy frío con el torero y no entraba en la faena. Al toro le costaba un mundo llegar al final de los pases. Acabó su labor con unas manoletinas muy ajustadas. Dio una estocada espectacular quedando prendido el torero del pitón derecho por el pecho. Ahí despertaron los tendidos y se dieron cuenta del esfuerzo del torero. Fueron unos segundos espeluznantes que presagiaban lo peor, ya que el torero catalán no lograba bajarse de los cuernos del bicho y una cornada en esa zona es mortal de necesidad. Todo quedó finalmente en un mal golpe, el torero dolorido, la camisa hecha unos zorros y el toro cayendo muerto en la arena a los pocos segundos. Hubo una tímida petición de oreja y dio la vuelta al ruedo. El segundo toro de Serafín no daba mas que cabezazos y tenía muy mala leche. El catalán se dobló con él con valentía arriesgando, pero donde no hay es imposible sacar nada. El toro se llamaba Joyero, pero no era una joya precisamente... ni siquiera bisutería, sino quincalla de la barata y mala. Murió de dos pinchazos, media estocada, tres descabellos y un aviso, premiando el frío público de Madrid al torero catalán con un sonoro silencio.
A Sergio Aguilar le tocó el peor lote. Anduvo decidido toda la tarde y lo intentó de veras... pero sus dos toros es que no tenían un pase. Este torero es un torero al que no le acompaña la suerte. Tiene un concepto muy puro y clásico del toreo, pero no pudo mostrarlo. Recibió sólo palmas en sus dos toros.
Parte médico de la cogida de Ignacio Garibay:
“Durante la lidia del 4º toro ha ingresado en la enfermería el matador de toros mexicano Ignacio Garibay con: herida por asta de toro con orificio de entrada en tercio medio cara externa de muslo derecho con una trayectoria hacia adentro y arriba de 25 cms que produce destrozos en los músculos tensor de la fascia lata, vasto externo y recto anterior, con orificio de salida en tercio superior cara anterior. Pronostico grave que le impide continuar la lidia. Intervenido en la Enfermería de la Plaza y se traslada a la clínica La Fraternidad.
 Fdo: Dr. García Padros. “